<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825</id><updated>2012-02-16T13:55:36.752-03:00</updated><category term='Brus Leguás'/><category term='Quillota'/><category term='Quilpué'/><category term='Marga-Marga'/><category term='Historia'/><category term='Chile'/><title type='text'>Quilpué, la Ciudad del Sol de Chile</title><subtitle type='html'>Espacio dedicado a la difusión de cosas relacionadas con la comuna y la ciudad de Quilpué, desde diferentes perspectivas y ángulos, con el objetivo de proporcionar una visión más realista y apegada a la realidad de lo que en verdad es Quilpué, y su origen y desarrollo hasta la actualidad.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-656234076156121324</id><published>2011-09-15T16:47:00.002-03:00</published><updated>2011-09-15T16:50:29.940-03:00</updated><title type='text'>Tanjalonko, kuraka de Quillota, y sus hijos, señores de Quilpué</title><content type='html'>Según los cronistas, Tanjalonko (o Trangolonko, y también otras grafías, en mapudungun o “lengua general de Chile”, significaría, “Cabeza Partida” o quizá “Cabeza del Trueno” o “Cabeza del Cruce [del Río]”) era Señor de la mitad inferior del valle del Aconcagua. Fue kuraka o gobernador de la mitad inferior del valle del río Aconcagua y de los valles de Puchuncaví, Limache, Quilpué y Acuyo durante la administración inkaica. Según se ha dicho, su lugar de residencia estaría ubicado en Tabolango, aproximadamente a medio camino entre Quillota y Concón, quizá si inmediato al punto en que el estero de Limache desagua en el río Aconcagua. Michimalonko sería su hermano, y ambos hijos de un poderoso toki pikumche que se opuso al avance de las tropas del Tawantinsuyu, pero que, derrotado, terminó aceptando su dominio sobre sus tierras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-uR7ryVfPGeI/TnJW5nmBwUI/AAAAAAAAAlw/5g3vaLS4K0I/s1600/tanja_0089.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 272px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-uR7ryVfPGeI/TnJW5nmBwUI/AAAAAAAAAlw/5g3vaLS4K0I/s400/tanja_0089.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5652676030184407362" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mapa de la jurisdicción del kuraka Tanjalonko, quien fue designado por la autoridad inkaica como gobernador del valle inferior del Aconcagua, lo que en la práctica equivalía a decir todo el valle del Aconcagua aguas debajo de las puntillas de El Romeral y La Calavera, hasta el mar. Por el norte, el límite estaba constituido por la mitad inferior del cordón de El Melón. Por el oriente, el límite corría, desde el cordón de la Puntilla de La Calavera, por el cordón llamado comúnmente Cordillera de la Costa y que va separando las cuencas del estero de Til-Til y de Puangue de las cuencas de los esteros Limache, Marga-Marga, Casablanca y del Rosario. Al sur, el límite lo constituye un cordón que desprendido desde el cordón anterior se dirige al poniente y forma la cuesta de Ibacache. Por el poniente, el límite de la jurisdicción de Tanjalonko lo constituía el mar, desde aproximadamente la desembocadura del estero de Catapilco (o un cordón un poco más al sur) hasta el cordón que limita por el mediodía la cuenca del estero de El Rosario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde antes de la llegada de Diego de Almagro al país había unido fuerzas con Michimalonko, su hermano o sobrino (según las fuentes), quien era kuraka del valle alto del Aconcagua, para desalojar a las fuerzas inkaicas. El arribo del español Calvo de Barrientos (“el Desorjado”), que vino al sur de los dominios inkaicos acompañado por una ñusta inkaica y un séquito de yanakuna para su servicio personal, proporcionó a los jefes pikunches de Aconcagua noticias pormenorizadas sobre los recientes acontecimientos en el Perú y la derrota del Inka Wásqar por su hermano Attaw Wallpa y la invasión y dominio de los españoles. &lt;br /&gt;Retirado Almagro, los dos kurakas unieron sus fuerzas y reunieron a sus aliados, para finalmente derrotar a la guarnición inkaica y a los aliados del gobernador inkaico, Quilicanta, quien debió replegarse, con los restos de sus fuerzas, a Quliruna, un centro principal inkaico que corresponde a la actual ciudad de Colina, en la Región Metropolitana.&lt;br /&gt;Cuando Pedro de Valdivia llega a Chile, en 1540, no se le menciona, quizá si porque el español y su hueste pasaron muy de prisa por el valle, o por otras razones que se desconocen. Lo cierto es que indudablemente debió entrar en conversaciones con Michimalonko sobre la línea de acción a seguir ante esta nueva invasión. &lt;br /&gt;En 1541 encabezó en Quillota, junto a Chingaymanque, desde la pukará en que se fortificaba, situada en un lugar montuoso, la oposición al dominio español. Asimismo, fue el responsable del primer asalto a los lavaderos de oro de Marga-Marga y la destrucción del bergantín y del astillero que se construía en la desembocadura del estero Marga-Marga, en agosto de 1541. Y seguramente tuvo una importante participación en el ataque a la aldea española de Santiago, el 11 de septiembre de 1541 y en la defensa posterior de la pukará que tenía bien guarnecida en el sector de la Cuesta de Zapata, la cual fue tomada por Valdivia.&lt;br /&gt;En marzo-abril de 1542, luego de construida la Casa Fuerte de Chile o, lo que es lo mismo, la Casa Fuerte de Quillota, situada, según parece, en el valle de Limache, es tomado como rehén y enseguida enviado a Santiago, donde Valdivia ordena cortarle los pies a la mitad, enviándolo luego de vuelta con su gente, como escarmiento. &lt;br /&gt;En 1555 es mencionado como cacique principal de Quillota al ser encomendado en Vicencio del Monte. La última vez que se le menciona como señor del valle es en 1561. Algunos suponen que debió haber muerto por 1564, ya que en ese año su hijo Pedro Guelguelquelen aparece como cacique principal de la encomienda. (Colección de Documentos Inéditos para la Historia de Chile, volumen 11.). &lt;br /&gt;Güelen-Güelen o Güelgüelquelén, cuyo nombre podría significar “Muchas Aflicciones”, aparece en el juicio de 1561 sobre la encomienda de Quillota, y se le considera hijo de Tanjalonko. Tres años después, en 1564, era el “cacique principal” de los indios quillotanos, cuando fue encomendado en Francisco de Irarrázabal. Testificó en 1591 como uno de los dueños de las tierras de Mallaca, vendidas a Rodrigo de Araya para que en ellas se asentasen los indios mapochoes que había trasladado al valle de Quillota para trabajar en sus tierras. (Archivo de la Real Audiencia, 2850.). En adelante ya no aparece mencionado en las fuentes.&lt;br /&gt;Finalmente, Tanjalonko, probablemente como Michimalonko, su hermano, kuraka del valle superior de Aconcagua, se doblegaría ante el peso de los hechos y se sometería al dominio español. Y se le habría reconocido su estatus y propiedades territoriales. &lt;br /&gt;Tanjalonko fue padre de Lebiaronco, conocido con el nombre español de Pedro. Lebearonco o Lebiaronco, quizá si Leve-alongko, cuyo nombre podría significar “Cabeza del Lugar de la Raíz del Cochayuyo”, o “Cabeza del Lugar donde mandan Hilar” o quizá “Cabeza [Jefe] de Edad Regular [o, en los Mejores Años]”, fue un cacique principal de Quillota, hijo de Tanjalonko. Antes de la fundación de Santiago, cuando se exploraban los lavaderos de oro de Marga-Marga, el cronista Vivar señala la existencia de una pukará junto al camino a los lavaderos, bajo el mando de un jefe llamado Leve o Lebo, que podría ser esta misma persona. Hacia 1561 ya había muerto. Antes de esa fecha había ido a Maipo a traer 40 ovejas entregadas al jefe Collumay a cambio de las tierras de Mallaca, inmediatas al sitio de la actual ciudad de Quillota. Fue padre de Joan Cadquitipay y de Esteban, ambos caciques principales de la encomienda, posteriormente. Se casó dos veces, siendo padre primero de esteban y después de Cadquitipay, de otra mujer. Fue dueño por derecho y herencia de las tierras de Queupué (Quilpué), heredadas luego por Cadquitipay. Tuvo otros tres hijos varones después de Cadquitipay, pero era ilegítimos y ya habían muerto para 1597. Su hijo Joan Cadquitipay afirmaba ser dueño de tierras en Quilpué, además del entero valle de Limache. El conquistador Pedro de León, compañero de Valdivia, dice haberle conocido y que fue señor de todas las tierras comprendidas entre la Cuesta de La Dormida hasta Valparaíso y el Árbol Copado (Lo Orozco). Tomás Durán, encomendero en 1610, le conoció como “señor de todo el valle de Limache hasta las Minas de Quillota”, esto es, hasta Marga-Marga. En 1575, su hijo Esteban declaraba que Lebiaronco y sus antepasados habían poseído siempre las tierras de Lliuñere, esto es, Limache, ocupadas en ese momento por Antonio González. (Colección de Documentos Inéditos de la Historia de Chile, volumen 11, Archivo de la Real Audiencia, volúmenes 454, 429, 2850.).&lt;br /&gt;Lebiaronco, a su vez, fue padre de Esteban y de Cadquitipay.&lt;br /&gt;En cuanto a Esteban, de quien se ignora su nombre original, pikumche, de acuerdo a la documentación existente, fue un “cacique principal”, hijo de Lebiaronco, y poseedor de las tierras de Llevínguere (esto es, Limache) y de Lliu-Lliu. En 1575 pleiteó judicialmente por la posesión del valle de Lliuñere (es decir, Limache) con Antonio González, heredero del obispo Rodrigo González Marmolejo, afirmando que era suyo por herencia y ganando el juicio. González debió comprarle las tierras que ocupaba de hecho en la suma de seiscientos pesos oro. Le pagaron doscientos pesos oro en especies y el resto quedó “a censo”, como se estilaba por aquella época. Las tierras que vendió a Antonio González, en efecto, se las pagaron con “ropas de la tierra” y lienzo, además de “una camiseta de paño rojo”. Por el año 1585 declaró en un juicio entre Antonio Núñez y Antonio González por las tierras de Lleu-Lleu y Doille. Su hermano, Cadquitipay, aseguraba en 1610 que su hermano Esteban vendió las tierras de Limache por consejo del licenciado Escobedo, abuelo de su encomendero, Juan de Rivadeneira. Señaló también que tuvo hijos, fallecidos antes de 1610. En esa fecha no tenía descendientes, por lo que Cadquitipay era su único heredero legítimo, ya que Esteban había muerto, aparentemente después de 1594, visto que ese año se firmó una escritura de censo por cuatrocientos pesos a su favor, entregándose ese crédito a Jinebra Justiniano, estanciera del valle de Limache. (Archivo de la Real Audiencia, 429, 454, Es. 9.).&lt;br /&gt;Cadquitipay, quizá si Kalkín-ti-pan[gui], esto es, “El Puma Águila”, fue un “cacique principal” de Quillota, probablemente nacido entre 1540 y 1556, hijo legítimo de Lebiaronco. En 1597 se le considera “cacique principal” de la encomienda cuando vende parte de las tierras heredadas de su padre en el valle de Queupué al presbítero Julián de Landa, un total de cuatro cuadras por unas cuantas varas de paño azul. En 1605 declaró ante el juez de tierras, Ginés de Lillo, sobre los deslindes de los terrenos que vendía “en composición” en el valle de Quillota a su encomendero Rivadeneira, quien las ocupaba ya de hecho. Posteriormente, declaró en el juicio de 1610 entre el presbítero Julián de Landa y Diego Godoy, expresando haber recibido seis varas de paño por las tierras que le vendiera en Quilpué. En ese entonces, aseguraba tener unos setenta años de edad. Por el año 1614 aparece en la matrícula de la encomienda como cacique principal, y dos años más tarde, en 1616, declaraba en el juicio de los indios de Quillota, por las tierras de Mallaca, contra Alonso Álvarez de Berrío. En el tribunal se estimó que por entonces tendría unos sesenta años de edad. (Colección de Documentos Inéditos para la Historia de Chile, 11; Archivo de la Real Audiencia, volúmenes 429, 2850, 584, 454, 2861, 674.).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-656234076156121324?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/656234076156121324/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=656234076156121324' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/656234076156121324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/656234076156121324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2011/09/tanjalonko-kuraka-de-quillota-y-sus.html' title='Tanjalonko, kuraka de Quillota, y sus hijos, señores de Quilpué'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-uR7ryVfPGeI/TnJW5nmBwUI/AAAAAAAAAlw/5g3vaLS4K0I/s72-c/tanja_0089.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-5987821574420812376</id><published>2011-09-15T15:43:00.003-03:00</published><updated>2011-09-15T16:06:55.473-03:00</updated><title type='text'>MERCEDES DE TIERRAS EN EL VALLE DEL ESTERO MARGA-MARGA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-Wrjp9fW5ikA/TnJMbrjPPvI/AAAAAAAAAlo/_wgEltiEM-I/s1600/union001.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 272px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-Wrjp9fW5ikA/TnJMbrjPPvI/AAAAAAAAAlo/_wgEltiEM-I/s400/union001.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5652664520734097138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Vista del punto en que se unen los esteros Marga-Marga y Quilpué, para dar origen al estero de Viña del Mar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El valle del estero Marga-Marga fue no solamente la fuente de financiamiento para la primera parte de la Conquista de Chile, sino, también, el germen de la primera población española luego de Santiago, la capital de la Nueva Extremadura. Todo el valle del estero Marga-Marga quedaba dentro de los términos y jurisdicción de Santiago, por lo que fue su Cabildo quien tuvo injerencia en el reparto de mercedes de tierras en el sector.&lt;br /&gt;Uno de los documentos más importantes, sin duda, para comenzar a comprender la verdadera historia de estas tierras es lo acordado en el Cabildo celebrado el 26 de abril de 1547, en que se acordó, principalmente, el otorgamiento de algunas mercedes de tierras en el mencionado valle, de donde ha derivado la historia popular, lo mismo que la oficial, de Quilpué la apropiación de la figura de Rodrigo de Araya, a quien se atribuye no solamente el haber sido dueño de tierras en Quilpué sino el haber sido el verdadero fundador de la ciudad.&lt;br /&gt;La siguiente es una reproducción del acuerdo de ese memorable Cabildo, que se ha tomado de la Colección de Historiadores de Chile y Documentos para la Historia Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabildo de 26 de Abril de 1547&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo, mártes veinte y seis dias del mes de abril de mil e quinientos e cuarenta y siete años, se juntaron a cabildo e ayuntamiento los magníficos señores Joan Fernandez Alderete, e Rodrigo de Araya, alcaldes ordinarios, y Francisco de Aguirre, y Fernando de Villagra, e Gerónimo Alderete, rejidores, e Joan Gomez, alguacil mayor, e así juntos por ante mí Luis de Cartagena, escribano de este su ayuntamiento, acordaron, y mandaron y dijeron lo siguiente:&lt;br /&gt;“Acordóse que para pagar a Pedro de Gamboa, alarife que ha sido de esta ciudad, que se haga una copia de las personas que tienen tierras para sembrar en esta ciudad y sus términos, para lo repartir, e que sea pagado de lo que se le debe. Y cometióse a los señores alcaldes y Francisco de Aguirre, rejidor, para que lo rdenen y repartan como vieren que conviene.&lt;br /&gt;“Nós el concejo, justicia e rejimiento de esta ciudad de Santiago del Nuevo Extremo. Por la presente hacemos merced y damos a vos, Ortun Jerez, vecino de esta ciudad de Santiago, un pedazo de tierra para vuestra estancia y sementeras en el rio arriba de Malga-Malga, arriba de donde sacan oro, por cama de los tambillos que dicen del Inca, sobre la mano izquierda pasado el rio, en una quebrada que entra en el mismo rio de las minas, toda la quebrada en largo, que es desde donde entra el rio de las minas hasta arriba al nacimiento de la quebrada, y de ancho lo que tiene la dicha quebrada, lo cual es el término y jurisdiccion de esta dicha ciudad de Santiago. Y cometémoslo a Rodrigo de Araya, alcalde, y a Gerónimo de Alderete, rejidor, para que os las manden amojonar y dar la posesion de ellas conforme a derecho. La cual dicha merced se os hace con tal aditamiento, que ahora ni de aquí adelante, vos ni vuestros herederos no las podais vender ni enajenar a clérigo, ni a fraile, ni a iglesia, ni a monasterio, ni a otra persona eclsiástica; e si las vendieredes o enajenáredes a las tales personas, que las hayais perdido y perdais, y queden aplicadas para los proprios de esta dicha ciudad. Dada en Santiago del Nuevo Extremo, a veinte y seis dias del mes de abril de mil e quinientos e curenta e siete años.&lt;br /&gt;“Nós el concejo, justicia e rejimiento de esta ciudad de Santiago del Nuevo Extremo de estas provincias de la Nueva Extremadura. Por la presente hacemos merced y damos a Rodrigo de Araya, vecino de esta dicha ciudad, de un pedazo de tierras para su estancia y sementeras, pasto y labor, en el rio de las minas el rio arriba, donde nace el dicho rio, que hace dos brazos y e allí se juntan en las dichas tierras y se hace uno, de allí para arriba, que son en el término y jurisdicción de esta dicha ciudad. Y cometémoslo a Joan Fernandez Alderete y a Gerónimo Alderete, rejidor, para que las señalen y las manden amojonar y dar la posesion de ellas conforme a derecho. La cual dicha merced se le hace con tal aditamiento, que ahora ni de aquí adelante él ni sus herederos no las puedan vender ni enajenar a clérigo, ni a fraile, ni a otra persona eclesiástica. E si las vendiere o enajenare a las tales personas, que las haya perdido y pierda, y queden aplicadas para los bienes proprios de esta dicha ciudad. Dada en Santiago del Nuevo Extremo, a veinte y seis dias del mes de abril de mil e quinientos e cuarenta e siete años.&lt;br /&gt;“Nós el concejo, justicia y rejimiento de esta ciudad de Santiago del Nuevo Extremo. Por la presente hacemos merced y damos a vos, Garcia Hernandez, de un pedazo de tierras para vuestra estancia y sementeras, pasto y labor, en el rio de las minas, junto a los tambos, por cama de ellos, el rio arriba, que es en el término y jurisdicción de esta dicha ciudad; y cometémoslo a Rodrigo de Araya, alcalde, y a Gerónimo Alderete, rejidor, para que os las manden amojonar y dar la posesion de ellas conforme a derecho.  La cual dicha merced se os hace con tal aditamento, que ahora ni de aquí adelante vos ni vuestros herederos no las podais vender ni enajenar a clérigo, ni a fraile, ni a iglesia, ni a monasterio, ni a otra persona eclesiástica; e si las vendiéredes o enajenáredes a las tales personas, que las hayais perdido y perdáis, y queden aplicadas para los bienes proprios de esta dicha ciudad. Dada en Santiago del Nuevo Extremo, a veinte y seis dias del mes de abril, año de mil e quinientos e cuarenta e siete años.&lt;br /&gt;“Nós el concejo, justicia e rejimiento de esta ciudad de Santiago del Nuevo Extremo de estas provincias de la Nueva Extremadura. Por la presente damos a vos, Francisco de Riberos, vecino de esta dicha ciudad, de un pedazo de tierras para vuestra estancia y sementeras, pasto y labor, en el rio de las minas el rio arriba, ácia donde nace el dicho rio, al cabo de las tierras y estancia que tiene Rodrigo de Araya, vecino de esta ciudad. Y cometémoslo a Rodrigo de Araya, alcalde, e a Gerónimo Alderete, rejidor, para que os las manden señalar y dar la posesion de ellas conforme a derecho. La cual dicha merced se os hace con tal aditamento, que ahora ni de aquí adelante, vos ni vuestros herederos no las podais vender ni enajenar a clérigo, ni a fraile, ni a iglesia, ni a monasterio, ni a otra persona eclesiástica. E si las vendiere o enajenare a las tales personas, que las haya perdido y pierda, y queden aplicadas para bienes proprios de esta dicha ciudad. Dada en Santiago del Nuevo Extremo, a veinte y seis dias del mes de abril, año de mil e quinientos e cuarenta e siete años.&lt;br /&gt;“Y de cómo lo acordaron y mandaron, e dieron lo contenido en este dicho cabildo, lo firmaron aquí de sus nombres.—Joan Fernandez Alderete.— Rodrigo de Araya.— Francisco de Aguirre.— Joan Gomez.— Gerónimo Alderete.— Francisco de Villagra.— Pasó ante mí Luis de Cartagena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Colección de Historiadores de Chile y de Documentos Relativos a la Historia Nacional, tomo I, 1861,  páginas 122-124.).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-5987821574420812376?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/5987821574420812376/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=5987821574420812376' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/5987821574420812376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/5987821574420812376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2011/09/mercedes-de-tierras-en-el-valle-del.html' title='MERCEDES DE TIERRAS EN EL VALLE DEL ESTERO MARGA-MARGA'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Wrjp9fW5ikA/TnJMbrjPPvI/AAAAAAAAAlo/_wgEltiEM-I/s72-c/union001.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-5702602696671562618</id><published>2010-11-03T20:33:00.003-03:00</published><updated>2010-11-03T21:29:11.909-03:00</updated><title type='text'>ARQUEOLOGIA DE CHILE CENTRAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TNH9l8OwZKI/AAAAAAAAAlI/co4GcZ4c1qQ/s1600/img07-02.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 292px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TNH9l8OwZKI/AAAAAAAAAlI/co4GcZ4c1qQ/s400/img07-02.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5535484245280056482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ejemplos de cerámica rescatados en sitios excavados de Chile Central.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La arqueología de Chile Central presenta, en la actualidad, una serie de estudios muy bien documentados y que proporcionan una gran cantidad de información, y de una calidad muy superior a trabajos previos conocidos.&lt;br /&gt;Una serie de trabajos que se mencionan aquí sirven para darse una imagen bastante completa de lo que ha sido el desarrollo arqueológico, pero también de las gentes que dejaron esas muestras que hoy en día los especialistas están estudiando cada vez con mayor dedicación y con mucho más recursos que los que tuvieron a su disposición los primeros estudiosos de las antigüedades chilenas. &lt;br /&gt;Así mismo, los resultados que se han obtenido han ido enriqueciendo cada día más los conocimientos que se tenían de los antiguos habitantes del país.&lt;br /&gt;Quilpué es parte de la Zona Central de Chile y es por eso que estos estudios continúan siendo de vital importancia, a la par que ilustran, aunque sea tangencialmente, lo que fue el desarrollo de las comunidades que habitaron el valle.&lt;br /&gt;Como es bien sabido, el valle de Quilpué, en razón de la falta de recursos hídricos, estuvo muy poco poblado y, de acuerdo al testimonio de algunos longo pikunche que fueron testigos de los sucesos históricos anteriores a la conquista española, la mayor parte del valle solamente era útil cuando inviernos lluviosos aseguraban buenos pastos para la primavera, que era cuando, atraídos por los altos pastos, bajaban wanaku al valle, los que eran cazados.&lt;br /&gt;Algunas pocas comunidades, muy pequeñas en sí mismas, se desarrollaron principalmente a lo largo del estero de Quilpué, en puntos donde era posible establecerse y practicar alguna agricultura. Lo mismo ocurrió en unos pocos y aislados puntos del estero Marga-Marga.&lt;br /&gt;La gran importancia que tuvo el valle donde en la actualidad se asientan las comunas de Quilpué y Villa Alemana radicó en la explotación de los lavaderos de oro en ambos esteros que llevó a cabo la administración inkaica y luego bajo la administración española, hasta que finalmente se agotaron y el valle perdió su importancia y arrastró una lánguida existencia como asiento de algunas haciendas agropecuarias de escasa importancia, siendo la más destacada la de Las Palmas, de propiedad, durante mucho tiempo, de los jesuitas, quienes no solamente la explotaban agrícola y ganaderamente, sino que también obtenían algún oro. Las propiedades rurales del valle del estero de Marga-Marga fueron en general pobres y mal desarrolladas, sobre todo debido a la escasez de agua. En la cuenca del estero de Quilpué se desarrollaron algunas explotaciones agropecuarias más o menos exitosas, pero la mayor parte de la riqueza provino de los cultivos de rulo o secano, debido a la misma razón. Todavía es posible ver las huellas de esta explotación en los faldeos de las colinas que limitan al valle por el lado norte. También hubo cultivos de rulo en las tierras intermedias entre las cuencas de ambos esteros. Si bien al principio hubo una variedad de cultivos, a mediados del siglo XIX fueron el trigo, la cebada y otros cereales y algunas legumbres la principal producción local. Pero durante la primera parte del siglo XX lo fue la vid, que también se cultivó de rulo, y de las cuales quedan algunos ejemplos en El Belloto.&lt;br /&gt;Precisamente en Belloto Sur se hizo una operación de salvataje arqueológico, recuperándose valioso material arqueológico desde un enterratorio, y que corresponden al período tardío de la dominación kichwa y los comienzos de la conquista española.&lt;br /&gt;Otros sitios de Quilpué y sus vecindades han proporcionado material lítico (piedras tacitas, piedras horadadas, manos de moler, morteros, puntas de proyectiles) así como cerámica, esqueletos y ajuar mortuorio, todo lo cual ha proporcionado bastante conocimiento acerca de las gentes que antiguamente habitaron este valle, así como las tierras aledañas.&lt;br /&gt;De las actividades desarrolladas en los lavaderos de oro explotados por los kichwas y por los españoles prácticamente no quedan rastros, aunque a fines del siglo XIX todavía se señalaban algunos sitios. &lt;br /&gt;Igualmente, no se han realizado excavaciones en el sitio donde antaño estuvo emplazada San José de Marga-Marga, la primera población española que existió en el valle y que fue capital, en su momento, de la Comuna de Marga-Marga, que formaba parte del Departamento de Casablanca.&lt;br /&gt;De acuerdo a los especialistas, San José de Marga-Marga es el sitio no solamente del primer establecimiento urbano y administrativo español aparte de Santiago, sino que también fue el lugar donde existió un tampu kichwa, probablemente una pukará, un inkawasi o almacén de acopio, así como dependencias administrativas y militares relacionadas con la principal, si no la única, actividad que se desarrollaba en esta área, la extracción de oro desde el estero. &lt;br /&gt;San José de Marga-Marga, un pueblo diseminado sobre la ribera meridional del estero Marga-Marga, arrastró una vida lánguida tras no el agotamiento de la riqueza aurífera del estero sino de la abundancia del oro, y terminó por desaparecer luego de que la comuna fuera eliminada y su territorio anexado a la comuna de Quilpué, del Departamento de Limache.&lt;br /&gt;Para un estudio acerca de la arqueología de Chile Central será de interés seguir los siguientes enlaces, los que si bien mayormente no se refieren directamente a Quilpué, sí proporcionan información acerca de este valle en términos de tiempo y sitios relacionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/vilchesysaavedra.pdf"&gt; ARCAICO TEMPRANO EN LOS ANDES DE CHILE CENTRAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Flora Vilches V. y Miguel Saavedra V. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/gaeteetal.pdf"&gt;EL ARCAICO EN CERRO LAS CONCHAS: ASENTAMIENTO Y SUBSISTENCIA&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nelson Gaete G., Rodrigo Sánchez R., María Loreto Vargas V., Doris Oliva E. y Salomón Cumsille L.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/jacksonythomas.pdf"&gt;EL ARCAICO DE LA COMUNA DE LAMPA, CHILE CENTRAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Donald Jackson S. y Carlos Thomas W. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/henriquezynovoa.pdf"&gt;ANALISIS DE LOS RESTOS OSEOS PROVENIENTES DE LA QUEBRADA MATA GORDA Y FUNDO AGUA AMARILLA, LOS VILOS&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mario Henríquez y Ximena Novoa &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/novoaetal.pdf"&gt;ANALISIS COMPARATIVO DE 14 RASGOS METRICOS MANDIBULARES EN POBLACIONES ARQUEOLOGICAS DE CHILE : UNA METODOLOGIA EXPERIMENTAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ximena Novoa, Mario Henríquez y Loreto Solé &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/soleetal.pdf"&gt;VALLE HERMOSO: CARACTERISTICAS BIOCULTURALES DE LOS LACTANTES, INFANTES Y SUB-ADULTOS&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;María Loreto Solé, Jorge Rodríguez y Cristian Becker &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/falabella.pdf"&gt;EL SITIO ARQUEOLÓGICO EL MERCURIO EN EL CONTEXTO DEL PERIODO ALFARERO TEMPRANO DE CHILE CENTRAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Fernanda Falabella G. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/benaventeetal.pdf"&gt;PRACTICAS MORTUORIAS DURANTE EL AGROALFARERO TEMPRANO. UNA REFLEXION SOBRE SU SIGNIFICADO&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;M. Antonia Benavente A., Carlos Thomas W. y Rodrigo Sánchez R. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/caceresetal.pdf"&gt;ROSARIO RIO:  UN ASENTAMIENTO CERAMICO TEMPRANO EN PEUMO (RIO CACHAPOAL - CHILE CENTRAL)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Iván Cáceres, Catherine Westfall, Pablo Miranda y Carlos Carrasco &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/hermosilla.pdf"&gt;ALERO LAS CHILCAS 1:  3.000 AÑOS DE SECUENCIA OCUPACIONAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nuriluz Hermosilla O.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/beckerelal.pdf"&gt;¿UN NUEVO GRUPO CULTURAL EN VALLE HERMOSO?&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cristian Becker A., Jorge Rodríguez L. y M. Loreto Solé V. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/simonetti.pdf"&gt;PALEOECOLOGIA DE MICROMAMIFEROS DE CHILE CENTRAL: LA HISTORIA DE UN EMPOBRECIMIENTO&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Javier A. Simonetti &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/saavedra.pdf"&gt;TAFONOMIA DE MICROMAMIFEROS EN ALEROS DE CHILE CENTRAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Bárabara Saavedra &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/rossen.pdf"&gt;ARQUEOBOTANICA DE CERRO GRANDE DE LA COMPAÑIA&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;Jack Rossen &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/avalosyrodriguez.pdf"&gt;PERIODO ALFARERO EN EL INTERFLUVIO COSTERO PETORCA - QUILIMARI&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hernán Avalos y Jorge Rodríguez &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/sanhuezaetal.pdf"&gt;OCUPACIONES ARQUEOLOGICAS DE LA PRECORDILLERA Y CORDILLERA DE LA CUENCA DEL RIO MAULE: UN PANORAMA GENERAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Lorena Sanhueza, Flora Vilches, Charles Rees, Catherine Westfall y Andrea Seelenfreund &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/sanchezygaete.pdf"&gt;EL PERIODO ALFARERO AL SUR DEL MAULE&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Rodrigo Sánchez R. y Nelson Gaete G. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/caceresetal2.pdf"&gt;ASENTAMIENTOS CERAMICOS TARDIOS EN EL CURSO MEDIO DEL RIO CACHAPOAL. CHILE CENTRAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ivás Cáceres Roque, Catherine Westfall y Francisco Gallardo &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/cornejo.pdf"&gt;ASENTAMIENTO DEL COMPLEJO ACONCAGUA EN EL MANZANO: ESTUDIOS EN UN SITIO AGONICO&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Luis E. Cornejo B. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/falabellaetal.pdf"&gt;LA CERAMICA ACONCAGUA: MAS ALLA DEL ESTILO&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Fernanda Falabella, Alvaro Román, Angel Deza y Eliana Almendras &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/thomasymassone.pdf"&gt;EL COMPLEJO CULTURAL ACONCAGUA:  UNA CONSIDERACION DESDE UN ENFOQUE ESTRUCTURAL&lt;/a&gt;Carlos Thomas W. y Claudio Massone M. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/vasquez.pdf"&gt;CONTEXTOS CERAMICOS INCAICOS DE CHILE CENTRAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mario Vásquez M. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.arqueologia.cl/actas2/manriquezyplanella.pdf"&gt;PERSPECTIVAS DE INVESTIGACION ARQUEOLOGICA A PARTIR DE LOS RESULTADOS DEL ESTUDIO ETNOHISTORICO SISTEMATICO DE UNA REGION DE CHILE CENTRAL&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Viviana Manríquez S. y María Teresa Planella O. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TNH97y7X-rI/AAAAAAAAAlQ/jDD4rKIMEQY/s1600/fig02-01.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 316px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TNH97y7X-rI/AAAAAAAAAlQ/jDD4rKIMEQY/s400/fig02-01.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5535484620739967666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Algunos sitios arqueológicos en Chile Central.&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-5702602696671562618?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/5702602696671562618/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=5702602696671562618' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/5702602696671562618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/5702602696671562618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2010/11/arqueologia-de-chile-central.html' title='ARQUEOLOGIA DE CHILE CENTRAL'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TNH9l8OwZKI/AAAAAAAAAlI/co4GcZ4c1qQ/s72-c/img07-02.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-3741760441418379979</id><published>2010-09-14T12:12:00.004-04:00</published><updated>2010-09-14T12:17:56.610-04:00</updated><title type='text'>Un Bicentenario que no lo es...</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TI-f5UU0wfI/AAAAAAAAAlA/PWjN7HlSPGc/s1600/PrimeraJuntaNacionalDeGobierno(Chile).jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TI-f5UU0wfI/AAAAAAAAAlA/PWjN7HlSPGc/s400/PrimeraJuntaNacionalDeGobierno(Chile).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516803875609559538" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Estamos acostumbrados ya, a fuerza de una machaconería que no parece terminar jamás, a ver el movimiento juntista que se dio en Santiago en 1810 como el inicio de la Independencia nacional, como el hecho pivotal sobre el cual descansa el comienzo de nuestra vida republicana y democrática. La realidad puede darnos un pasmo de narices.&lt;br /&gt;Para 1808, el Imperio español se encontraba en un creciente estado de agitación. La sociedad santiaguina (que es la que en realidad cuenta como la representativa del Reyno de Chile) experimenta un escalofrío generalizado al enterarse de las noticias sobre la invasión de España por parte de los ejércitos de Napoleón Bonaparte y enseguida todo el Reyno se conmociona al enterarse de que Fernando VII, su soberano, ha sido apresado y puesto en cautiverio por Napoleón. Es la época en que Francisco García Carrasco asumía como Gobernador de Chile y sería el último Gobernador del período de la colonia. Sus relaciones con Martínez de Rozas y el escándalo de la fragata Scorpion, donde hubo un asesinato y e suplantó la identidad del Marqués de Larraín, anularon definitivamente la poca autoridad que tenía, obligándolo a renunciar, el 16 de julio de 1810. &lt;br /&gt;El militar más antiguo del Reyno de Chile en esa época era Mateo de Toro Zambrano y Ureta, Conde de la Conquista, por lo que éste debió tomar interinamente el mando.&lt;br /&gt;Para esos entonces, se había propagado fuertemente entre los criollos el movimiento juntista, es decir, el de reemplazar a la Gobernación española por una Junta de notables que conservara el Reyno mientras duraba el cautiverio del Rey.&lt;br /&gt;El gobernador interino Mateo de Toro Zambrano y Ureta, aceptó la convocatoria a un Cabildo. Contrariamente a lo que la mitología nacionalista dice, no fue tan abierto ni menos todavía democrático, porque fue con invitación. La sesión comenzó a las nueve de la mañana del día 18 de septiembre de 1810 y terminó a las tres de la tarde, siendo nombrado presidente de la Junta de Gobierno que se constituyó el mismo Mateo de Toro Zambrano y Ureta, en ese momento gobernador del Reyno, un hombre provecto de 82 años de edad, y quien fue, por lo mismo, el último gobernador realista del período de la Colonia.&lt;br /&gt;El objetivo verdadero de esta Junta de Gobierno no era la independencia de Chile, sino cuidar y mantener la colonia que era el Reyno de Chile en ese entonces, para el Rey, mientras que éste se encontraba prisionero debido a la invasión napoleónica de la Península y la usurpación de su trono por José Bonaparte, rey nombrado por Napoleón.&lt;br /&gt;La esquela de invitación decía: "Para el día 18 del corriente, espera a usted el muy ilustre señor Presidente con el ilustre ayuntamiento en la sala real tribunal del Consulado, a tratar de los medios de seguridad pública, discutiéndose allí qué sistema de gobierno debe adoptarse para conservar siempre estos dominios al señor don Fernando VII". Puesto esto en contexto, de independencia, nada. No fue el tema ni el objetivo. Se trataba de salvaguardar los intereses del rey Fernando VII, prisionero de Bonaparte en esos momentos.&lt;br /&gt;“En la muy Noble ciudad de Santiago a diez y ocho dias del Mez de Septiembre del año de mill ochocientos diez - El Muy Ilustre Señor Presidente y Señores de su Cabildo congregados con todos los Gefes de todas las corporaciones, Prelados de las Comunidades Religiosas, y vecindario Noble de la Capital en la sala del Real Consulado: Dixeron que siendo el principal objeto del Govierno y del Cuerpo representante de la Patria el orden, quietud, y tanquilidad Publica perturvada notablemente en medio de la incertidumbre aserca de las noticias de la Metropoli que producian una divergencia peligrosa en las opiniones de los ciudadanos se habia adoptado el partido de consiliarlas a un punto de unidad combocandolos al Magestuoso congreso en que se hallavan reunidos para consultar la mejor defensa del Reyno y sosiego comun conforme a lo acordado y teniendo a la vista el Decreto de treinta de Abril Escpedido por el Supremo Concejo de Regencia en que se niega toda provicion y audiencia en materia de gracia y justicia quedando solo expedito su despacho en las de Guerra con concideracion a que la misma Regencia con su manifiesto de catorce de Febrero ultimo ha remitido el de la instalacion de la Junta de Cadiz advirtiendo a las Americas que esta podra servir de Modelo a los Pueblos que quieran elegirse un Govierno representativo digno de su confianza y proponiendose que toda la discordia de la capital provenia del deseo de tal establecimiento con el fin de que se examinase y decidiese por todo el Congreso la legitimidad de este negocio: oydo el Procurador General que con la mayor energia expuso las Deciciones legales y que ha este Pueblo asistia las mismas prerrogativas y derechos que a los de España para fixar un Govierno igual especialmente quando no menos que aquellos se halla amenazados de enemigos y de las intrigas que hacen mas peligrosa la distancia nesecitado a precaverlas, y preparar su mejor defenza : con cuios antesedentes penetrado el Muy Ilustre Señor Presidente de los propios conocimientos, y ha exemplo de lo que hizo el Señor Governador de Cadiz; depositó toda su autoridad en el Pueblo para que acordase el Govierno mas digno de su confianza y mas a proposito a la observancia de las Leyes, y conservación de estos Dominios a su legitimo Dueño y desgraciado Monarca el Señor Don Fernando Septimo en este solemne acto todos los Prelados Gefes, y Vecinos tributandole las mas expresivas Gracias por aquel magnanimo desprendimiento, aclamaron con la mayor efucion de su alegria y armoniosa uniformidad que se estableciese una junta presidida [ tarjado ] del mismo Señor Conde de la Conquista en manifestación de la gratitud que merecía a este Generoso Pueblo, que teniendole a su frente se promete el Govierno mas feliz la Paz inalterable y la seguridad permanente del Reyno:.” (Acta del Cabildo de Santiago, 18 de septiembre de 1810. [Se ha conservado la grafía del original.].).&lt;br /&gt;Conviene tener presente que, a diferencia de lo que nos dicen las versiones mitológicas y tergiversadas de la historia de Chile, aquí, en esta cita del Acta del Cabildo, la frase “el pueblo” se refiere única y exclusivamente a los vecinos nobles, es decir, peninsulares y criollos de primera línea, con títulos nobiliarios y con grandes fortunas, las que debían, por supuesto, al modelo político y económico imperante en esos momentos. Lo que ahora se llamaría “el pueblo” no tuvo injerencia alguna en la constitución de la Junta de gobierno de 1810. Por otra parte, la referencia a la ciudad de Santiago “como muy Noble” quiere decir, precisamente, muy leal al Rey, de quien habían derivado todos sus privilegios y títulos.&lt;br /&gt;Pero tampoco la constitución misma de esta primera Junta Nacional de Gobierno es un hecho local, nuevo, inédito ni menos todavía propio. Se estaba siguiendo el modelo impuesto por la “Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII”, constituida en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810 tras la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros como consecuencia de la llamada Revolución de Mayo, y de la Junta establecida en Cádiz, España, con los mismos fines. La influencia del éxito de la constitución de la Junta de Buenos Aires fue un hecho absolutamente gravitante sobre los miembros de la nobleza del Reyno de Chile, y fue lo que les dio el impulso necesario para pronunciarse en este sentido.&lt;br /&gt;En Buenos Aires, como luego en Santiago, la Junta no se presentó como una ruptura con el orden preexistente y una declaración de independencia sino como una continuidad de la soberanía del monarca Fernando VII, prisionero en Francia. El movimiento juntista chileno, como el bonaerense, se basó en la teoría de la retroversión de la soberanía, expuesta por Juan José Castelli en el Cabildo Abierto del 22 de mayo, en Buenos Aires, y el derecho de los pueblos a conferir la autoridad o mando en ausencia del monarca legítimo. En España se habían formado ya Juntas de Gobierno bajo ese mismo principio, que desconocían la autoridad del rey José Bonaparte, impuesto por Napoleón en reemplazo del “Deseado”. Por lo tanto, la Junta de Gobierno desconoció, por el solo hecho de haberse constituido, la autoridad del Consejo de Regencia de España sobre el territorio americano, basándose, por una parte, en su falta de representatividad en lo que respectaba a los territorios americanos de la Corona y, por otra parte, en su falta de legitimidad, ya que el órgano que le había transmitido sus poderes, la Junta Suprema Central, no disponía de las facultades necesarias para hacerlo.&lt;br /&gt;Entonces, el día 18 de septiembre, el Gobernador interino del Reyno, Mateo de Toro Zambrano, hizo destacar las diferentes tropas con que contaba en puntos estratégicos, lo que dio a la ciudad el aspecto inédito de la ocupación militar. La Cañada (actual Alameda) quedó cubierta desde San Diego hasta San Lázaro por el regimiento de la Princesa, al mando de Pedro Prado, con orden de impedir toda entrada al interior de la ciudad. El regimiento del Príncipe, a las órdenes del Marqués de Montepío, fue distribuido en diferentes lugares: tres compañías se colocaron en las cuatro calles que llevaban al Consulado; la compañía veterana de Dragones de la Reina ocupó la cuadra que hay desde el Consulado hasta la Plaza de Armas, teniendo al frente una de milicias del regimiento del Rey, en tanto que las restantes compañías del regimiento del Príncipe se destinaron a custodiar el Cuartel de San Pablo y a patrullar por todas las calles de la ciudad. El regimiento del Rey guarneció toda la Plaza de Armas, y una de sus compañías fue destinada a la Plazuela del Consulado, en cuyo punto estaba Juan Miguel Benavente con su compañía veterana de Dragones de la Frontera, teniendo al frente a Juan de Dios Vial, Comandante General de Armas, y a los dos Ayudantes Mayores de Plaza, quienes impedían toda comunicación y tránsito por aquellos puntos. Las puertas exteriores e interiores del edificio del Consulado tenían centinelas dobles. La tropa tenían orden de sólo permitir la entrada al Consulado a las personas que presentaran la esquela o papel de convite, con entera exclusión de toda clase y signidad. Obviamente, la ciudad estaba sumida, prácticamente, bajo el estado de sitio.&lt;br /&gt;El Gobernador interino, presentó su renuncia al mando del Reyno con estas sencillas palabras: “Aquí está el bastón, disponed de él y del mando.” &lt;br /&gt;En definitiva, y como es bien sabido, Mateo de Toro y Zambrano, presidente, representaba al rey; José Antonio Martínez de Aldunate, vicepresidente de la junta, obispo de Santiago, representaba a la Iglesia; Fernando Márquez de la Plata, Consejero de Indias, primer vocal de la junta, representaba a los europeos juntistas; Juan Martínez de Rozas segundo vocal, representaba a la aristocracia de Concepción; Ignacio de la Carrera, tercer vocal, representaba a la aristocracia de Santiago. Como puede verse, el pueblo, la gente común, para variar, no tuvo ninguna participación en este Cabildo ni en sus decisiones.&lt;br /&gt;Aún cuando continuaba primando el deseo de la aristocracia criolla de conservar la soberanía del Rey, el Cabildo de 1810 fue la primera vez en que tomaba el control de su propio país, experiencia que derivaría, con el tiempo, en una afirmación de sus propios derechos frente a la monarquía española. En ese sentido, no pasó mucho tiempo hasta que sonaran de manera ya decidida arengas patrióticas que incitaran a una radicalización del proceso y una ruptura definitiva con la metrópolis hispana. El llamado a elecciones para un Congreso Nacional, la creación del primer periódico nacional, La Aurora de Chile, y el apoyo de otros movimientos juntistas, sobre todo el de Buenos Aires, que sería decisivamente gravitante, iniciarían una marcha que sólo se detendría unos diez años después con la formación de una entidad nacional independiente y soberana.&lt;br /&gt;En esa oportunidad, como consta del Acta de la sesión, “Todos los cuerpos Militares, Xefes, Prelados, Religiosos, y Vecinos juraron en el mismo acto obediencia y fidelidad a dicha junta  instalada asi en nombre del Señor Don Fernando Septimo a quien estara siempre sugeta conservando las autoridades constituidas, y empleados en sus respectivos destinos.”&lt;br /&gt;En efecto, la Junta de “señores Europeos”, como califica José Miguel Infante a los reunidos en el Cabildo, se había instalado en nombre del Rey de España Fernando VII de Borbón y para defender sus derechos hereditarios sojuzgados por Napoleón. Probablemente ese era el deseo sincero de la mayoría de los participantes en la asamblea. En el acta de instalación se presentaba este acto como algo estrictamente legal y permitido, además, por las autoridades que gobernaban en España en nombre del Rey. Los vocales de la nueva Junta, cuando prestaron juramento, lo hicieron señalando “obedecer las antiguas leyes de la monarquía y de defender este reino hasta con la última gota de sangre, de conservarlo al señor Don Fernando VII, a quien debía estar siempre sujeto, de reconocer al supremo concejo de regencia y de mantener las autoridades constituidas y los empleados en su respectivos destinos”.&lt;br /&gt;Todas las actuaciones de la Primera Junta de Gobierno terminaban con juramentos y promesas de lealtad y sometimiento al Rey legítimo y con vivas al Rey.&lt;br /&gt;Fueron las actuaciones de José Miguel Carrera y los exaltados, posteriormente, las que primero trataron de cargar la balanza hacia la ruptura con España y con el Rey y hacia la Independencia nacional. &lt;br /&gt;Desafortunadamente, los ejércitos realistas enviados desde Lima, apoyados por la derecha nacional, lograron que los sueños de la Independencia nacional fueran ahogados en el Desastre de Rancagua, que significó la restitución de la autoridad real y la reinstalación de las instituciones coloniales.&lt;br /&gt;Tuvieron que pasar otros tres años hasta que, en 1817, el Ejército Libertador de los Andes, organizado en Mendoza, capital de Cuyo, por el general José de San Martín, derrotara a las fuerzas realistas y a la derecha nacional, y recomenzara el proceso de independencia nacional a partir de acciones bélicas, las que durante un buen tiempo oscilaron entre el triunfo y la derrota, de la mano de la lealtad de la derecha nacional a la causa del Rey y al Imperio español.&lt;br /&gt;El mito y la leyenda forjados por quienes después dirigieron la vida nacional, dirán otra cosa. Pero los hechos no pueden ser cambiados.&lt;br /&gt;La declaración de la Independencia nacional, ocurrió, en todo caso, el 12 de febrero de 1818, en la ciudad de Talca, y fue proclamada por Bernardo O’Higgins, contrario a lo que deseaba la derecha política de ese momento que, finalmente, le pasaría la cuenta mandándolo al exilio al Perú, del que siempre había dependido Chile.&lt;br /&gt;Entonces, ¿qué es lo que realmente celebramos este 18 de septiembre de 2010? Obviamente no es la Independencia nacional ni mucho menos doscientos años de vida independiente, republicana y democrática. Eso es solamente para contribuir al mito nacionalista con que la gente común ha sido engañada desde hace muchos años, a lo menos desde que la derecha de este país derrocó y exilió a Bernardo O’Higgins.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-3741760441418379979?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/3741760441418379979/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=3741760441418379979' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/3741760441418379979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/3741760441418379979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2010/09/un-bicentenario-que-no-lo-es.html' title='Un Bicentenario que no lo es...'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TI-f5UU0wfI/AAAAAAAAAlA/PWjN7HlSPGc/s72-c/PrimeraJuntaNacionalDeGobierno(Chile).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-7815515133460584972</id><published>2010-06-07T17:40:00.002-04:00</published><updated>2010-06-07T17:44:40.153-04:00</updated><title type='text'>Mal de muchos,… ¿consuelo de tontos?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TA1n_OIzCsI/AAAAAAAAAkw/ZRvLzdmUVZ8/s1600/1191399894.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TA1n_OIzCsI/AAAAAAAAAkw/ZRvLzdmUVZ8/s400/1191399894.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5480150657404177090" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mucho se ha hecho a través de la comuna y de las dos ciudades que la conforman, Quilpué y El Belloto. Entre los grandes logros está el hecho indiscutible de que la administración comunal ha tenido éxito en rebajar el elevado porcentaje de calles sin pavimentar que existían y que provocaban no solamente una mala imagen sino serios problemas de salud.&lt;br /&gt;Sin embargo, el gran lunar, el gran punto negro, es el centro de ambas ciudades. &lt;br /&gt;En el caso de El Belloto, el histórico “evento” en la pista sur de la esquina de avenida Freire con Baden Powell. No solamente es un grave problema para los conductores que día a día deben transitar por el lugar sino una vergüenza mayúscula porque habla de una escasa o nula preocupación de la autoridad local por el buen estado de las calles y avenidas de la comuna. Claro, se recordará que hace unos años se “bacheó” con no poco aspavientos; pero apenas reparado, el “evento” volvió a la escena del crimen, manteniéndose contra todos los reclamos en una de las esquinas más emblemáticas de El Belloto, en un punto donde nadie puede decir que no lo ha visto y pocos pueden decir que han tenido éxito en capearlo.&lt;br /&gt;Ni qué hablar del centro de Quilpué. La histórica avenida Portales, el antiguo Camino Troncal, está en pésimas condiciones en lo que respecta a sus veredas. No puede ser que el centro de la ciudad presente esa imagen tan disminuida ante quilpueínos y visitantes. Y esa maraña de cables colgando de postes, y muchos obviamente fuera de servicio, a veces casi arrastrándose por el suelo, no ayuda mucho a lo que debería ser el disfrute del centro de la ciudad.&lt;br /&gt;La realidad es que aparta de un par de cuadras de la calle Claudio Vicuña, pareciera que la autoridad local no considerara a las demás calles como parte del centro de la ciudad, ciudad que no solamente es capital de la comuna, sino de la nueva provincia de Marga-Marga. Aunque los quilpueínos ya parece que hemos aceptado que, aparte de un dudoso prestigio como tal, ello no conlleva beneficios reales y efectivos para las personas.&lt;br /&gt;El estado deplorable del centro de la ciudad ha llevado a muchos visitantes a formarse la idea de que Quilpué es un pueblito rural, no solamente por su aspecto sino por las veredas de tierra que están caracterizando al centro de Quilpué. Y no pocas personas que vienen por primera vez a Quilpué se imaginan, erróneamente por supuesto, que un par de cuadras más allá del centro debe haber potreros y siembras simplemente por la primera impresión que se llevan al descender del bus o al experimentar un poco del centro.&lt;br /&gt;No hay que recordar que Quilpué carece de identidad propia y que sus pocas construcciones históricas y características están en franca retirada, bajo la picota del progreso, como lo fue la estación ferroviaria, la torre del guardagujas, y se ha permitido la construcción de una mole impersonal justo enfrente de la iglesia parroquial, lo que no solamente es un absurdo sino que le resta protagonismo arquitectónico. Y el mojón miliario, que todavía se conserva, por obra y gracia del acaso, necesita ser restaurado. Lo mismo que el arco sobre la vía férrea que conmemora el arco de bizcochuelo que construyeron las bizcochueleras de Quilpué con ocasión del paseo triunfal del Presidente de la República al inaugurarse oficialmente el ferrocarril de Valparaíso a Santiago, allá por la segunda mitad del siglo XIX.&lt;br /&gt;Las calles del centro de la ciudad merecen que se gaste en ellas, tal como lo mereció la Plaza Arturo Prat, la Plaza de Armas de la ciudad.  &lt;br /&gt;Ojalá se gastara menos en mediatismo irrelevante y más en mejorar efectivamente el centro de las ciudades de El Belloto y de Quilpué. Los quilpueínos y bellotinos merecen que sus autoridades se preocupen también de estas cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brus Leguás C.&lt;br /&gt;Quilpué, Mayo de 2010, a ocho años del Bicentenario de la Independencia nacional.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-7815515133460584972?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/7815515133460584972/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=7815515133460584972' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/7815515133460584972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/7815515133460584972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2010/06/mal-de-muchos-consuelo-de-tontos.html' title='Mal de muchos,… ¿consuelo de tontos?'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/TA1n_OIzCsI/AAAAAAAAAkw/ZRvLzdmUVZ8/s72-c/1191399894.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-3076770226432806034</id><published>2010-04-30T11:22:00.004-04:00</published><updated>2010-05-07T14:46:11.912-04:00</updated><title type='text'>LOS ORIGENES DE QUILPUE</title><content type='html'>Quilpué nace como lugar poblado, en una fecha imposible de determinar, probablemente hacia mediados del siglo XVII o a principios del siglo XVIII, en medio de bosquecillos y tupidos matorrales de espinos, tebos, boldos, pataguas, litres, palmas y quiscos, quizá si en el sitio de un anterior asentamiento pikunche, como fue costumbre de los poblados españoles. Y nació, justamente, en un sector del valle especialmente privilegiado por la pre-existencia de varios monumentos megalíticos actualmente desaparecidos debido a la destrucción que sufrieron desde mediados del siglo XIX. En efecto, cerca de los primeros ranchos de quincha que fueron el núcleo original de Quilpué, había vestigios líticos de gran importancia y que en buena parte fueron conocidos, estudiados y descritos por el doctor Francisco Fonck. Pero ya la construcción del ferrocarril, decenios antes, había significado la destrucción de otros grupos de piedras tacitas cercanas al tendido de la vía férrea, la que necesitaba de piedra para el asentamiento de los rieles. &lt;br /&gt;Indudablemente se trató de unos cuantos ranchos de paredes de quincha embarrada de una o dos habitaciones, con techos pajizos, habitados por gañanes, peones e inquilinos de la ya desaparecida Hacienda de Queupoa o Queupue. Originalmente, hasta la propia casa patronal de la hacienda fue hecha de quinchas y techos de paja, hasta que, finalmente, se reconstruiría en adobones. No se conoce el dueño original de la Hacienda de Quilpué, aunque la mitología local, alimentada por algunos hechos conocidos y adornada al fragor del deseo de un origen heroico, haya dicho que Rodrigo de Araya, a quien el Cabildo de Santiago otorgó algunas tierras junto al estero Marga-Marga, fue su primer propietario y hasta que levantó casas en Quilpué y que, afinando aún más el mito, esa primera construcción estuviera donde hoy se encuentra la Casa Consistorial de Quilpué. &lt;br /&gt;Nada más alejado de la realidad. En realidad, a Rodrigo de Araya se le asignaron unas tierras, junto a otros asignatarios, cerca o junto al estero donde se explotaban los lavaderos de oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S-GL6lmRY2I/AAAAAAAAAkg/BB8mVnOFsI8/s1600/rancho09099.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 355px; height: 281px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S-GL6lmRY2I/AAAAAAAAAkg/BB8mVnOFsI8/s400/rancho09099.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467805261245801314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un rancho de a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Un buen ejemplo de lo que eran la mayoría de las viviendas durante el siglo XIX y que en los campos se vió hasta bien avanzado el siglo XX.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al decir de testigos en un juicio entablada algún tiempo más tarde del inicio de la Colonia, las tierras de Quilpué, esto es, del sector del valle que conforma la hoya del estero de Quilpué (y diferente del estero Marga-Marga) eran mayormente tierras estériles, yermas y abandonadas, sin ningún valor real y efectivo debido a la carencia de agua para el regadío de alguna siembra que permitiera el establecimiento formal de personas. Solamente era útil en la primavera, siempre y cuando un buen invierno asegurara la existencia de los pastos necesarios para que bajaran wanaku desde las serranías circundantes, en cuyo caso los pikunche de los valles cercanos de Limache y Quillota venían a cazarlos. &lt;br /&gt;Esa realidad se puede palpar hasta el día de hoy, porque es bien sabido que no existe ningún canal de regadío en el entero valle del estero de Quilpué. Tampoco existe canal de riego alguno en el valle del estero Marga-Marga. Y, como es bien sabido, desde tiempos de la dominación qhichwa, los lavaderos de oro del Marga-Marga eran abastecidos de todo lo necesario, desde maíz hasta vestuario, desde el valle de Quillota (que incluía el valle de Limache). &lt;br /&gt;Los territorios originalmente bajo la administración del kuraka Tanjalonko (hermano o sobrino de Michimalonko, kuraka del valle superior del Aconcagua), fueron auto adjudicados por Pedro de Valdivia, con los cuales formó la extensa Estancia de Quillota, la que abarcaba los territorios de los valles de Puchuncaví, del Aconcagua inferior (aguas abajo de la Puntilla del Romero y la Puntilla de La Calavera), de Limache, de Marga-Marga y de Acuyo (Casablanca), hasta la Cuesta de Ibacache y el estero del Rosario. En Marga-Marga solamente se realizaron las actividades de lavado de oro en el estero; en el valle de Acuyo puso ganado y desde el valle de Quillota (Aconcagua inferior) obtenía los suministros para abastecer a quienes trabajaban en los lavaderos de oro de Marga-Marga. &lt;br /&gt;Ninguna agricultura se menciona en el valle de los esteros Marga-Marga y de Quilpué, salvo, quizá, una pequeña agricultura de subsistencia que debió verificarse en los terrenos susceptibles de ser cultivados en los sectores de Paso Hondo, El Retiro y Chircana, así como en Los Perales y algunas áreas vecinas. Los principales productos de la tierra serían el maíz y el poroto pallar. Los españoles introducirían el trigo y las viñas de secano. Con el tiempo, se produciría una mayor diversidad agrícola en ciertos terrenos más aptos que la generalidad, principalmente a orillas de los esteros y de algunas quebradas y vertientes perennes.&lt;br /&gt;Hacia mediados del siglo XIX, las principales aldeas o caseríos que existían en el valle eran San José de Marga-Marga, cabecera de todo el valle del estero homónimo; Paso Hondo, Quilpué, El Sauce y Chircana. Un camino bastante precario unía estos últimos cuatro caseríos. El camino venía desde las Siete Hermanas, por la orilla meridional del estero, subiendo hasta la altura de la quebrada de El Olivar. Aquí atravesaba el estero y seguidamente entraba en tierras de la Hacienda de la Viña de la Mar, ascendiendo por la quebrada de El Olivar hasta trasponer el portezuelo de Los Aromos, y descendiendo enseguida por la quebrada de El Rebaño, pasando por enfrente de las casas y bajando al estero de Quilpué, para salir de la hacienda a través del vado de Paso Hondo, y dejando atrás el caserío, remontaba por el faldeo empinado de la ribera oriental del estero, ya en tierras de la Hacienda de Quilpué. Seguía hacia el interior, con los rulos de secano a ambos lados y enfrente, a la izquierda, el verdegueante espectáculo de las viñas y otras siembras en los terrenos inclinados inmediatos al estero. El camino pasaba a la derecha del caserío de Quilpué, virando desde la actual avenida Los Carrera hacia la avenida Portales y enfilando enseguida, luego de pasar la Capilla, en dirección este-noreste, por lo que es la actual avenida Freire, hasta El Alto de Quilpué, portezuelo que salvaba y descendía luego hacia unos tupidos matorrales y bosquecillos que cubrían las riberas de la quebrada de Lo Gamboa, desde cuyo fondo el camino comenzaba a subir hacia la llanada que se va inclinando hacia el este. Pasado el lugarejo de El Sauce, estaba a la vista Chircana, con sus ranchos de quincha de chilcas sin revoque y techos pajizos, en medio de matorrales de espinos y algunos pequeños terrenos cultivados que dependían más que nada de las lluvias. El camino continuaba hacia el interior hasta alcanzar el portezuelo de Lebo, desde el cual bajaba a través del Cajón del mismo nombre hacia Queronque, en el valle de Limache, donde aparentemente, antaño, estuvo la Casa Fuerte de Chile o Casa Fuerte de Quillota, que Valdivia mandó construir para controlar a la población aborigen de Tanjalonko, demasiado levantisca para dejarla por las suyas. Este era el Camino Real. Un nombre demasiado pomposo para lo que era esta vía hasta mediados del siglo XIX, cuando no era mucho más que un camino de herradura, por lo dificultoso de practicarlo para los viajeros que se veían obligados a utilizarlo. Los viajeros que venían o iban desde o hacia Valparaíso desde o hacia Quillota, el Norte o el interior del valle del río Aconcagua, preferían usar el Camino Real de Quillota, que desde las Siete Hermanas pasaba a la Hacienda de la Viña de la Mar y desde ahí avanzaba a través de la actual calle Quillota y subía por el cerro Santa Inés hasta Gómez Carreño, continuando a Reñaca y desde ahí al valle del Aconcagua, lo que era mucho más cómodo y era incluso utilizable por carretas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S-GNpbQvMBI/AAAAAAAAAko/erUeeUyh0y0/s1600/ranchocordi0204.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 254px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S-GNpbQvMBI/AAAAAAAAAko/erUeeUyh0y0/s400/ranchocordi0204.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467807165436604434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un ejemplo de vivienda rural típica para fines del siglo XIX. Estas viviendas fueron las comunes tanto en los campos como en los pequeños pueblos durante la mayor parte del siglo XIX.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mediados del siglo XIX, Queupoa no pasa del medio millar de habitantes.&lt;br /&gt;Por otra parte, el Camino Real antes señalado, desde la Hacienda de las Siete Hermanas hasta el valle de Limache, inmediato al caserío de Queupue o Quilpué, se dividía, donde ahora está el crucero de las avenidas Blanco, Freire y Portales, y subía por la actual avenida Blanco para luego tomar en dirección hacia el valle del Marga-Marga. Para evitar lo difícil de la parte alta de la actual avenida Blanco, algunos carreteros conducían sus vehículos un poco más al norte, por la quebrada de Lo Gamboa, y tomaban el Camino Real desde dicha quebrada, bajando por lo que ahora es la avenida Freire.&lt;br /&gt;Con el tiempo, y a mediados del siglo XIX, los asaltos a las carretas y a muchos viajeros solitarios en la hondonada de la quebrada de Los Gamboa, hizo que el tráfico proveniente de Marga-Marga y de Colliguay y Casablanca retomara principalmente el camino que bajaba a Quilpué a través de la actual avenida Blanco.&lt;br /&gt;El bandidaje centrado en el paso de la quebrada de Lo Gamboa, sin embargo, hizo que los viajeros y carreteros tomaran precauciones y no se arriesgaran a cruzar por este lugar al atardecer ni menos por la noche. Los resguardos se limitaban a acompañar a las diligencias y a las carretas hasta que atravesaran la quebrada de Los Gamboa en dirección al interior. &lt;br /&gt;El ferrocarril no solamente significó progreso y un nuevo y sostenido impulso al transporte de mercaderías, ganado y pasajeros desde y hacia el interior. También provocó una caída ostensible en el tráfico carretero, lo que hizo, además, que desapareciera todo bandidaje en el área debido a que la mayor parte de la gente que transportaba valores o mercaderías ahora prefería usar el tren, debido a la seguridad y rapidez. Lo mismo en el caso de los pasajeros. El tráfico carretero se limitó, durante mucho tiempo, al relacionado con las necesidades locales.&lt;br /&gt;Ni que decir que el impulso al progreso y desarrollo se debe a la visión del ingeniero inglés Allan Campbell, quien consideró que el trazado original por Reñaca y Concón adolecía de muchos problemas para su implementación y mantención, en tanto que por la quebrada del estero de Quilpué iba a significar réditos a la brevedad, en el momento mismo en que las vías quedaran instaladas y se abrieran las estaciones necesarias.&lt;br /&gt;El progreso y desarrollo de Quilpué vino de la mano con la construcción del ferrocarril durante la segunda mitad del siglo XIX. El ferrocarril fue el que le dio al viejo, soñoliento y olvidado caserío de Queupoa el desarrollo urbano, comercial e industrial, configurando una sólida economía local, además de servir de nexo a los mercados locales. La línea férrea, a pesar de pasar por en medio de la ciudad, no significó una división en sí sino que, más bien, fue el elemento aglutinador de caseríos y mercados, teniendo la posibilidad de tener una comunicación constante con el primer puerto de la República de entonces, Valparaíso. Y fue así como en torno al ferrocarril, que fue el eje del progreso y sostenimiento de la población y de sus actividades económicas, el caserío rápidamente se transformó en una aldea y ésta en una villa, que antes de terminar el siglo mereció que el Gobierno le otorgara el título de ciudad.&lt;br /&gt;En cuanto a la economía local, Benjamín Vicuña Mackenna escribió que la estación de Quilpué se alimentaba “con los productos caseros que traen a Valparaiso de todos los contrafuertes del gran reducto central que separa el valle de Santiago de el de Limache. El romántico e inexpugnable Colliguay con todos sus espolones i quebradas; las ricas uvas de Lepe, cuyo cajón cae a Curacaví; el carbon de su olorosa madera (el colliguay); los pocos cerales del Retiro i de las hijuelas colindantes, i especialmente los frutos de los ocho fundos de la antigua hacienda de Malga-Malga: hé aquí los principales centros comerciales que alimentan este paradero, al parecer insignificantes. En cambio, los Arayas i los Valencias tienen cada uno su bodegon para surtir aquellos mismos parajes montañosos.”&lt;br /&gt;Quilpué tuvo su polo de desarrollo en lo que es el ferrocarril durante el resto del siglo XIX, debido a que era un punto estratégico, de encuentro, entre dos polos principales de desarrollo y progreso, como lo eran, sin duda alguna, Valparaíso y Santiago. Y sería esta conectividad el punto esencial de Quilpué. No obstante, lo que tiene que evidenciarse y dejar en claro es que Quilpué, como producto de una conectividad, va adquiriendo un dinamismo demográfico y económico durante el transcurso del siglo XIX (en especial desde la llegada del ferrocarril) que le llevará a experimentar una verdadera explosión demográfica, protagonizada sobre todo por una enorme inmigración, creando primero la figura de una ciudad-dormitorio —que hasta la actualidad no puede superar— dependiente de las ciudades vecinas de Viña del Mar y Valparaíso, que es donde trabaja y se desempeña la mayoría de los quilpueínos. El desarrollo demográfico, comercial, comunicacional e inmobiliario de Quilpué ha sido fundamental para que se convierta, actualmente, en la flamante capital de la Provincia de Marga-Marga.&lt;br /&gt;Y es, desde todo punto de vista, el ferrocarril lo que ha generado y promovido el desarrollo que la ciudad y la comuna de Quilpué, como un todo, han experimentado hasta la actualidad. Aunque el ferrocarril ya no tenga la misma importancia que tuvo en el siglo XIX o durante las primeras siete décadas del siglo XX, la semilla germinó al punto de dar lugar al nacimiento de un polo de desarrollo demográfico, comercial, industrial, inmobiliario y comunicacional que ya no puede ser detenido. Es por ello que se debe reivindicar al ferrocarril como el agente principal del desarrollo de la ciudad y de la comuna durante la segunda mitad del siglo XIX y casi todo el siglo XX.&lt;br /&gt;En la actualidad, el ferrocarril —pomposa, cursi y siúticamente llamado “metro”, lo que es un error desde todo punto de vista, ya que no pasa de ser un ferrocarril con unas cuantas estaciones— es solamente otro sistema de transporte y comunicaciones, siendo preferidos, nuevamente, las comunicaciones y el transporte por carreteras, incluso entre las ciudades y localidades que conforman la nueva Provincia de Marga-Marga.&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-3076770226432806034?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/3076770226432806034/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=3076770226432806034' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/3076770226432806034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/3076770226432806034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2010/04/los-origenes-de-quilpue.html' title='LOS ORIGENES DE QUILPUE'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S-GL6lmRY2I/AAAAAAAAAkg/BB8mVnOFsI8/s72-c/rancho09099.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-5129564804705161658</id><published>2010-04-19T00:37:00.010-04:00</published><updated>2010-04-19T01:05:08.590-04:00</updated><title type='text'>LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vjwO69waI/AAAAAAAAAjs/o01tN0VNIK8/s1600/1190502610.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vjwO69waI/AAAAAAAAAjs/o01tN0VNIK8/s400/1190502610.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461709390895497634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vista nocturna de la fachada y la torre de la iglesia parroquial de Quilpué.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los orígenes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a la tradición local, que se apoya en algunos documentos de la época, fue en 1818, en los albores mismos de la Independencia nacional, cuando los habitantes del caserío de Queupué, que no sumaban más de 200, consideraron oportuno contar con una iglesia, a objeto de tener los servicios religiosos más cerca y no tener que ir a Casablanca, a Limache o a Viña del Mar, un viaje que era costoso no solamente en razones de tiempo, sino también de seguridad, sobre todo debido a los frecuentes asaltos a las diligencias y a los viajeros solitarios que se desplazaban por los escabrosos caminos de la época.&lt;br /&gt;La solución al problema de no contar con una iglesia vino de parte de doña Petronila Valencia, como consta en el Título de Propiedad de la parroquia actual, y que dice, en parte: “En la Hacienda de Queupue, jurisdicción del Partido de Casablanca, a 22 días del mes de Octubre de 1818, ante mí, el Juez Celador i testigo, compareció doña Petronila Balencia, a quien doi fe que conozco, vecina de este Distrito i legítima heredera de estas tierras i dijo: que hallándose dicho lugar sin un Templo donde los fieles tributen al Dios de los ejércitos, su Stma. Madre i demás Santos de la Corte celestial el debido homenaje i cumplan igualmente con los preceptos impuestos, acorde con la piedad cristiana de Don José Antonio Balencia, al redificar el que antes había desde sus cimientos…”&lt;br /&gt;De esta cita se desprende claramente que para esa época, 1818, Quilpué pertenecía al Corregimiento o Partido de Casablanca y que en esos entonces el caserío se hallaba sin iglesia, la que aparentemente se hallaba arruinada por alguna calamidad natural o por el paso del tiempo, puesto que la escritura habla de “redificar el que antes había desde sus cimientos”. Para esos entonces, además, la Hacienda de Queupue era distrito del Partido de Casablanca, y Queupué misma debió haber nacido a partir de las casas originales de dicha hacienda, sin que pueda establecerse el tiempo en que ello ocurrió, ni tampoco la data de la primera iglesia del caserío, la que, sin duda, era apenas un oratorio, como se llamaba en esos entonces a las iglesias que no eran parroquias y que recibían la visita de un cura de vez en cuando, generalmente de acuerdo a un calendario previamente establecido y que incluía a todas las dependencias del parroquia o de la doctrina. &lt;br /&gt;Es indudable que Queupue formó parte originalmente de una doctrina (una especie de parroquia que se establecía sobre un territorio con escasa población española y donde la tarea principal consistía en adoctrinar a los indios, a los negros y a otras gentes que no eran consideradas “españoles” y de quienes se temía por su alma). Obviamente, también, en sus orígenes, el entero valle dependía espiritualmente de Santiago, de la parroquia del Sagrario, y desde allí debían destinarse y enviarse los curas que atendían a las necesidades espirituales de los españoles, de los indios y de los negros que estaban establecidos en San José de Marga-Marga y en todo el distrito minero.&lt;br /&gt;Tampoco puede negarse que el oratorio original que debió existir en Queupue o Queupoa desde tiempos inmemorales debió ser apenas una construcción de paredes de quincha de palos, chilcas y barro, con algún enlucido y techo pajizo, como debieron ser la mayoría de las construcciones del valle y del país en esos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La primera Capilla con aires de iglesia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los materiales naturales que debieron usarse en el antiguo oratorio, obviamente no tenían una gran duración, el deterioro era rápido, a pesar de que resistían bien los embates de las fuerzas de la naturaleza, como los temporales y los terremotos.&lt;br /&gt;Pero si pasó mucho tiempo sin que se realizaran mantenciones y si a ellos se añaden las vicisitudes relacionadas con el movimiento independentista, que dio mayor énfasis a los asuntos relacionados con el sustento de la guerra contra España y luego los sucesos que siguieron a la Reconquista y la subsecuente invasión del Ejército Libertador de los Andes, que concluyó con la dominación española en el país, obviamente que no habría mayor tiempo para ocuparse de la mantención de una Capilla que tendría poco uso real y efectivo en esos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vhOITwJYI/AAAAAAAAAjE/ZZ08C9kWZcY/s1600/Image3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 281px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vhOITwJYI/AAAAAAAAAjE/ZZ08C9kWZcY/s400/Image3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461706605981607298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Así debió parecer la primera Capilla que se levantó en terrenos donados por doña Petronila Valencia en 1818.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, las diversas y contrapuestas respuestas de la población campesina y de los dueños de la Hacienda y de los otros terrenos del valle, obviamente tendrían mucha influencia en que se hiciera o no mantención al oratorio de Queupue.&lt;br /&gt;Una vez ejecutada la donación, se inició la construcción de una iglesia para el uso y beneficio espiritual de la gente del caserío, la que, por cosas de la administración eclesiástica, fue segregada de la parroquia de Casablanca y adscrita a la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores de Viña del Mar, también, en su momento, segregada del territorio eclesiástico de Casablanca.&lt;br /&gt;La Escritura de la propiedad, en tanto, fue inscrita en el Conservador de Bienes Raíces de Limache, en el Registro de Propiedades, en la página 28, con el número 66, con fecha 23 de septiembre de 1878, porque para ese entonces la mitad septentrional del valle había sido segregada de la jurisdicción de Casablanca y agregado al territorio de nuevo Departamento y Municipio de Limache.&lt;br /&gt;Sin embargo, en 1886 se produjo un fuerte enfrentamiento entre la autoridad civil de Limache y la Iglesia por la propiedad, debido a que algunos consideraban que los terrenos aledaños a la capilla eran públicos. &lt;br /&gt;En este litigio, el cura párroco de Viña del Mar presentó al Juzgado de Letras de Quillota, que era el que tenía la jurisdicción sobre el asunto, una demanda en contra de la Municipalidad de Limache, “a fin de que se declarara que ésta [la municipalidad] no tenía derecho a impedir el cierro de una cuadra de tierras en que se halla la Capilla del pueblo de Quilpué, subdelegación de este Departamento, cuya cuadra de tierras fue donada para ese efecto [para construir la Capilla] por Doña Petronila Balencia, según escrito que se acompaña, otorgado el año 1818, y que al querer cerrar dicha cuadra, algunos vecinos, primero, y después la Municipalidad, se opusieron, pretendiendo que era plaza o que  debía dejarse un camino atravieso por el terreno citado.”&lt;br /&gt;Para sostener su posición, el cura párroco de Viña del Mar cita el artículo 119, título 18, de la Partida Tercera, y los artículos 844, 1698 y 1499 del Código Civil, declarando que la Municipalidad de Limache no puede impedir al demandante el cierro de la cuadra que pertenece a la Capilla de Quilpué, no siendo plaza pública, ni estando constituida sobre ella la servidumbre del camino.&lt;br /&gt;Obviamente, el tribunal expidió un veredicto favorable a la Capilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un poco de historia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Indudablemente, la historia de la iglesia parroquial, de la parroquia y de la propia ciudad corren juntas, muy parejas y no pocas veces entramadas.&lt;br /&gt;Entre los hechos importantes que han ocurrido en la Capilla están las exequias de Carlos Condell, héroe del combate de Punta Gruesa, quien con la Covadonga fue capaz de vencer al acorazado peruano Independencia, un poco al sur de Iquique. Carlos Condell vivió en una casa ubicada cerca de la estación ferroviaria, en la actual calle Condell Norte. Allí murió el 24 de octubre de 1887. A su fallecimiento hubo solemnes ceremonias religiosas, con la asistencia de familiares y representantes de la Armada nacional. Enseguida, el cadáver fue trasladado en su urna a la estación, desde donde un tren especial lo llevó a Valparaíso, donde fue sepultado.&lt;br /&gt;El auge que había demostrado la vieja aldea de Queupue, que ya se había transformado en un pueblo, obligó a las autoridades eclesiásticas a acceder a las continuas peticiones de los vecinos. Y, se dictó un decreto de erección de la Parroquia: “Mons. Mariano Casanova, por la gracia de Dios, la Santa Sede Apostólica, Arzobispo de Santiago, etc. Por cuanto los feligreses del pueblo de Quilpué […] vienen solicitando la fundación de una parroquia en razón de la importancia que este lugar ha adquirido y para ello han contribuido a la fábrica de una Capilla, casa Parroquial y desde tiempo muy remoto un cementerio bendito, habiendo donado por testamento a favor de la capilla titulada del Rosario la Señora Doña Petronila Balencia una cuadra de terreno en el centro del pueblo, erijimos una nueva Parroquia bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario, cuya fiesta deberá celebrarse anualmente con todo esplendor, como titular.”&lt;br /&gt;La revolución de 1891, que derrocó al presidente constitucional José M. Balmaceda, fue sancionada definitivamente en Quilpué, después de la batalla de Concón. Desde la estación de Quilpué se retiraron a Santiago el Presidente de la República y los restos del ejército constitucional que fueron barridos por las tropas de la sedición. &lt;br /&gt;Sin duda, el fervor religioso de los quilpueínos de esos entonces era admirable. Al menos eso fue lo que pareció de dos grandes manifestaciones que se brindaron al delegado papal, a su paso por la estación ferroviaria de Quilpué. En reconocimiento, el Arzobispo de Santiago envía una carta de reconocimiento al cura y vicario de Quilpué felicitándolo por su celo “i del buen espíritu que están animados sus feligreses i no pueden menos que dejar honda y gratísima impresión en todos los que presencian” … &lt;br /&gt;Para entonces, ya Quilpué se había despojado, civilmente hablando, de sus pañales y ahora era una comuna del Departamento de Limache, cuya capital era la nueva ciudad de Quilpué, comuna que se extendía por territorios actualmente divididos entre las comunas de Quilpué y Villa Alemana, excepción hecha de los territorios de Marga-Marga y Colliguay, que pertenecían a los Departamentos de Casablanca y Melipilla, respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vhmwIrCkI/AAAAAAAAAjM/k0O7F_1LPF4/s1600/Image59.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 313px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vhmwIrCkI/AAAAAAAAAjM/k0O7F_1LPF4/s400/Image59.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461707028989413954" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Durante la primera mitad del siglo XX, al mirar la ciudad desde el Alto, desde el final de la actual avenida Blanco, abajo, se veía la iglesia parroquial, que una vez tuvo dos torres.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 15 de agosto de 1906, según informaba el periódico local “La Gaceta”, llegaban los vitrales para las ventanas de la iglesia parroquial, donación de doña Ana Luisa Bello de Edwards, madre del escritor Joaquín Edwards Bello, premio nacional de literatura. Y el  16 de agosto de 1906, el pueblo y la iglesia parroquial fueron destruidos por el terremoto más fuerte que se ha sentido en la zona desde los tiempos de la Independencia. Hubo decenas de muertos y heridos. El daño fue enorme. En ese tiempo, era cura párroco de Quilpué Carlos Ureta, quien se vio obligado a ejercer sus actividades eclesiásticas en habitaciones colindantes, y donde posteriormente existieron varios negocios, con frente a la actual avenida Diego Portales, que corresponde al antiguo Camino Real, después llamado Camino Troncal. &lt;br /&gt;La construcción de la nueva iglesia parroquial tomó cerca de diez años, siendo inaugurada el 12 de noviembre de 1916 por monseñor Eduardo Gimpert, gobernador eclesiástico de Valparaíso, lo que fue todo un acontecimiento. El obispo llegó en el tren de las nueve de la mañana, siendo recibido por la Banda Infantil de Quilpué y por la Banda Parroquial de Los Andes. Entre las numerosas personalidades que esperaban al prelado estaban el diputado Rafael Luis Gumucio, el subdelegado Benigno Polanco, el primer alcalde Martín Contreras, el juez de la Subdelegación, Alberto Valencia González, además de varios sacerdotes de la zona y gran cantidad de vecinos de la ciudad.&lt;br /&gt;A su paso, el obispo se encontró con arcos de triunfo y caminos de flores en el trayecto desde la estación a la parroquia. Se ofició una misa solemne, con acompañamiento de orquesta, y un magistral sermón fue predicado por el jesuita Bonino.&lt;br /&gt;A fines de 1923, en una reunión entre el cura párroco, Ernesto Riquelme, y don Raimundo del Real, se llegó a la conclusión de que la iglesia parroquial debía tener un reloj en su torre, “para el bien de toda la comunidad”. A consecuencias de este acuerdo, se logró una reunión de vecinos en el Teatro de Quilpué, donde se eligió un directorio encargado de dirigir las actividades para recaudar los fondos necesarios.  En esos momentos, se encontraba en Italia  don Eugenio Costa, a quien se le escribió para que viera allá lo más conveniente para la ciudad. Finalmente, se escogió una fábrica de la ciudad de Recco, y el costo del reloj fue de siete mil setecientos setenta pesos comn noventa centavos ($ 7.770,90). El Gobierno de la época lo liberó de los derechos de aduana. Y los siete grandes bultos en que venían las piezas del reloj finalmente llegaron a Quilpué.&lt;br /&gt;En 1944, la iglesia parroquial se hacía estrecha para atender apropiadamente a las necesidades de la población de Quilpué. El presbítero Guillermo Merino Lemus, por esos entonces cura párroco, recibió, el 18 de diciembre de 1944, la autorización del obispado para reconstruir la iglesia, que ya se encontraba bastante deteriorada, además, por el paso del tiempo. Existiendo una iglesia, el cura párroco fue capaz de convencer a los feligreses de construir otra, la actual. &lt;br /&gt;A pesar de la demolición de la iglesia anterior, el culto nunca se suspendió.&lt;br /&gt;Hubo colectas, donaciones, colaboraciones, bonos, … una serie de actividades que son recuerdo imborrable para los fieles católicos que participaron en la reconstrucción de la iglesia parroquial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8viPabW7RI/AAAAAAAAAjU/Qh58S8R4W8g/s1600/Image62.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 234px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8viPabW7RI/AAAAAAAAAjU/Qh58S8R4W8g/s400/Image62.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461707727536844050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Así lucía la iglesia parroquial hacia mediados del siglo XX, vista desde la avenida Portales.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vi7lHxolI/AAAAAAAAAjc/vXjW4UO-0Lk/s1600/Image1111.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 202px; height: 313px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vi7lHxolI/AAAAAAAAAjc/vXjW4UO-0Lk/s400/Image1111.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461708486321742418" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Otra vista de la iglesia parroquial en la primera mitad del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el 20 de diciembre de 1947 se inaugura la primera parte de la nueva iglesia parroquial: dos arcos, el presbiterio y la sacristía.&lt;br /&gt;En 1954, monseñor Lira bendice la nueva iglesia parroquial, coronándose los trabajos el año 1960 con la entrega de la esbelta y alta torre característica, y la instalación definitiva del reloj. Fue la adhesión de la parroquia a los festejos del Sesquicentenario de la Independencia Nacional. &lt;br /&gt;Pero aún faltaban los estucos…&lt;br /&gt;La feligresía se alegró con la primera misa del padre Jorge Sapunar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los terremotos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Chile es un país sísmico. El de 1906 fue devastador, como ya se ha dicho anteriormente. Los daños fueron totales, y hubo que reconstruir la iglesia.&lt;br /&gt;Pero, nuevamente, el 28 de marzo de 1965 un terremoto sacude a la zona, causando muerte, desolación y muchísimos daños en la comuna y en la ciudad de Quilpué. Sin embargo, la iglesia parroquial no sufrió mayores daños en su estructura.&lt;br /&gt;De nuevo, en julio de 1971, un gran terremoto sacude a la zona. Esta vez, la iglesia parroquial sufre serios daños, quedando fuera de servicio. Con diez mil marcos provenientes de Adveniat, conseguidos en Alemania por monseñor Carlos Zita Zimmer, cura párroco por entonces, pudo repararse la estructura, pero las terminaciones quedaron para más adelante. &lt;br /&gt;Recién en 1978 pudo iniciarse el estucado y las terminaciones de la fachada de la iglesia parroquial. Enseguida se colocaron los ventanales y las puertas metálicas y se cambia todo el zinc del techo. Las obras concluyen en tiempos del presbítero Hugo Corrales Ibarra, vicario sustituto, con una inversión superior al millón de pesos de la época. Los trabajos fueron dirigidos por don Lorenzo Pozo. &lt;br /&gt;En 1984, en tanto, se bendice la nueva Capilla de San Esteban, en el sector poniente de la ciudad.&lt;br /&gt;Llegó también, una comunidad religiosa desde Londrina, Brasil, a hacerse cargo de la catequesis y la atención pastoral: eran las misioneras claretianas, cuyo hábito blanco comenzó a hacerse familiar en la ciudad y en la comuna.&lt;br /&gt;Por este mismo tiempo, se inaugura el Policlínico Parroquial.&lt;br /&gt;A las 19:45 horas del domingo de Ramos de 1985, terminada la misa de la tarde y cuando solamente quedaban cuatro feligreses en la iglesia, y los acólitos y el celebrante y lectores en la sacristía, sobrevino un nuevo terremoto.&lt;br /&gt;Nuevamente, muerte y destrucción fueron esparcidas por toda la zona. El terremoto de 1985 produjo no solamente muertos y heridos, sino graves daños a la propiedad pública y privada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vkNzhv-9I/AAAAAAAAAj0/-mdFGTpW1tc/s1600/1191399894.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vkNzhv-9I/AAAAAAAAAj0/-mdFGTpW1tc/s400/1191399894.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461709898938055634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La iglesia parroquial es uno de los tesoros arquitectónicos de la ciudad de Quilpué.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez, la iglesia parroquial estuvo en reparaciones de estucos, vidrios y pinturas durante dos meses. El Colegio de las Religiosas Pasionistas, ubicado en la avenida Feire (el antiguo Camino Real, después llamado Camino Troncal), acogió a la parroquia en su gimnasio, y los servicios de Semana Santa debieron ser realizados allí mismo. Justo a los dos meses la iglesia parroquial estuvo en condiciones de volver a ser ocupada.&lt;br /&gt;La madrugada del 27 de febrero de 2010, pasadas las 3 y media, un nuevo terremoto afectó a buena parte de la Zona Central y Zona Sur del país, con su secuela de muerte y destrucción. Y aunque la ciudad y la comuna soportaron bastante bien el seísmo, la iglesia parroquial nuevamente se vio afectada, debiendo trasladarse la celebración de los servicios religiosos al gimnasio del Colegio Pasionistas, en la avenida Freire, en tanto puedan concluir las reparaciones de la iglesia, cuya torre y fachada presentan grietas en su enlucido, aunque aparentemente sin daño estructural que lamentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vjPu4ATZI/AAAAAAAAAjk/RW5mAMFET7o/s1600/iglequil001.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vjPu4ATZI/AAAAAAAAAjk/RW5mAMFET7o/s400/iglequil001.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461708832537333138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La iglesia parroquial de Quilpué, con su esbelta torre es una característica arquitectónica de la ciudad y de la comuna de Quilpué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Independientemente de la fe de cada uno, sin duda que la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, es una construcción que caracteriza a la ciudad y a la comuna incluso. La esbelta y alta torre fue por siempre una señal y una característica de la ciudad. Desafortunadamente, la construcción del Mall Plaza del Sol, en terrenos donde antaño estuvieron ubicados el Teatro Carrera y el Banco del Estado vino a dejar en una especie de semisombra la torre de la iglesia. La falta de visión de las autoridades locales, una vez más, han complotado en contra de la ciudad y de la comuna. Hoy por hoy, la iglesia parroquial es el único edificio, junto con la Casa Consistorial y el Teatro Velarde, que puede considerarse patrimonial y que, además, representa a la ciudad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-5129564804705161658?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/5129564804705161658/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=5129564804705161658' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/5129564804705161658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/5129564804705161658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2010/04/la-parroquia-de-nuestra-senora-del.html' title='LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8vjwO69waI/AAAAAAAAAjs/o01tN0VNIK8/s72-c/1190502610.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-613593613925970289</id><published>2010-04-18T21:28:00.010-04:00</published><updated>2010-04-18T22:07:45.620-04:00</updated><title type='text'>HUASOS Y ROTOS</title><content type='html'>—&lt;em&gt;una pincelada a dos personajes de las raíces de la nacionalidad desde un punto de vista convencional y sesentista&lt;/em&gt;—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta poco menos que aventurado, aún en su forma más objetiva, fijar la estructura sicofísica que caracteriza a dos de las figuras más interesantes en el proceso racial de Chile, y de la Zona Central en particular, como lo son, tras la suma de sus virtudes y defectos, el huaso y el roto chilenos en su estudio de conjunto. Como valores literarios en la novela y el cuento nacionales, han contado siempre y desde mediados del siglo XIX, con diversos intérpretes que los han tratado con distintas perspectivas, dado el matiz siempre cambiante de sus poderosas personalidades. Se hará un esfuerzo en estas líneas, condensando algunos de los aspectos más representativos sobre el particular, agregando a manera de comentario una apretada síntesis crítica de aquellos principales escritores que han hecho del huaso y del roto su principal sujeto de estudio.&lt;br /&gt;Pero, debo advertir que lo que sigue no pretende pontificar ni transformarse en una declaración o dogma de fe al respecto. Su única pretensión, como todo el contenido de esta webpage, es ayudar a crear las condiciones necesarias para una discusión sobre el tema planteado, para inducir a la expresión de las diversas opiniones, de los diferentes estudios, para incentivar una investigación más profunda, desapasionada y lo más apegada a la realidad que pueda hacerse. En fin, estos informes párrafos tienen la única finalidad de desafiar a que se genere discusión, una discusión que proporcione la suficiente luz como para ir entendiendo mejor el tema. Ese es su desafío a partir de ahora.&lt;br /&gt;Muchos escritores chilenos, especialmente aquellos de la llamada escuela criollista, como Alberto Blest Gana, Baldomero Lillo, Federico Gana, Víctor Domingo Silva, Joaquín Edwards Bello, Rafael Malvenda, Lautaro Yankas, etc., se han dado a la difícil tarea de fijar a través de sus producciones toda esa rica gama de caracteres disímiles que conforman las recias figuras de estos dos prototipos más interesantes de la raza chilena. El estudio en sí mismo de estos personajes en cuanto a su caracterización sicosociológica no puede encuadrarse en un molde rígido, predeterminado, sin incurrir en lo superficial, en lo simplemente anecdótico o volandero, por cuanto esos aires de singularidad, lo heterogéneo de sus rasgos más comunes que animan a estas primerísimas figuras de nuestro diario acontecer de antaño, rompe todos los moldes conocidos, el más acucioso de los análisis y es necesario, entonces, seguirlos a través de sus andanzas, de sus reacciones emocionales, de sus variados sentimientos, lo que ya indica un esfuerzo o intento caracterológico de proporciones que, en muy contados casos, nos llega a revelar la verdadera síntesis polifacética que caracteriza a estas magníficas como desconcertantes figuras de la nacionalidad chilena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u5KuTdxpI/AAAAAAAAAik/YjA-p2CIBj0/s1600/carreteroycapataz.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 350px; height: 374px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u5KuTdxpI/AAAAAAAAAik/YjA-p2CIBj0/s400/carreteroycapataz.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461662566996362898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Carretero y capataz, dos personajes de a mediados del siglo XIX que forman parte de la esencia nacional, de una esencia ya olvidada en aras del enaltecimiento del plastifilin...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Huaso y roto son disímiles&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, la mayoría de nuestros escritores que, de una u otra manera, han incidido en este asunto lo han hecho, para mal nuestro, en forma parcial e incongruente, destacando ya un aspecto u otro, pero sin adentrarse jamás en un estudio de conjunto que pueda servir de pauta para llegar a una caracterización general del huaso y del roto, en general. Con nuestros llamados novelistas del suburbio, el estudio del roto chileno alcanza su expresión más acabada, sobre todo si uno se adentra en el drama hondo que plantean algunas obras de fuerte contenido social como La sangre de la esperanza, Hombres oscuros, de Nicomedes Guzmán; La viuda del conventillo de Alberto Romero; Aguas estancadas de Juan Modesto Castro; El gato de la maestranza, Sangre de murciélago de Juan Godoy; Alhué, Cuando era muchacho de José Santos González Vera;  Este domingo de José Donoso;  Mejor que el vino de Manuel Rojas, etc., como también, es posible que observemos estos mismos elementos de análisis integral de esta materia, pero esta vez referido al roto, que se desplaza a nuestro medio rural, y que es preciso no confundirlo con el huaso. Con excepción de Alberto Blest Gana, Andrés Sabella, Óscar Castro y especialmente Lautaro Yankas, que han logrado estudios profundos acerca de las correrías o de esa vida transhumante del roto, actuando más allá de las barriadas criollas, el resto de nuestros más grandes escritores tienen páginas soberbias tras las andanzas y otros reveses que han sufrido a diario los huasos en esa explotación a veces muy tranquila de los campos, como también, suele ser muy amarga cuando no se resuelven sus conflictos. En este sentido, autores como Antonio Acevedo Hernández, Luis Durand, Carlos Rozas Larraín, Miguel Ángel Padilla, Marta Brunet, Eduardo Barrios, Marta Jara, Fernando Santiván, Irma Isabel Astorga, etc., ofrecen magníficos apuntes de la vida campesina, no sólo retratando al centímetro esa belleza espléndida de los paisajes campestres, sino también ese análisis de hondo contenido humano, cuando se estudia al personaje en la esencia misma de su particular sicología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u2k2yzNmI/AAAAAAAAAiM/n6x5lksT4G0/s1600/El_huaso_y_la_campesina.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 301px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u2k2yzNmI/AAAAAAAAAiM/n6x5lksT4G0/s400/El_huaso_y_la_campesina.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461659717416990306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esta es una visión mucho más realista, a pesar de la idealización, de un huaso (guaso, del qhitchwa, wasu, "rústico")... su vestimenta no es para lucirse en día de domingo, sino adecuada a las labores del campo, porque el huaso es, en su origen, un hombre que trabaja en el campo. Después, el hacendado, enemigo acérrimo del huaso, se apropiara de esta imagen y la estilizará con un disfraz de aperos muy caros, inaccesibles para el huaso verdadero, y un caballo que jamás en su vida podría comprarlo con lo que ganaba en los trabajos del campo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El roto de Bello era de la ciudad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Después de este largo preámbulo ya se puede entrar en materia. Joaquín Edwards Bello, por ejemplo, como el cronista número uno de América y toda una autoridad en ese conocimiento a fondo de nuestro pueblo, ya que, personalmente, quiso vivir la experiencia de confundirse con ellos, nos presenta un cuadro dramático, totalmente deshumanizado, del roto chileno, con las taras endémicas de la raza, incapaz de sobreponerse a sus traumas morales, es decir, nos ofrece su retrato como el reverso fatal a que está condenada nuestra estirpe, desconociendo las reservas anímicas que hacen posible la renovada potencialidad del hombre. En una palabra, Edwards Bello, con su reconocida capacidad para novelar la realidad mordiente de nuestra raza, no fue o no quiso ser, equitativo en sus juicios, cuando valora nuestra nacionalidad al presentarnos en sus obras capitales en el género, La cuna de Esmeraldo y El roto, a la figura de nuestro pueblo como algo híbrido, sin consistencia humana, destinado a perecer irremediablemente en el marasmo de sus propios males y todo porque su estudio resulta parcializado, mostrando solo una cara del problema, desgraciadamente su parte negativa. Así nos describe a nuestro roto después que le rematan el burdel o casa de remolienda, donde por lo general pasa la mayor parte de su vida: “Junto con la ‘casa’ rematada, se iba también el ‘roto’, con la sífilis y la viruela, borracho, cojo, tuerto, trágico, arrastrando el espectro de la ramera pobre, dejando en esos escombros lo mejor de sus energías, lo más fuerte de su alma y cuerpo. Se iba para otro lado, en su eterno vagabundear, mudo y fatalista, sin preguntar a quien dejaba todo eso, abriendo cancha al burgués, al gringo y al futre que venían en nombre de la civilización y el progreso. Finalmente, en las luchas de la vida, que eran nada más que una cacería en la cual el grande se come al chico para mejoramiento y continuación de la especie, el roto fuerte, inteligente, audaz y temerario, sucumbía irremediablemente por las condiciones penosas en que vivía.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u4G7bMUPI/AAAAAAAAAiU/R4rOFX0iF64/s1600/virgilioarias.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 180px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u4G7bMUPI/AAAAAAAAAiU/R4rOFX0iF64/s400/virgilioarias.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461661402287329522" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La imagen actual del roto es la de la estatua que en la Plaza Yungay se le dedica, obra de Virgilio Arias. En realidad, recuerda al roto que se lució en la guerra contra la Confederación Perú-boliviana, donde, como siempre, fue la carne de cañón...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cuando el roto tiene alma bien puesta…&lt;/strong&gt;Todo lo contrario ocurre con esas magníficas descripciones a que nos tiene acostumbrados ese fino retratista que hay en Lautaro Yankas, simplemente, porque no estamos enfrentados a un documento de trámites sombríos al estilo de Edwards Bello, sino que ahora a través de las páginas de su volumen de cuentos Rotos, podemos apreciar que la vida no es tan amarga cuando se sabe sobrellevarla con fe y esperanza, y el roto chileno es precisamente todo esto y mucho más, cuando da rienda suelta a su rica sicología, a ese mundo siempre cambiante ya de risas como de lágrimas que todos llevamos dentro de sí. Leamos un pequeño trozo de su cuento Roto indino: “—El roto es desgraciado porque quiere —declaró Santos Parra, mirando hacia la puerta, donde temblaba el cielo. —Si quisiera ser rico, no le costaba, pero lleva la fatalidá en la sangre… Hay que tener fe, amigos. El roto nunca cree en la buena, porque toa la vida le liga la mala. ¿No es cierto, on Cepea?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u4ocIQXlI/AAAAAAAAAic/g3Hx9BStLp0/s1600/roto_chileno2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 295px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u4ocIQXlI/AAAAAAAAAic/g3Hx9BStLp0/s400/roto_chileno2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461661978001956434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pero esta sería una imagen mucho más adecuada y realista del roto chileno, que no es más que el hombre sencillo y humilde del pueblo, usado y utilizado a destajo en diversos períodos de la historia nacional y aborrecido y denigrado por las clases altas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo aparte en ese estudio de conjunto que se merece el roto como la representación más alta de nuestra nacionalidad, lo constituye el volumen de su indumentaria o vestimenta. Para definirlo en estos nuevos rasgos de su personalidad habría necesidad de no entrar en confusión con ese personaje característico de nuestra realidad campesina, el peón o trabajador de la tierra o bien, el huaso, rico o patrón, como el que nos describe con trazos de leyenda Eduardo Barrios en su obra Gran señor y Rajadiablos, célula social nuestra que, entre otras de sus características afines, luce como nota distintiva, en ambas clases, un apego enorme por el pedazo de suelo que lo vio nacer. Así las cosas, todo es diferente en ambos personajes. El roto es un tipo transhumante o andariego impenitente. Es tal su afán por abarcar todas las latitudes —sin arraigar jamás en un sitio determinado, por supuesto—, que, por un azar cualquiera del destino, ya lo encontramos sirviendo como guía en las cálidas arenas de la vieja Arabia, incluso en Egipto o en la India, vendiendo los artículos más inverosímiles en cualesquiera de las más grandes capitales del mundo, o bien dándoselas de regente o jefe máximo en la administración de ciertos negocios que, a veces, pecan de non sanctos.&lt;br /&gt;En cuanto a su chaplinesca indumentaria o conjunto de sus cuatro trapos con que malamente suele cubrir su sufriente humanidad, hay todo un registro de variados matices. Desde su minúsculo y tijereteado sombrero hasta rematar en sus vulgares calamorros, todo el resto del vestuario raya en lo carnavalesco, no desdeñando en ningún momento los colores fuertes para sus camisas, cuando no usa una simple o burda cotona de osnaburgo… ¡Y qué decir de su chaqueta y pantalones! Apenas sí lo primero cubre dificultosamente un poco más allá de la cintura, mientras lo segundo, siempre los usa a media canilla. He ahí la estampa, grosso modo, de un roto en su apostura externa. Comparada con la del campesino o huaso pobre de nuestros campos, surgiría todo un mundo de diferencias, si bien bastaría admitir que este último se asemeja un tanto a nuestro roto en su apariencia externa, no así en su disposición anímica o sicológica, donde el campesino ciento por ciento redondo o derecho no solo es el individuo que vive ensimismado, siempre indeciso, temeroso de todo, etc., sino que enfrentando al roto, éste, simplemente, lo aplasta con su chispeante chacharacha, con el talento que aflora cual vertiente y para qué hablar de sus arrestos amorosos que lo transforman en el prete obligado de cuanta chiquilla casadera se cruza en su camino, aunque jamás se resigne a perder su bien ganada fama de lucir como un soltero redomado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y ahora, el huaso entaquillado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Quien mejor ha retratado al huaso rico o patrón de los campos es Fernando Santiván. En su obrita de auténtico corte criollo La Hechizada, es posible escoger una descripción tan interesante como ésta. “Erguido sobre su negro corcel, Baltasar recordaba vagamente a un caballero de los tiempos heroicos. Bajo un sombrero de fieltro, que brillaba como un casco, su rostro, adornado de fino bozo, expresaba decisión y fuerza. Su chaquetilla corta de fino paño azul, dejaba ver en la espalda el grueso cinturón y la vaina del revólver, y, terciado al hombro, llevaba rica manta tejida de lana roja. La montura, de alto respaldo, enchapada y claveteada en plata, sostenía el lazo trenzado con el cuero más resistente. Las botas altas, charoladas en negro, y las espuelas de grandes rodajas, que tintineaban como campanillas al menor movimiento, completaban su bizarra vestimenta.” Otro tanto podríamos agregar en este género de estampas que nos presentan autores, todos maestros en el género como Eduardo Barrios, Marta Brunet, Carlos Rozas, etc.&lt;br /&gt;Sin entrar en mayores generalizaciones, conviene detenerse en el roto que nos presenta Blest Gana en su gran obra histórica Durante la Reconquista. Es en este libro donde mejor se estudia la pintoresca estampa de nuestro exponente criollo como el arquetipo que con más propiedad refleja la peculiar idiosincrasia de nuestro pueblo, sin que falte en ello esa austera expresión de su alma grande y sencilla, templada a fuego lento en el crisol de lo grande, donde se forjan día a día los más nobles y sagrados destinos de la Patria. Las enjundiosas y bien hilvanadas páginas que dan vida a esta gran novela, nos ofrecen un acucioso estudio de uno de los capítulos más evocadores de nuestra historia patria, aparte de sentar, también, lo que es más caro a la supervivencia de todo un pueblo, el respeto y amor a su raza perpetuados en el fervoroso heroísmo de todos y cada uno de sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u6GDv8SVI/AAAAAAAAAi0/KCppXl7-xt0/s1600/chilenosenmasa2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 274px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u6GDv8SVI/AAAAAAAAAi0/KCppXl7-xt0/s400/chilenosenmasa2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461663586365229394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En la actualidad, se habla de "roto" en un sentido absolutamente peyorativo, como flaite, y se le asocia a maneras, costumbres y formas que no son consideradas apropiadas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El origen hay que buscarlo…&lt;/strong&gt;De esta manera, Blest Gana no solo nos confunde en la chilenidad que emana de toda su obra, sino que, amante celoso de su país, supo glorificarlo, rindiendo en su forma más objetiva, un cálido homenaje a todo un pueblo a través del trazo certero a la par que profundamente humano del roto chileno, el más alto y genuino de nuestros componentes étnicos. He aquí su estampa a modo de presentación: “Esa mezcla del conquistador hispanoarábigo y de araucano que ha formado el roto chileno, el más indómito de los hijos de la ‘virgen América’, cantada por el poeta, tiene el vértigo de la sangre: un placer endemoniado, que total y felizmente ignora la clase culta que puebla la tierra conquistada por Valdivia. Sin ser ingénitamente malo, con grandes dotes de corazón, siendo capaz de nobles arranques de abnegación y cariño, le gustaba la sangre… Su temerario arrojo y lo festivo de su carácter le hicieron conquistarse la viva simpatía del oficial Robles, fanático por la patria, para el cual el peligro tenía una fascinación irresistible. Cámara, risueño y chistoso en los más grandes peligros, tan temerario en el ataque como remiso al toque de retirada, era para el nuevo mayor el ideal del combatiente. Su alma de héroe antiguo, con ingenuidades de niño al mismo tiempo, y un amor propio superlativo y cándido, había hecho del asistente un ser de predilección.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El roto cámara…&lt;/strong&gt;Analizadas así las cosas, Blest Gana a diferencia de otros muchos escritores que interiorizaban en el tema, tuvo la oportunidad de profundizar en el conocimiento del roto y del medio en que actuaba. De ahí que su riqueza de colorido no haya sido superada en lo referente a este capítulo, animando a su personaje con pinceladas de honda sensibilidad creadora, tal nos parece la figura inconfundible del famoso roto Cámara, encarnando las virtudes más sobresalientes de la raza en la doble valoración de sus virtudes y defectos, lo cual confiere a su novela ese encanto particular de las cosas vívidas, difíciles de olvidar, porque nos sentimos identificados a ellas por un proceso emocional que tiene su mejor expresión en el anchuroso campo de nuestras particulares vivencias personales…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u5pIqW0CI/AAAAAAAAAis/ys15RwqJ0sE/s1600/huaso1899.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 275px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u5pIqW0CI/AAAAAAAAAis/ys15RwqJ0sE/s400/huaso1899.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461663089467772962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En 1899, terminando el siglo XIX, el huaso todavía conserva un vestuario acorde con las faenas del campo... él tenía que trabajar todos los días, porque no tenía los recursos para andar luciéndose para engatusar a las mujeres del campo...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto tiempo hace que los escritores chilenos, que los intelectuales chilenos, no miran hacia dentro, hacia lo que nosotros somos? Porque la imagen que tienen del roto es la visión de hace más un siglo atrás, la visión que tienen peruanos y bolivianos del roto, la visión de Blest Gana y de Edwards Bello. Por otra parte, ¿la globalización habrá destruido para siempre al roto? Y si es así, ¿se habrá perdido la esencia de la nacionalidad? ¿Sigue existiendo el huaso? ¿O, acaso, todos nos hemos metamorfoseado en un chileno Light, tipo exportación? &lt;br /&gt;Obviamente, el roto como tal no existe si la esencia misma de la nacional ha variado o ha evolucionado para convertirse —o estar ad portas de convertirse— en parte de la humanidad globalizada, sin raíces, sin historia, sin genealogía incluso, huérfano de ancestría, carente de nacionalidad.&lt;br /&gt;El huaso mismo parece tener los días contados, a no ser como producto de exportación. En realidad, desde sus orígenes ha estado pintado de extranjerismo y hasta puede ser considerado como un preludio a la globalización debido a los diferentes caracteres extranjeros que se mezclan en él. La media luna donde corre en realidad es una luna entera, un ruedo de esos en que se efectúan las corridas de toros. Los campeonatos son llamados a la inglesa, chámpion, lo que recuerda lo tardío que aparece el huaso en nuestra historia nacional… la manta, a veces llamada chamanto, es de origen peruano… la palabra misma huaso es de origen peruano, del kichwa wasu, de donde guaso o huaso, esto es, rústico, cerril, inculto, término que se aplicó en algún momento de la historia nacional al hombre de campo, rústico, bravío, esforzado, pronto para trabajar y luchar contra la naturaleza muchas veces hostil, carente de las finezas de la vida en la ciudad.&lt;br /&gt;Después vino a designar al dueño de fundo, el único que en el campo podía vestirse con las coloridas mantas, perneras de cuero y usar espuelas de plata y aperos de exquisita manufacturación, aperos que hoy en día se consideran “característicos” y “tradicionales” del hombre de campo. El hombre de campo de todos los días nunca tuvo los grandes recursos económicos que suponen el financiarse caballos, aperos, arreos y vestuario que jamás pudieran usarse a diario en las faenas campesinas, a no ser para lucirse y señalar la diferencia entre el dueño del fundo o hacienda y su parentela, y los gañanes, peones e inquilinos del mismo. Porque el campesino verdadero, real y efectivo se divide en dos grupos, el peón y el gañán, por un lado, y el inquilino, siempre adscrito a la tierra, por el otro. Y esos dos grupos siempre vivieron sometidos a la voluntad del hacendado, casi esclavizados, adscritos al terruño, y sin posibilidad alguna de reunir los recursos para financiarse tales aperos y arreos y cabalgaduras con que, actualmente, los clubes de rodeo, pretenden hacer creer que siempre ha vestido el hombre de campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u6iAMN2mI/AAAAAAAAAi8/5hXchJPTLUs/s1600/huasos3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 253px; height: 189px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u6iAMN2mI/AAAAAAAAAi8/5hXchJPTLUs/s400/huasos3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461664066446416482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Huasos de pastifilin, los que en la actualidad se lucen con sus aperos y cabalgaduras que cuestan verdaderas fortunas, cosas que no están relacionadas con el trabajo del campo, sino con el lucimiento de un estereotipo absolutamente artificial y divorciado de la realidad cotidiana.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capítulo aparte merecen, y un estudio diferente, el gañán y el peón, dos de los personajes de los campos chilenos, ahora ya desaparecidos (como los inquilinos) luego de la Reforma Agraria, que les dio tierras y una razón para asentarse y para constituirse en dueños de su destino, el que sus descendientes han aprovechado a plenitud.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-613593613925970289?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/613593613925970289/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=613593613925970289' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/613593613925970289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/613593613925970289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2010/04/huasos-y-rotos.html' title='HUASOS Y ROTOS'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/S8u5KuTdxpI/AAAAAAAAAik/YjA-p2CIBj0/s72-c/carreteroycapataz.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-8539261516086787338</id><published>2010-01-29T01:02:00.002-03:00</published><updated>2010-01-29T01:08:11.746-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quilpué'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Marga-Marga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chile'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quillota'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Brus Leguás'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>LA ANTIGUA PROVINCIA DE QUILLOTA</title><content type='html'>Linda, por el norte con la de Coquimbo, por el nordeste con la de Aconcagua, por el sur con la de Melipilla, por el oriente con las de Aconcagua i Santiago, i tiene por el poniente el mar Pacífico. Se entiende de norte a sur por donde parte términos con la de Melipilla 48 leguas i un tercio de otra entre los grados 30° 45' i 33° i 10' i por la que divide de la de Aconcagua 35 entre los mismos grados 30° 35' i 32° 30'.&lt;br /&gt;De oriente a poniente tiene por esta parte desde el mar a la     cordillera de 30 a 40 leguas, i 14 por donde linda con la misma, i la de Santiago. Resulte de esta dimension una área de 1407 leguas cuadradas, i conforme al cómputo que tenemos hecho, pudiera ascender su poblacion a setecientos cincuenta mil cuatrocientos habitantes, i solo tiene veinte i tres mil seiscientos cincuenta i nueve. Mas no por esto dejamos de conocer que ha aumentado infinitamente, porque en 1678, que de orden de la Corte consultó el virei de Lima la fundacion de una ciudad en esta provincia, no llegaban a dos mil sus habitantes.&lt;br /&gt;Por la inmediacion al mar logra esta provincia de mas lluvias que la de Santiago, i la riegan los rios Choapa, Longotoma, Ligua i Chile, que un los a ellos otros 18 pequeños i medianos, entran caudalosos al mar Pacifico Se sacan de ellos copiosos canales, que forman diez molinos de pan, i fecundan los campos de modo que acuden con mas abundancia que los de la de Santiago, produce los mismos granos i frutas que ésta, pero con mas sazon. En ella se vieron las primeras castañas i hoi tiene algunos castañales. Hai palmas de dátiles, caña de azúcar, i la célebre palma chilena, que produce cocos del tamaño de nueces, i excelente miel. Los productos de su agricultura ascienden a doscientos mil pesos, i con ellos hace un ramo de su comercio, enviando al Perú el sobrante de su consumo.&lt;br /&gt;En sus costas tiene cinco puertos, i varias caletas; aquellos son Choapa, Ligua, Papudo, Herradura i Concon, i sus habitantes hacen en ellos copiosa pesquería, i abastecen con ella toda la provincia i la de Aconcagua.&lt;br /&gt;En la parte de cordillera que le pertenece, tiene el volcan de la Ligua en la altura de 32 grados, i tanto en ella, como en los montes mediterráneos Hai muchas minas de cobre i oro.&lt;br /&gt;La capital de esta provincia, es la villa de San Martin de la Concha fundada en 1717, por el señor don José de Santiago Concha sobre la altura de 32 grados 56 minutos de latitud cerca del cerro de la Campana, a distancia de 7 leguas del mar, 12 del puerto de Valparaíso, i 30 de la de Santiago. Al norte de la poblacion corre el rio Chile, i dé él se sacan acequias que corren por las casas i calles, i huertos de ella. Su delineacion es de norte a sur, i de hermosa planta, i bien delineadas sus calles, pero sus edificios no tienen comodidad ni primor. Cada una de las casas tiene    un huerto cercado de tapias de tierra, que quitan toda la hermosura de la poblacion, pero logran sus habitantes tener allí mismo esquisitas frutas sin comprarlas. Hai un arrabal denominado San Isidro, i es una calle mui ancha llamada la Cañada por la analojía que tiene con la que describimos. Tiene una parroquia servida por un párroco, que también es vicario, una casa para hacer los ejercicios de San Ignacio de Loyola i cuatro conventos de relijiosos: el de Santo Domingo, en el colejio que tuvieron los ex-jesuitas, i en 1716 fundó el padre Pedro de Ovalle, su primer rector; el de San Francisco fundacion del capitan Francisco de Hernandez en principio del siglo pasado, que cansado de servir al rei en la frontera de aquel reino, se retiró a pasar los últimos dial de su vida en una estancia que poseia en aquella provincia i fue el décimo tercio establecimiento que esta sagrada relijion tuvo en aquel reino; El de San Agustin, i el de la Merced son de fundacion moderna.&lt;br /&gt;El señor don Felipe V, por su real cédula dada en Balsasú a 17 de octubre de 1721, le concede título de villa, i la da por armas, un castillo i un leon en campo rojo en los dos cuadros superiores; tres flores de lis en campo azul, en los inferiores, embutidos en una concha, i por orla este mote: La mui noble, i mui leal villa de San Martin de la Concha tiene por patron al glorioso San Martin, obispo. Su ayuntamiento presidido del subdelegado, que actualmente lo es don......... se compone de dos alcaldes ordinarios, cuatro rejidores, alferez real, mayordomo, alcalde provincial, alguacil mayor i escribano; tambien se le dió estandarte, i le saca el alferez real la víspera i dia del santo titular. Consisten sus fuerzas en un batallon de infantería de seis compañías cuyo comandante es don Francisco Brito.&lt;br /&gt;Sus habitantes españoles, indios negros i castas son 7592 i en su modo de vivir i de vestir, i en sus inclinaciones i costumbres no Hai diferencia notable que advertir.&lt;br /&gt;Su comercio activo procedente de su agricultura e industria consiste en 20,000 fanegas de trigo, de cinco a seis mil quintales de sebo, algun charqui i grasa; Frutas secas, como nueces, higos, cocos, guindas, almendras, melocotones, de 18 a 20,000 quintales de cobre, doce o catorce mil de jarcia de todas menas, i de hilo acarreto grueso, mediano, fino para redes, i otros usos, pellones de variedad de colores, algun oro i plata, 300 arrobas de miel de canas, i ciento de la de palma. Esta es esquisita, i se hace del licor que se contiene en el cogollo de la palma, qué purificado a fuego adquiere alguna consistencia, i resulta una especie de miel mas fina que la de caña, i que la de abejas. Recibe de la de Santiago los jéneros de Europa, i los del Perú, i provincias de Buenos Aires, que se consumen en ella, i en toda su provincia.&lt;br /&gt;Se divide ésta en 16 diputaciones o distritos que son Quillota, Purutun, Campichi, Puchuncaví, Colmo, Ligua, Placilla, Arenillas, Petorca, Fierro Viejo, Olmué, Limache, San Pedro, Concon, Coipué i Casablanca, i ellos hai cuatro villas; Santo Domingo de Rosas i Santa Ana de Briviesca, San Rafael de Rosas, i Santa Bárbara de la Reina, i ocho parroquias denominadas Illapel, Choapa, Petorca, Quilimarí, Ligua, Purutun, Limache i Casablanca; dos anexos, Mincha i Peñuelas i 27 vice. parroquias. Tambien hai siete pueblos de indios, dos en las estancias de Illapel, i Pullallí, pertenecientes al marqués de la Pica con 180 per. lonas, uno en la de la palma con 80 i pertenece a la señora marquesa de Cañada-Hermosa, otro con igual número en la de Purutun de don José Tomás de Azúa, el de la del Romeral de doña Isabel de Aragon con 40, otro en la de, la Ligua del dominio de don Nicolás de la Cerda con 60. i el último en la de Choapa, que con 100 pertenece a doña Matilde Salamanca, todos estos pueblos eran de encomienda, i sus encomenderos señores de vasallos, pero la corte ha tenido por conveniente incorporar. losen su real corona.&lt;br /&gt;Los distritos de las parroquias de Illapel i Choapa confinan con la provincia de Coquimbo; son aparentes para cáñamo, lino, trigo i legumbres, i para todas especies de ganados. Se crian en este territorio muchos carneros merino, cuyas lanas son mui finas i largas, i se hacen de ellas algunos pellones, que en otro tiempo usaban de ellos en las sillas de cabalgar, i hoi sirven de ruedos para abrigar las salas de invierno. Cerca de la embocadura del rio Choapa hai una laguna de agua dulce, abundante de peces, i es de admirar, por qué en ninguno de los rios que corren entre los grados 24 i 33 de latitud los Hai. En el de Choapa está la villa de San Rafael de Rosas, que en 1750 fundó el Exmo. señor Conde de Poblaciones.&lt;br /&gt;En los de las de Quilimarí i Petorca se logran las mismas producciones, i en ésta es donde abundan las palmas de cocos, i tienen su situacion la villa de Santa Ana de Briviesca fundada por el mismo Exmo. en el espresado año de 1750, cuya poblacion asciende a 1450 habitantes. En este territorio tiene el convento de relijiosos agustinos de la ciudad de Santiago la estancia de Longotoma con la estension de 40 leguas de oriente a poniente i 16 de norte a sur.&lt;br /&gt;El de la parroquia de la Ligua donde está la villa de Santo Domingo de Rosas, fundacion del espresado Exmo. señor, tambien en el año de 1750, goza de temple; mui hermoso, en el Hai parajes mui excelentes para caña de azúcar, de que se ha hecho alguna en otro tiempo; i actualmente se ven algunos tablones, que rinde 300 arrobas de miel, i prueban con evidencia, que si hubiera fomento tendria Chile el grueso reglon de azúcar, que recibe del Perú. En este distrito tiene don Nicolás de la Cerda una estancia que se entiende 30 leguas de oriente  poniente, i nueve de norte a sur.&lt;br /&gt;El de Purutun, que es el último de los que están al norte de la villa de San Martin, se entiende hasta la costa. En él está el astillero donde el adelantado Pedro de Valdivia mandó levantar una quilla i un pequeño fortin, para su resguardo. Hoi tiene el rei una calera donde se hace la cal que se emplea anualmente en las obras de fortificacion del puerto de Valdivia,&lt;br /&gt;Al sur de la espresada villa de San Martin tienen su ubicacion las parroquias de Limache i de la villa de Casablanca fundada también por el conde de Poblaciones. En sus principios fue alguna cosa, i pareció seguirian sus aumentos por estar en el camino de la de Santiago a Válparaiso, pero no permaneció esta esperanza mas del tiempo que duró en aquel gobierno su fundador que después no tuvo fomento, i ha quedado una aldea de 12 vecinos.&lt;br /&gt;Los habitantes de esta provincia tambien viven dispersos del todo su distrito, i de ellos se forman dos rejimientos de milicias de caballería de cuatro escuadrones de a 150 hombres cada uno, i son el de San Martin, cuyo coronel es el marqués de la Pica; i el de Santiago al mando de su coronel don José Tomás dé Azúa Marin de Poveda.&lt;br /&gt;Apénas habrá un cerro en esta provincia que no tenga metales. Hai mil quinientas noventa i una bocaminas de oro: 34 de plata i 14 de cobre, pero no todas ese laborean a un mismo, tiempo, sino que dejan anal, i se van a otras, donde les parece hallar mas riqueza. En el cerro de la Campana, sobre el arrabal de la villa de San Martin, hai una de plata de lei regular. Para moler los metales tienen 72 trapiches i nueve injenios de fundicion para beneficiar el cobre. No pongo la nomenclatura de mineras por su excesiva multitud.&lt;br /&gt;En la de oro denominada Bronce Viejo, perteneciente a don i Martin de Brito, distante cuatro leguas de la villa de Santa Ana de Briviesca, el 24 de octubre de 1773, se hallaron siete hombres muertos sin heridas ni contusion. El primero estaba a 12 estados de profundidad, boca a bajo en el escalon de una escalera: . El segundo a distancia de 2 varas mas abajo del primero. El tercero i cuarto juntos, 4 estados mas abajo que el segundo. A corta distancia del cuarto estaba el quinto detrás de un escombro de metales formando cruces con los dos primeros dedos de las dos manos, i con el rostro vuelto hácia atrás en además de apartar la vista de algun objeto. El sesto i sétimo distaban 6 varas del quinto a mas profundidad, i en tal posicion que el último tenia la cabeza a los pies del sesto, formando ambos cruces, con los dedos i los rostros en el mismo ademan que el quinto. Estos entraron a la mina prevenid s de luces i de saquillos para robar metales la noche del sábado 23 del espresado mes, i dejaron uno fuera de ella para que observase si se acercaba jente al cerro, i viendo que ya aclaraba el dia siguiente se retiró i estuvo a la mira, de las resultas.&lt;br /&gt;Pudo haber causado este desgraciado efecto alguna porcion de aire impregnado de partícula: metálicas contrarias a la vida. De ordinario suele encontrarse este aire maligno en las minas, i aquellos habitantes le llaman umpé. .Tambien es corriente que esta, porcion de aire maligno muda diferentes situaciones avanzando hácia afuera. Pudo ser mui bien que los primeros que entraron llegasen al campe, i éste tomase direccion para salir por i a calle que ellos entraron, i de este modo haberles cojido a todos. Pero no se que la malignidad del umpé pudiese causar el asombro, que da merito a pensar les sobrecojió aquella posicion en que se hallaron los tres últimos. He propuesto el caso, contadas las circunstancias que constan del progreso judicial que se formó de órden del gobierno de aquel reino, para. que los sabios presenten la verdadera causa de este desgraciado suceso, i el modo de evitar sus ruinosas consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(FUENTE: Segunda parte de la "Descripcion historico-jeográfica del Reino de Chile" de Vicente Carvallo Goyeneche. Capítulo VII. Descripción de la provincia de Quillota. Coleccones Documentales en Texto Completo.  Fuentes Documentales y Bibliográficas para el estudio de la historia de Chile: http://www.historia.uchile.cl/CDA/fh_sub_complex/0,1398,SCID%253D4266%2526ISID%253D404%2526PRT%253D7181%2526JNID%253D12,00.html.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMENTARIOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo anterior, se entiende que la antigua provincia de Quillota, que correspondía al antiguo Partido o Corregimiento de Quillota, se extendía originalmente de mar a cordillera desde el río Choapa hasta el estero de San Jerónimo. De su territorio se segregó el que formó la provincia de Aconcagua, originalmente confinada al curso superior del río Aconcagua y al valle de Putaendo. El río Aconcagua se llamaba todavía río Chile, como en tiempos de la dominación kitchwa y de la conquista española. El territorio de Quilpué estaba entonces servido por la parroquia de Casablanca, misma que tenía jurisdicción sobre toda la costa hasta la desembocadura del río Aconcagua, e incluía dentro de su jurisdicción, originalmente, a Valparaíso también. &lt;br /&gt;Quilpué conformaba, en estos tiempos, un distrito o diputación, con el nombre de Coipué. Su extensión territorial abarcaba solamente una parte del valle en que actualmente se encuentran las comunas de Villa Alemana y Quilpué, entre los esteros de Quilpué y Marga-Marga. El estero Marga-Marga era el límite con la diputación de Santa Bárbara o Casablanca; el curso inferior del estero de Quilpué era el límite con la Viña de la Mar. Al norte y al oriente los límites eran más o menos laxos con la diputación de Limache. Los llamados Cerros de Marga-Marga separaban a esta diputación de la provincia de Melipilla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-8539261516086787338?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/8539261516086787338/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=8539261516086787338' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/8539261516086787338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/8539261516086787338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2010/01/la-antigua-provincia-de-quillota.html' title='LA ANTIGUA PROVINCIA DE QUILLOTA'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-4240857441872203157</id><published>2009-01-24T13:28:00.005-03:00</published><updated>2009-01-24T14:45:55.198-03:00</updated><title type='text'>Cuestiones Discutidas: Ciudad y Comuna, ¿sinónimos?</title><content type='html'>No solamente entre quienes carecen de una educación superior o de conocimientos especializados derivados de la lectura, el estudio y la experiencia cotidiana comenten errores cuando hablan de Quilpué.&lt;br /&gt;Sobre todo es gracioso escuchar incluso a quienes gustan de hacer notar su carácter de persona entendida e incluso de autoridad local usar los términos “ciudad2 y 2comuna2 como sinónimos, no siéndolo en absoluto.&lt;br /&gt;En efecto, el primer error que cometemos muchos de nosotros es adscribirle a la ciudad de Quilpué una fecha de fundación y hasta un fundador. Eso es absolutamente incorrecto y solamente obedece a la mitología popular que se ha nutrido de falsos conceptos y afirmaciones que procuraban antaño establecer una línea de héroes desde los orígenes. Quilpué pudo haberse formado a partir de la existencia de unas cuantas chozas de pikunches que efectuaban alguna clase de trabajos agropecuarios para una precaria subsistencia. Es probable que el sector de El Retiro haya tenido alguna población importante, pero no lo suficiente como para que se registrara en los documentos de la época. La mayor parte del valle era considerado estéril y de poca o ninguna utilidad en la época prehispana. Solamente los esteros y quebradas que proporcionaban oro de sus lavaderos tenían alguna población, pero hasta esa población era estacionaria, y durante los períodos de siembras y cosechas parece que mermaban considerablemente, si es que no desaparecían.&lt;br /&gt;En tiempos de la conquista la mayor parte de la población se dedicó a trabajar los lavaderos de oro. El sitio en que actualmente se encuentra Quilpué no parece haber tenido una población estable ni tampoco digna de notar. La mayor parte de la población se concentraba en pobres poblados ubicados en el valle del Marga-Marga, inmediatos a los lugares donde se trabajaban los lavaderos de oro. De existir otras poblaciones, su importancia debió ser muy marginal y no debió prosperar en el tiempo.&lt;br /&gt;Iniciado el proceso de subdivisión de la encomienda de Quillota (la que incluía todo el valle avenado por el Marga-Marga y sus tributarios, e incluso el valle de Casablanca), aparecieron pequeños propietarios que se fueron adjudicando terrenos de variada extensión e importancia a través del valle. Del testimonio de los documentos de la época se asiste incluso a litigios legales por la posesión de terrenos en el valle, y los indígenas que testifican en los juicios concuerdan en que se trata de tierras inservibles donde se llevaba ganado a pastar y de donde apenas se obtenía alguna cosecha.&lt;br /&gt;El trabajo de los españoles, abonado con la sangre y el sudor de los pikunches, logró frutos. Las tierras que una vez se subdividieron en algún momento empezaron a concentrarse en las manos de unos cuantos propietarios, particularmente de los Valencia y de los Araya. Con el tiempo, la evolución de los acontecimientos determinó la aparición de varias pequeñas concentraciones humanas, como Quilpué, Paso Hondo, San José de Marga-Marga (de importancia a través de toda la Colonia como la verdadera capital de todo el valle), y otras más.&lt;br /&gt;Fue el ferrocarril lo que determinó que Quilpué, estratégicamente situada junto a los rieles y mejor beneficiada por lo que significaba en ese tiempo contar con una estación de trenes, se destacara y adquiriera el rango de villa en algún momento perdido en las nieblas del devenir de la historia nacional del siglo XIX.&lt;br /&gt;Pero Quilpué no nació como “ciudad” en algún sarao colonial al que el propio don Pedro de Valdivia haya sido invitado, ni se debe tampoco a la visionaria voluntad de Rodrigo de Araya. Quilpué pudo haber nacido como un par de ranchos de quincha embarrada y techo de coirón que dieron abrigo y protección a unos cuantos pikunches que no podían aspirar a algo mejor.&lt;br /&gt;En cuanto a la palabra “ciudad” ha de definirse como “población, generalmente grande, de mayor importancia que las villas.” (Enciclopedia Universal Sopena, Editorial Ramón Sopena, Barcelona, España, edición de 1971, tomo 2, página 1988.). También, puede llamarse ciudad al “conjunto de calles y edificaciones que componen la ciudad.” (Ibídem.).&lt;br /&gt;“En los tiempos antiguos, la palabra ciudad tuvo una acepción política y jurídica. La ciudad era un verdadero Estado, y para ser miembro de él y disfrutar de las prerrogativas que correspondían a la calidad de ciudadano, era preciso llenar ciertos requisitos. Así, en roma, por ejemplo, el derecho civil o romano se aplicaba sólo a los ciudadanos romanos; a los extranjeros se les aplicaba el derecho de gentes, especie de código consuetudinario, compuesto sólo con las reglas del derecho natural, que no servían para garantizar civilmente los actos jurídicos realizados con arreglo a ellas; por lo cual adquiría la calidad de ciudadano un valor inestimable. Con el tiempo, se extendió esta cualidad o derecho a todos los habitantes del Imperio. Con la invasión de los bárbaros quedó anulada la independencia de las ciudades; pero renació más tarde en forma de autonomía municipal; y aunque, con la institución de las grandes monarquías, las ciudades perdieron generalmente fueron y libertades, ha subsistido la organización municipal hasta los tiempos modernos, en que, sometida a la autoridad del Estado, dispone, sin embargo, de un radio de acción que es cada vez más extenso, sobre todo en las grandes ciudades, donde el régimen municipal impera sobre numerosos servicios públicos de policía, higiene, instrucción, tráfico, beneficencia, etc.” (Enciclopedia Universal Sopena, Editorial Ramón Sopena, Barcelona, España, edición de 1971, tomo 2, páginas 1988, 1989.).&lt;br /&gt;Una ciudad normalmente está definida dentro de un territorio dado y se compone sola y exclusivamente de los que se da en llamar “territorio urbano”, es decir, “territorio de la ciudad”, lo que equivale a decir, el territorio en el cual existen calles y edificaciones propios de una ciudad o población grande. En términos sencillos, uno identifica una ciudad como un conglomerado de edificaciones, ordenadas de una cierta manera y forma por medio de manzanas que están separadas unas de otras por medio de calles y avenidas.&lt;br /&gt;Diferente es la acepción de “comuna”, palabra que suele ser definida, en términos muy generales, como “municipio, ayuntamiento, concejo”. (&lt;em&gt;Enciclopedia Universal Sopena&lt;/em&gt;, Editorial Ramón Sopena, Barcelona, España, edición de 1971, tomo 2, página 2140.). “Conjunto de vecinos de una población representado por un ayuntamiento”, esto es, por un municipio. (La Enciclopedia, Salvat Editores S. A., edición 2004, volumen 5, página 3590.). “En la edad media, asociación de ciudadanos a la que el señor feudal o soberano otorgaba una carta de privilegios concediéndoles ciertos derechos de autogobierno y la posibilidad de crear un municipio. Las comunas medievales existieron en Francia, Inglaterra e Italia, y en países en los que florecía el feudalismo.&lt;br /&gt;“El término ‘comuna’ también se utiliza para designar a un grupo reducido de personas o agrupación social, basada en la colectividad del trabajo y los medios de producción. Ejemplos de comunas son: el sistema de comunas que implantó Mao Zedong en China, las granjas colectivas de la antigua Unión Soviética, las pequeñas comunas agrícolas integradas por jóvenes que buscaban un nuevo estilo de vida (véase Vida en comunas) o, actualmente, los kibutzim, comunas agrícolas e industriales de Israel. El término se aplicó también al gobierno que implantó el pueblo francés para proclamar la soberanía de París y que se denominó la Comuna de París.&lt;br /&gt;“En la actualidad, se aplica también a una división administrativa de segundo o tercer rango, dependiendo del país: en Chile las provincias se dividen en comunas, equivalentes a los municipios; en Níger la comuna es una subdivisión de los distritos; también en Ruanda, Tailandia y Turquía, la comuna es una división administrativa de menor rango.” (&lt;em&gt;Microsoft ® Encarta ® Biblioteca de Consulta 2002,&lt;/em&gt; © 1993-2001 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.).&lt;br /&gt;En Chile, la comuna es la base de la organización política local. El concepto empezó a ser utilizado para referirse a una organización básica que tenía como finalidad proporcionar a los habitantes de un determinado territorio jurisdiccional la posibilidad de un gobierno autónomo local que representara los intereses de los ciudadanos y habitantes de dicho territorio, los representara ante las instancias superiores y trabajara por mejorar las condiciones de vida y propendiera al desarrollo general.&lt;br /&gt;Al término del siglo XVI, y con el evidente objetivo de gobernar y administrar adecuadamente los territorios conquistados, la Corona española dispuso la creación de “partidos”, denominación que aplica al “territorio de una jurisdicción o administración, que tiene por cabeza un pueblo principal.” (&lt;em&gt;Enciclopedia Universal Sopena&lt;/em&gt;, Editorial Ramón Sopena, Barcelona, España, edición de 1971, tomo 4, página 6443.). Los “partidos”, también llamados “corregimientos”, estaban a cargo de un “corregidor”, quien administraba el territorio que se le entregaba, obteniendo, al momento que era nombrado, los títulos de “Capitán de Guerra” y “Justicia Mayor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294915340403945986" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 292px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/SXtRcsyLMgI/AAAAAAAAAfE/OPvNiiXyWnQ/s400/001.jpg" border="0" /&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;Reproducción parcial del Plano Geográfico de la Provincia de Santiago, inserto en el Álbum de la Zona Central de Chile, de Juvenal Valenzuela O., Santiago, 1923, que muestra toda la cuenca hidrográfica del estero de Puangue dependiendo del Departamento de Melipilla y de la comuna de Curacaví. &lt;span style="color:#000000;"&gt;(Cliquée sobre la imagen para una vista ampliada).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El corregidor, de acuerdo a una obra de consulta, era el “funcionario colonial que en algunas regiones recibía también el nombre de Alcalde Mayor. Ejercía, en una ciudad y su distrito, la autoridad judicial, política y administrativa. Cuando era persona de capa y espada tenía a sus órdenes un asesor letrado. Debía fomentar la agricultura y velar por el trabajo de los indios, a cuyo fin venía obligado, durante su mandato, a girar una visita general a su circunscripción. Podía ser el cargo de nombramiento real o no. En este último caso, para tomar posesión requería la aprobación del Consejo de Indias. No podía ser vecino del lugar de su jurisdicción, ni encomendero, ni tener propiedades o minas en el mismo. Al jurar el cargo, desde mediados del siglo XVII, venía obligado a presentar un inventario de sus bienes personales y dar una fianza. Presidía las reuniones del cabildo, pero no podía inmiscuirse en la actuación de los alcaldes ordinarios. Los conflictos jurisdiccionales que, inevitablemente, se producían con estos últimos, motivaron que en el Perú, desde 1575, se decidiera que donde hubiese corregidor no hubiera alcalde ordinario.” (Enciclopedia Universal Sopena, Editorial Ramón Sopena, Barcelona, España, edición de 1971, tomo 3, página 2280.). Esta misma obra define al corregimiento como “cargo de corregidor, territorio de su jurisdicción y oficina en que ejerce sus funciones.” (Ibídem.).&lt;br /&gt;Originalmente, todo el territorio en que actualmente se encuentran las ciudades de Villa Alemana y Quilpué formaba parte, ya desde la dominación inkaica, de una provincia del Kollasuyu que tenía su centro en lo que ahora se conoce como Quillota (nombre derivado de la palabra aborigen Chillellox, derivada de Chille, es decir, Chile). Al principio de la administración española, la que, en sus rudimentos siguió aproximadamente el modelo preexistente dado por los inkas, todo el entero valle formado por la cuenca del estero Marga-Marga perteneció a Quillota, incluyendo el vecino valle de Casablanca actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294915516326184450" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 241px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/SXtRm8JThgI/AAAAAAAAAfM/sqxu7jqK05I/s400/002.jpg" border="0" /&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Reproducción parcial de la Carta de la Provincia de Valparaíso, del Atlas de Claudio Gay, que muestra toda la cuenca hidrográfica del estero de Marga-Marga formando parte del Departamento de Casablanca, incluyendo una comarca o área denomina “Coypue”, es decir, Quilpué.&lt;/span&gt; (Cliquée sobre la imagen para una vista ampliada).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por lo anterior fue absolutamente normal que la totalidad del valle pasara a formar parte, entre 1550 y 1786 del corregimiento de Quillota. Posteriormente, entre 1786 y 1822, el valle fue dividido entre los corregimientos de Quillota y Casablanca, situación que, de una manera u otra, se mantendrá hasta la primera parte del siglo XX.&lt;br /&gt;A consecuencias de las disposiciones de la Constitución de 1822 se efectuó una reorganización de la división política del país, de manera que éste quedó dividido en Departamentos, Delegaciones y Distritos. Entre 1822 y 1842, el valle forma parte de la Delegación de Casablanca, la que, a su vez, forma parte del Departamento de Santiago.&lt;br /&gt;Enseguida, una nueva reorganización del país, que establece la existencia de Provincias divididas en Departamentos, los que a su vez están conformados por Delegaciones, hace depender al valle de la Provincia de Valparaíso, pero dividido el territorio entre los Departamentos de Quillota, de Casablanca y de Limache.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294916071501724386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 285px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/SXtSHQVd-uI/AAAAAAAAAfU/_I9R7It_KkU/s400/003.jpg" border="0" /&gt; &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Reproducción parcial del &lt;em&gt;Plano Jeográfico de la Provincia de Valparaíso&lt;/em&gt;, inserto en el Álbum de la Zona Central de Chile, de Juvenal Valenzuela O., Santiago, 1923, que muestra las ubicaciones de Las cucharas, Las Palmas, Quilpué, Villa Alemana, Peña Blanca (Reina Blanca ha de ser un error tipográfico), San José de Marga-Marga y Los Colihues, así como los límites administrativos en el sector.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#000000;"&gt;(Cliquée sobre la imagen para una vista ampliada).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En 1864, se forma el Subdepartamento de Quilpué, con tres distritos, Quilpué, Pueblo de Valencia y el Sauce (ahora El Belloto).&lt;br /&gt;Desde 1893 hasta 1918 y desde 1928 hasta 1933, la comuna de Villa Alemana dependió del Subdepartamento y Comuna de Quilpué. En 1927 se agregó a la Comuna de Quilpué la Subdelegación y Comuna de Marga-Marga, y en 1938 se le agregó el Distrito “entre Colliguay y Marga-Marga”, con lo que quedó prácticamente establecido, hasta la actualidad, el territorio comunal. De acuerdo a lo establecido en la Constitución Política del Estado, la representación del Ejecutivo en los Subdepartamentos y/o las Comunas recaía en los Subdelegados, personeros generalmente nombrados por las autoridades provinciales, es decir, los intendentes. En el caso específico de Quilpué, el Intendente de la Provincia de Valparaíso era el encargado de nominar a los Subdelegados.&lt;br /&gt;Quilpué tuvo diecisiete subdelegados, que fueron: Ramón Bravo, Antonio Escobar Cerda, Julio Fonck Zohrer, Moisés Ríos González, Domingo Polanco, Óscar Torres Cáceres, Eneas Letelier, Alberto Navarro Cruz, Alejandro Lubet Vergara, Manuel Sepúlveda Alarcón, Mateo Figueroa Jara, Anselmo Aguayo Blaitt, Gastón Viveros Viveros, Luis Mardones Vásquez, Luis Madariaga Vásquez y Héctor Gatica Esparza.&lt;br /&gt;La Constitución de Política de 1833 introdujo la institución de las Municipalidades, estableciendo una detallada reglamentación en cuanto a su organización y atribuciones. Las principales disposiciones legales estuvieron contenidas en las leyes municipales de 1854 y de 1887, la famosa Ley de la Comuna autónoma, dictada en 1891, y cuyo creador fue don Manuel José Irarrázaval, y la Ley de Reforma, que se tradujo en el texto definitivo de 1915. asimismo, el Decreto Ley Nº 740, del 7 de diciembre de 1925, recogió las innovaciones y constituye la primera Ley Orgánica de Municipalidades durante la vigencia de la Constitución Política de 1925. otras disposiciones legales son, entre las principales, la Ley Nº 9.342, de 1943; la Ley Nº 11.860, de 1955; el Decreto Ley Nº 1.289, de 1976, y la Ley Nº 18.695, de 1989, modificada por la Ley Nº 19.130, de 1992, actualmente en vigencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Creación de la Comuna de Quilpué&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El 13 de enero de 1891, por medio de un Decreto Supremo, el Presidente Balmaceda, creó la Municipalidad de Quilpué, como ya se dijo, pero esa disposición fue anulada por la victoriosa Junta de Gobierno que derrocó al Presidente constitucional, de manera que nada cambió en la realidad.&lt;br /&gt;Posteriormente, el 14 de octubre de 1893, Jorge Montt, a quien se había dado el título de Presidente de la República, en reemplazo del derrocado Presidente constitucional, y Pedro Montt, nuevo Ministro del Interior, suscriben un Decreto Supremo por medio del cual Quilpué es convertida en circunscripción municipal.&lt;br /&gt;Se debe considerar, pues, que el día 14 de octubre de 1893 es la fecha oficial de la creación de la Municipalidad y de la Comuna de Quilpué.&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294916409958788258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 260px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/SXtSa9L67KI/AAAAAAAAAfc/10FlKa4-IaI/s400/004.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Reproducción del Decreto Supremo que crea la Municipalidad de Quilpué. Según este documento, la fecha de la creación de la comuna es el 14 de Octubre de 1893.&lt;/span&gt; (Cliquée sobre la imagen para una vista ampliada).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad, la Comuna de Quilpué está formada por los siguientes ocho Distritos: El Retiro, Los Sauces, Los Perales, Colliguay, Providencia, Los Quillayes, Las Palmas y Quilpué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Título de Ciudad&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Una vez creada la Municipalidad, los habitantes de Quilpué empiezan a trabajar para lograr que el Gobierno conceda a la modesta villa desarrollada principalmente gracias a los beneficios que le reporta el ferrocarril el título de ciudad.&lt;br /&gt;Casi ocho años después de haberse creado la Municipalidad y la comuna de Quilpué, con sede en la villa de Quilpué, el Presidente Federico Errázuriz Echaurren (1896-1901), por medio del Decreto Nº 1655, del 25 de abril de 1898, otorgó a la villa de Quilpué el título de ciudad, como se ve de la reproducción siguiente. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294917039019057298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 298px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/SXtS_knk4JI/AAAAAAAAAfk/Mm_zplAAyCs/s400/005.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;La reproducción anterior ha sido tomada de la &lt;em&gt;Historia de Quilpué&lt;/em&gt;, de Roberto Troncoso Narváez, Quilpué, 1986, tomo II, página 26.&lt;/span&gt; (Cliquée sobre la imagen para una vista ampliada).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, el 25 de Abril de 1898 es la fecha en que se otorga a Quilpué el título de ciudad, lo que no quiere decir que en esa fecha se haya fundado Quilpué, ni tampoco que a partir de esa fecha tiene existencia legal. Lo único que significa es que es en ese momento cuando se la eleva al rango de ciudad, se le otorga el título de tal, pero Quilpué posee una historia mucho más extensa, que se pierde en la noche de los tiempos, y que no depende de título alguno.&lt;br /&gt;La verdad es que a Quilpué no lo ha fundado nadie, nunca. En estricto rigor esa es la verdad.&lt;br /&gt;Entonces, cuando a fines del mes de abril de cada año las autoridades locales y los quilpueínos festejan un aniversario más de Quilpué, están celebrando un nuevo aniversario de la fecha en que se otorgó a Quilpué el título de ciudad, pero esa no es una celebración que deba afectar a los demás habitantes de la Comuna, porque el aniversario de la Comuna es el 14 de Octubre.&lt;br /&gt;Y la Comuna de Quilpué, por otra parte, responde a distintas realidades.&lt;br /&gt;Una es la realidad que concierne a la Ciudad de Quilpué, que concentra la mayor parte de los habitantes de la Comuna. Otra es la realidad de los habitantes del distrito de El Sauce (El Belloto). Otra es la realidad de los habitantes del valle del Marga-Marga. Y otra es la realidad de los habitantes de Colliguay, distrito que es posible que sea devuelto nuevamente a Curacaví, Comuna a la que territorialmente pertenece naturalmente.&lt;br /&gt;La mayor parte del territorio de la actual Comuna de Quilpué es rural, y corresponde al valle del Marga-Marga y el sector de Colliguay. La parte urbana de la Comuna corresponde a El Belloto, el Retiro y la ciudad de Quilpué.&lt;br /&gt;También es posible que en un futuro no muy lejano el distrito de El Sauce (El Belloto) de origen a una nueva Comuna, en atención a varios factores.&lt;br /&gt;Lo que no parece probable en el futuro de mediano plazo es que el valle de Marga-Marga pueda volver a formar una Comuna, ya que el pueblo de San José de Marga-Marga, que antaño fue su capital, ha desaparecido. Los nuevos agrupamientos de edificaciones que se están produciendo corresponden más bien al fenómeno de las “parcelas de agrado”, cuya finalidad no es producir una población permanente, sino flotante, que se aleja de la ciudad y del bullicio propio de la urbe para buscar el descanso y la tranquilidad en el campo pero sin tener que alejarse demasiado de sus moradas habituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ciudad y Comuna&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Como puede colegirse fácilmente de todo lo anteriormente expresado, “Ciudad” y “Comuna” no son sinónimos, como algunas autoridades tan faltas de visión como de conocimientos, parecen creer.&lt;br /&gt;De hecho, en Chile, existen comunas que no son ciudades, como, por ejemplo, San Miguel, Macul, Providencia, por ejemplo, que son parte de la ciudad de Santiago. Comunas como San Miguel, San Joaquín y Santiago, por ejemplo, son totalmente urbanas. Juan Fernández es una comuna conformada por un territorio insular y donde no existe ninguna ciudad, sino apenas un poblado, donde se concentran todas las actividades propias de la existencia de una comuna. Villa Alemana es una comuna conformada por una ciudad (Villa Alemana), varios sectores urbanos aledaños, como Peña Blanca, y un sector rural, lo mismo que Quilpué. La comuna de La Ligua está formada por la ciudad del mismo nombre, un territorio rural y varios pueblos, algunos con título de villa, como en el caso de Placilla o Valle Hermoso. De hecho, una comuna puede estar formada por dos o más ciudades, también.&lt;br /&gt;Por lo tanto, debe tenerse siempre presente que, aunque algunas personas que ostentan cierto rango se equivoquen a diario, “ciudad” y “comuna” no son sinónimos, y esos términos no pueden ser intercambiados como si lo fueran.&lt;br /&gt;Y, en rigor, la celebración de abril debe ser atingente solamente a la ciudad de Quilpué. El 14 de octubre es la fecha que debe abarcar a toda la comuna, porque esa es la fecha en que fue creada la Comuna de Quilpué, la que, para todos los efectos, es diferente y distinta de la Ciudad de Quilpué, tanto por historia, tradición y doctrina.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-4240857441872203157?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/4240857441872203157/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=4240857441872203157' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/4240857441872203157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/4240857441872203157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2009/01/cuestiones-discutidas-ciudad-y-comuna.html' title='Cuestiones Discutidas: Ciudad y Comuna, ¿sinónimos?'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H00OOhSJvWQ/SXtRcsyLMgI/AAAAAAAAAfE/OPvNiiXyWnQ/s72-c/001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-7014379082310825805</id><published>2007-01-07T13:09:00.000-03:00</published><updated>2007-01-07T16:53:44.328-03:00</updated><title type='text'>El Camino del Inka en el Corazón del Despoblado de Atacama. Topografía y Paisaje</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;El llamado &lt;em&gt;Camino del Inka &lt;/em&gt;en la zona del&lt;em&gt; Despoblado de Atacama&lt;/em&gt; se caracteriza por atravesar, longitudinalmente, la región más árida del desierto de Atacama. Sin embargo, es posible establecer o distinguir en él, desde un punto de vista geográfico o ecológico, al menos dos grandes tramos que presentan características muy diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que se podría denominar un primer gran tramo, y que corresponde a un extenso trayecto de aproximadamente unos 230 kilómetros, que va desde la localidad de Peine, en el extremo meridional del Salar de Atacama, hasta el Portezuelo de Vaquillas, al sur, y en la ruta que lleva a Copiapó, la cota promedio de altura es de unos 3.000 metros sobre el nivel del mar, abarcando incluso varios kilómetros con altitudes superiores a los 4.000 metros. No obstante que este tramo se inscribe dentro de lo que puede considerarse como la región más árida del Despoblado, su ruta ascendente, que va articulando una secuencia de pequeños tampu, esto es, tambos o tambillos, está trazada en la franja de transición entre la precordillera y la Puna, lo que permite la captación de recursos de agua, pastos y fauna silvestre. (El Camino del Inca en el Despoblado de Atacama, Hans Niemeyer y M. Rivera, 1983, Boletín de Prehistoria de Chile, 9.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017322094875110658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 391px; CURSOR: hand; HEIGHT: 275px; TEXT-ALIGN: center" height="243" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEb3MS_7QI/AAAAAAAAABs/HMCcRsNzeBY/s320/Image6.jpg" width="362" border="0" /&gt;El Camino del Inka entre el salar de Atacama y el volcán Llullaillaco. Se trata de una zona muy árida, hasta trasponer el portezuelo de Vaquillas. Toda esta área, entre Tilomonte y Vaquillas, corresponde al predominio exclusivo de las características de Despoblado de Atacama, donde no existe siquiera vestigios de alguna ocupación humana permanente. La escasez de agua es casi total, salvo en las pocas aguadas que se encuentran en algunos puntos del camino. Se trata de la parte más árida y extrema de la Puna de Atacama. El Despoblado de Atacama se caracteriza precisamente por eso, por estar absolutamente despoblado en tiempos antiguos, como hasta hoy, salvo las ocasionales o insignificantes ocupaciones humanas que ha habido en esta área debido a cuestiones geopolíticas y de dominación (como los tambos del Camino del Inka) y los establecimientos mineros que han aparecido y desaparecido aquí. Jamás ha existido siquiera el amago de una ocupación permanente debido a las condiciones extremas. Con el tiempo, esta designación de Despoblado de Atacama se hizo extensiva también a las desérticas áreas ubicadas hacia el poniente de la cordillera de Domeyko, y entre la quebrada del río Loa, el valle de Copiapó y el Pacífico, zona a la que generalmente se designa como Desierto de Atacama en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Desde el tampu de Peine, en el borde oriental del Salar de Atacama, el camino se dirige a los oasis de Tilomonte y Tilopozo. Enseguida, atraviesa la sierra de Tambillo y continúa por una meseta flanqueada al poniente por la Cordillera de Domeyko, en esta latitud este cordón montañoso se extiende en forma paralela a la cordillera de los Andes, pero más al sur comienza a cerrarse hacia el levante, alcanzando o encontrándose con el macizo andino principal aproximadamente a la altura del portezuelo de Vaquillas. En todo el tramo previo a Vaquillas, el camino está enmarcado al poniente por la cordillera de Domeyko y al oriente por el pie de monte de los grandes volcanes de la cordillera de los Andes. Luego de la sierra de Tambillo se divisan hacia el sur los macizos del Pular, el Socompa y, más al sur, el gran Llullaillaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino sigue remontando portezuelos y oscilando en altitudes promedio de 3.000 metros, hasta alcanzar la gran cuenca del salar de Punta Negra, ubicada a unos 3.400 metros sobre el nivel del mar. El rasgo dominante en el paisaje es ahora el volcán Llullaillaco, acompañado por otros conos volcánicos algo menores. Por el occidente, la cadena cordillerana de Domeyko bordea todavía la cuenca. Se está ya en pleno Despoblado de Atacama. (El Camino del Inca en el Despoblado de Atacama, Hans Niemeyer y M. Rivera, 1983, Boletín de Prehistoria de Chile, 9, página 104.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que la aguada de la quebrada de Llullaillaco, que se origina a los pies del volcán, corriendo en un sentido este-oeste, haya dado origen al mito del Río Mentiroso. No obstante, hasta nuestros actuales conocimientos, el Camino del Inka habría pasado más abajo, alcanzando esa quebrada a una altitud en la que ya se encuentra desprovista de agua. (Véase, El Camino del Inca, P. Núñez, revista Creces 10 (2), Santiago, 1981, página 26.). sin embargo, existe otra aguada mencionada en la documentación colonial tardía bajo el nombre de Río Frío y descrita por los expedicionarios de los siglos XIX y XX como una de las más importantes de esta zona del Despoblado. Por allí, efectivamente, pasaba el Camino del Inka y después pasó la posterior ruta colonial, el Camino Real, constituyendo un hito indispensable para el abastecimiento de agua y pasto. (Viage al Desierto de Atacama, hecho de orden del Gobierno de Chile en el verano de 1853-54, Doctor Rodulfo Amando Philippi, publicado bajo los auspicios del Gobierno de Chile, Librería de Eduardo Anton, Halle en Sajonia, 1860; El Camino del Inca en el Despoblado de Atacama, Hans Niemeyer y M. Rivera, 1983, Boletín de Prehistoria de Chile, 9.). Es curioso que a Río Frío como se lo conoce al menos desde el siglo XVIII, no sea mencionado en las crónicas de los siglos XVI y XVII, sobre todo considerando que las restantes aguadas principales sí lo son. (La Organización del Espacio como Estrategia de Poder. El Tawantinsuyu en la Región del Despoblado de Atacama, C. Sanhueza, tesis para optar al grado de Magíster en Historia, mención Etnohistoria, Facultad de Filosofía y humanidades, Universidad de Chile, 2004.). Por ello, y por las razones que se exponen a continuación, aquí se opina, postula y propone que este río debió corresponder, efectivamente, al mitificado Anchallullac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ubicada a una altura de 3.650 metros sobre el nivel del mar, la quebrada de Río Frío alberga un estero de aguas permanentes que constituye el más importante de la cordillera de Domeyko. En sus cercanías se encuentra un sitio o tampu inkaico, aunque es probable que se trate de una construcción de origen anterior a la dominación inkásica, de proporciones mayores a las de los otros registrados en el trayecto, por lo que el lugar debió ser bastante importante para la administración kichwa. (Nuevas Evidencias Inkas entre Kollahuasi y Río Frío (I y II Regiones de Chile), T. Lynch y L. Núñez, en Estudios Atacameños, 11, San Pedro de Atacama, 1994.). El pequeño estero de Río Frío, cuyas aguas son de especial buena calidad, suele congelarse durante la noche, puesto que allí se registran temperaturas particularmente bajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017324289603398930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 394px; CURSOR: hand; HEIGHT: 424px; TEXT-ALIGN: center" height="393" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEd28S_7RI/AAAAAAAAAB0/L-8FML_C5R0/s320/llullcarta.jpg" width="370" border="0" /&gt;La cartografía anterior muestra la ubicación del Llullaillaco, hito en la frontera actual entre Argentina y Chile, y el portezuelo Sur, en uso desde tiempos preinklaicos, con toda seguridad.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Parafraseando a Lynch y Núñez (Nuevas Evidencias Inkas entre Kollahuasi y Río Frío (I y II Regiones de Chile), T. Lynch y L. Núñez, en Estudios Atacameños, 11, San Pedro de Atacama, 1994, página 158), y como se puede percibir en terreno, desde los bordes de su profunda quebrada se aprecia, hacia el nororiente, el volcán Llullaillaco, que adquiere, especialmente en los atardeceres, una imponente presencia en el paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Río Frío presenta, además otras singularidades. A diferencia de las anteriores aguadas por las que pasa el Camino del Inka, ésta no nace de la cordillera de los Andes, sino de la de Domeyko, ubicado al poniente. Río Frío no corre de este a oeste, como la mayoría de los cursos de agua de la cuenca, sino que describe una diagonal en sentido suroeste-noreste, en un trayecto encajonado que abarca unos 12 kilómetros de longitud, para luego sumergirse bajo la tierra. Este río parece correr en un sentido inverso al curso del sol, pero también en un sentido inverso a otras importantes entidades celestes a las que se hará referencia más adelante. Hacia el sur, por otra parte, Río Frío alimenta esporádicamente pequeñas quebradas de la gran meseta contigua de Vaquillas. (El Camino del Inca en el Despoblado de Atacama, Hans Niemeyer y M. Rivera, 1983, Boletín de Prehistoria de Chile, 9, página 112.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente después de Río Frío, el Camino del Inka continúa por una amplia meseta desde la cual puede divisarse, al fondo, la sierra de Vaquillas, perteneciente a la cordillera de Domeyko, que orientándose hacia el levante, está alcanzando la cadena de los Andes. La extensa planicie inclinada que se inicia en este segmento del Camino del Inka, denominada Llano Alto de Vaquillas, va ascendiendo hasta el portezuelo del mismo nombre. Se trata de un espacio o un escenario que ofrece una extraordinaria visibilidad en todas direcciones. El Llullaillaco al noreste, circundado por otras grandes montañas, la serranía de Vaquillas al sur y el portezuelo, al que se accede por una pendiente muy suave, que se aprecia como un amplio umbral señalado en sus extremos por pequeñas y arenosas colinas. A través de esta gran planicie, el Camino del Inka dibuja un recto trazado que alcanza su mayor altura en el portezuelo, ubicado a unos 4.100 metros de altitud sobre el nivel del mar, para volver a descender, luego de atravesar el abra, por la falda sudoccidental de Domeyko hacia la quebrada de Vaquillas, tributaria de ese cordón montañoso. Desde el abra o portezuelo de Vaquillas, la percepción visual es todavía más amplia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Desde él se ofrece una magnífica vista tanto hacia el sur como hacia el norte. Por el sur se divisa la silueta casi esfumada del cerro El Indio, cerca de El Salvador; al este el cono del cerro Azufre y por el norte, hasta las cumbres más altas de los volcanes de la Puna de Atacama. Por supuesto que el Llullaillaco domina (con sus 6.780 m) toda la cordillera andina.” (El Camino del Inca en el Despoblado de Atacama, Hans Niemeyer y M. Rivera, 1983, Boletín de Prehistoria de Chile, 9, páginas 110, 111.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017379007486750002" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="229" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaFPn8S_7TI/AAAAAAAAACQ/BRoD5k4lTbA/s400/images.jpg" width="153" border="0" /&gt;Espléndida fotografía que muestra el observatorio astronómico del cerro Paranal, en el Desierto de Atacama, al sureste de la actual ciudad de Antofagasta. Al fondo, y a unos 190 kilómetros de distancia, aparece la cumbre nevada del cerro Llullaillaco.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El tramo ascendente que abarca esta amplia meseta entre Río Frío y el portezuelo de Vaquillas se extiende aproximadamente por unos 20 kilómetros, y es el que registra las alturas promedio más elevadas de la ruta desde Peine, como también las condiciones más duras para la travesía. Se trata de una superficie llana pero pedregosa, escindida por pequeños y poco profundas quebradas tributarias eventuales de Río Frío y que ofrecen recursos forrajeros a una apreciable cantidad de fauna silvestre. En general, la meseta supera los 4.000 metros de altura y está muy expuesta a los fuertes y fríos vientos que soplan durante el día, y a las gélidas temperaturas de la noche. No obstante, es uno de los tramos con mayor densidad de restos arqueológicos de todo el trayecto. En esta altiplanicie se encuentra una notable cantidad y variedad de pequeñas estructuras de distintos formatos, orígenes y funcionalidades, tales como refugios, paravientos u otros, asociados probablemente a actividades de caza, pastoreo y tráfico caravanero. (El Camino del Inca en el Despoblado de Atacama, Hans Niemeyer y M. Rivera, 1983, Boletín de Prehistoria de Chile, 9, páginas 111, 112.). Es aquí, y a escasos kilómetros del acceso al portezuelo de Vaquillas, donde la documentación colonial y el registro arqueológico señalan la presencia de cuatro pequeñas columnas o tupus dispuestos en forma perpendicular al camino inkaico, y que se describirán más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en el portezuelo, se inaugura hacia el sur un espacio y un paisaje notablemente diferente. La cordillera de Domeyko, a la que pertenece el portezuelo, continúa cerrándose hacia el levante hasta unirse, o más bien anteponerse en un sentido norte-sur a la cordillera de los Andes, iniciando un sistema de quebradas y hoyas hidrográficas que riegan con sus aguas intermitentes las faldas cordilleranas en un sentido este-oeste, llegando a favorecer incluso sectores del desierto central. (Desierto y Cordilleras de Atacama, F. San Román, Imprenta Nacional, Santiago, 1902.). Se inicia, entonces, un segundo gran tramo del camino inkaico, que abarca desde el portezuelo de Vaquillas hasta el valle de Copiapó, aproximadamente unos 275 kilómetros de longitud. Ahora, el Camino del Inka describe, en términos generales, una línea descendente que va orientándose hacia el poniente y que va deslindado, esta vez, el desierto de altura (precordillera y puna) del desierto propiamente tal (esto es, lo que más al sur se llama Depresión Intermedia), marcando un notable descenso en la cota promedio hasta alcanzar el amplio y refrescante valle de Copiapó. Por sus condiciones ecológicas, este segundo tramo ofrece una cantidad muy superior de alternativas de acceso a recursos hídricos y pastos. (Viaje al Desierto de Atacama Hecho de Orden del Gobierno de Chile en el Verano de 1853-54, Rodulfo Amando Philippi, Librería de Eduardo Anton, Halle en Sajonia, Alemania, 1860; Desierto y Cordilleras de Atacama, F. San Román, Imprenta Nacional, Santiago, 1902.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego del portezuelo de Vaquillas, el camino continúa por el pie o falda occidental de la cordillera de Domeyko, dirigiéndose hacia el sur hasta la gran quebrada de El Chaco, la que atraviesa a una altura aproximada de 2.760 metros sobre el nivel del mar. Sigue posteriormente en descenso, uniendo las quebradas de Juncal, El Carrizo y Doña Inés, entre otras, a través de un trazado vial particularmente recto. Los siguientes hitos del Camino del Inka de este tramo corresponden principalmente al Río de la Sal y la Finca de Chañaral, desde donde se dirige hacia el gran valle de Copiapó. (El Camino del Inca en un Sector del Norte Chico, J. Iribarren y H. Bergholz, en Actas del VI Congreso de Arqueología Chilena. Hans Niemeyer, editor, Santiago, 1972, páginas 229-266.). &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-7014379082310825805?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/7014379082310825805/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=7014379082310825805' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/7014379082310825805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/7014379082310825805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2007/01/el-camino-del-inka-en-el-corazn-del.html' title='El Camino del Inka en el Corazón del Despoblado de Atacama. Topografía y Paisaje'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEb3MS_7QI/AAAAAAAAABs/HMCcRsNzeBY/s72-c/Image6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-6394711644812237474</id><published>2007-01-07T12:46:00.000-03:00</published><updated>2007-01-07T13:06:55.928-03:00</updated><title type='text'>Apuntes Históricos para una Historia de Quilpué</title><content type='html'>En general, se suele asumir que la Historia de Quilpué ya ha sido escrita en forma definitiva y que ya no es necesario ni se necesita de otra historia de la ciudad o de la comuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más lejano de la realidad. Agradecidos, como debemos estarlo, por el gran aporte de grandes estudiosos de las antigüedades locales y de las obras que han salido de las plumas de virtuosos historiógrafos, tanto quilpueínos como foráneos, es necesario que se vayan dando nuevos estudios, nuevas investigaciones, que nuevas obras vayan saliendo a la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la historia de Quilpué, como la de otras comunas de Chile, es una historia que no está lo suficientemente estudiada, investigada y probada. La mayor parte de los estudios e investigaciones realizados sobre la historia se refieren a lo nacional, donde la preeminencia la tienen la Región Metropolitana, y en particular la ciudad de Santiago y sus alrededores, y las grandes culturas prehispanas del Norte, en especial el área likan-antai en torno a San Pedro de Atacama y el valle del río Loa, así como la zona de Arica y algunos puntos del área de difusión de los diaguitas. En menor grado, pero mayormente debido a su vigencia actual, se ha estudiado el área de difusión de los mapuches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tanto, las áreas de población pikunche, por ejemplo, donde se efectuó una enorme transculturación, donde día a día la población local luchó por mantener su identidad propia frente a invasores como los kechuas o los españoles, es relegada a un tercer plano, muy discretamente, salvo alguna esporádica y a veces hasta exabruptiva y disruptiva información sobre algún descubrimiento arqueológico efectuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dentro de esta realidad regional, el valle donde se asientan actualmente las ciudades de Quilpué y Villa Alemana, ha sido poco estudiado. Han sido pocas las investigaciones realizadas. Son muy pocos los vestigios que permanecen, por otra parte, de lo que se descubrió allá por finales del siglo XIX: la ignorancia —mal disfrazada a veces de santa inocencia— de algunas personas llevó a que los únicos restos líticos existentes en la zona, algunos a escasa distancia de la vía férrea, fueran simplemente volados a tiros de dinamita, para recuperar el supuesto oro que decían había en el interior de las piedras tacitas, características de esta zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se desconocen lugares de enterramiento de las poblaciones prehispanas, salvo uno que otro ejemplo, seguramente proveniente de un período tardío o inmediatamente vecino a la invasión española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se pueden señalar a ciencia cierta lugares poblados, como aldeas o caseríos, de esas poblaciones prehispanas, salvo en el caso específico de la desaparecida localidad de San José de Marga-Marga, según parece por lo que se sabe, el asiento original de alguna clase de caserío pikunche, o al menos el sitio de alguna instalación kechua relacionada con las faenas de extracción de oro del estero Marga-Marga. Es imposible precisar de alguna manera o siquiera especular, que la ciudad de Quilpué se haya formado a partir de algún caserío aborigen. Es más verosímil suponer que en el área donde surgió el antiguo pueblo de Paso Hondo haya sido asiento de alguna clase de aldea pikunche. También se podría afirmar algo así, no sin las precauciones correspondientes, que haya habido alguna clase de caserío o rancherío donde existió el también antiguo caserío de Chircana, en El Belloto, y seguramente que sí lo hubo en el área de Peñablanca, donde el Camino del Inka bajaba desde el portezuelo hacia el valle, por la parte superior del estero de Quilpué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, en general, tiene que aceptarse que el valle de Quilpué, antiguamente, no era muy apropiado para el asentamiento humano. Aparentemente solo unos cuantos miserables rancheríos servían de habitación a unas cuantas pobres familias pikunches que hallaban el sustento más en la recolección que en la agricultura y la ganadería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017316833540172994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="287" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEXE8S_7MI/AAAAAAAAAA8/4_TNqF1rZm8/s320/image004.jpg" width="364" border="0" /&gt;Paisaje de colinas y quebradas hacia el estero Marga-Marga. El verdor de los campos se sostiene solamente hasta principios de la primavera, cuando los calores secan los pastos y una sinfonía de colores ocres y cafés se adueña del paisaje.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El testimonio de algunos longos pikunches de la zona testimonia a principios de la Colonia, que los campos de Quilpué eran usados principalmente en primavera, como coto de caza, cuando el pasto estaba largo, todavía verde, y se podían hallar manadas de guanacos que descendían de las serranías circundantes, para alimentarse. Aparte de eso, la dominación kechua introdujo en el área la explotación de oro en lavaderos que fueron dispuestos en lugares específicos y apropiados para obtener un buen rendimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La administración kechua del territorio puso al entero valle bajo la jurisdicción de un funcionario inkaico residente en Chillellox, en el área de la actual ciudad de Quillota, desde cuyas instalaciones se mantenía una férrea dominación sobre un amplio territorio que se extendía desde el río Choapa hasta la Cuesta de Ibacache, englobando los valles de Choapa, Petorca, La Ligua, Aconcagua, Limache, Quilpué y Acuyo (Casablanca). Pero en una instancia de gobierno local, el valle de Quilpué formaba una unidad administrativa, como una subprovincia, gobernada por un kuraka cuya autoridad se extendía por la mitad inferior del valle de Aconcagua (desde la Puntilla de La Calavera y la del Romeral hacia abajo), abarcando el valle de Limache, el valle de Quilpué y el valle de Acuyo o Casablanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminada violentamente la administración kechuásica en Chile, luego de la muerte del inka Túpac Amaru y la expedición de Almagro a Chile, en 1536, los hermanos Lonko asumieron el gobierno del entero valle de Aconcagua y de las áreas aledañas, no sin una cruenta guerra en que debieron vencer y expulsar del valle al gobernador inkaico, el que, aliado con el Lonko del valle de La Ligua y otros principales, continuó en guerra con los Lonko, aunque tuvo que retirarse a las instalaciones inkaicas existentes en esos entonces en Colina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michimalonko asumió el poder militar supremo cuando se produjo la rebelión de los Lonko contra la administración inkaica. Él fue el Lonko del valle superior de Aconcagua. Pero su poder y astucia y dones y dotes de militar y estadista, aprendidas seguramente de los inkas, y que pudo haber estudiado durante su estadía en Kosko, la capital del Tawantinsuyu, lo llevaron a detentar el máximo poder no solo en su área, sino en todo el valle, y hasta en el valle del Mapocho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michimalonko fue capaz de levantar una formidable fuerza militar. Pero carente ya de Barrientos, el español que los había adiestrado antes de la llegada de Almagro, y que se había hecho a la usanza de los naturales de la tierra, depositando su armadura y sus armas en el Templo del Sol de Chillellox (Quillota), Michimnalonko tuvo que apelar a todo lo que había aprendido del español para enfrentar con algún éxito a la maquinaria guerrera española dirigida por Pedro de Valdivia desde 1540 en adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vencido el toki Michimalonko, salvó su vida a duras penas, y ofreció a Valdivia, por su libertad, los lavaderos de oro de Marga-Marga, y los brazos necesarios para su explotación. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Valdivia aceptó el regalo y se envió a inspeccionar las minas de oro de Marga-Marga. En la generalidad de la documentación, se suele hablar de las minas de Quillota, debido a que estaban dentro de la jurisdicción general de Quillota, según lo entendían, aceptaban y seguían usando los españoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el valle del estero Marga-Marga, en su curso superior sobre todo, se establecieron los españoles que iban a dirigir la explotación de los lavaderos, seguramente al amparo de alguna clase de construcción modesta que databa de los tiempos de la dominación kechua, y que estaría arruinada a algún grado, luego de la guerra que estalló entre las fuerzas inkaicas y las de los hermanos Lonko. De todas maneras, debido a que la edificación se hallaba en un área de contacto, es posible que haya sido reedificada a manera de pukará, para defender el valle en caso de alguna invasión desde el sur, desde Acuyo, desde donde podrían provenir fuerzas inkaicas que defendieran la causa del derrotado Kilakanta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017317366116117714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="270" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEXj8S_7NI/AAAAAAAAABE/SCQSk7UvTiU/s320/image006.jpg" width="382" border="0" /&gt;Atardecer y arreboles sobre los cerros de Los Lunes, en la parte occidental de la comuna. Los cerros de Los Lunes son una cadena de colinas de baja elevación, muy fragosas, que se desprenden del faldeo meridional del cerro El Molle, y limitan el cajón inferior del estero de Quilpué, obligando al estero a virar abruptamente al sur, para dirigirse a su conjunción con el estero Marga-Marga, en el sector de Las Juntas o La Unión, donde dan origen al estero de Viña del Mar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Cuando los aborígenes se cansaron del mal trato impuesto por los españoles, quienes sedientos de riqueza los hacían trabajar como esclavos y sin descanso, haciendo caso omiso de las enfermedades y de la muerte que se empezaron a presentar en los lavaderos de oro entre los indios que habían sido destinados al laboreo, y aconsejados entre sí los principales lonkos y jefes pikunches, se decidió la rebelión, la que estalló, como pocas cosas en la historia de Chile, en los lavaderos de oro de Marga-Marga, las minas de Quillota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Engañaron a un español, al que condujeron lejos de los demás bajo el engaño de mostrarle unos lavaderos mejores… Apenas seguros de que nadie más escucharía, un certero golpe de maza en la cabeza del español le causó la muerte inmediata. La sangre brotó. Y con ella la noticia se expandió y extendió a través de todos los valles: los españoles eran mortales, también podían morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi de inmediato, los españoles que trabajaban en las faenas fueron atacados y muertos en el mismo lugar donde los encontraron. Solamente —desgracia del destino— Gonzalo de los Ríos (quien sería abuelo de la tristemente famosa Quintrala), ayudado por un negro, pudo escapar. Y solamente las herraduras del aguerrido caballo lograron sacarlo a salvo de la muerte a manos de los pikunches envalentonados con el triunfo sobre los desprevenidos españoles que no podían tomar precauciones cuando les hablaban de oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pikunches, bajo la dirigencia del toki Michimalonko, atacaron enseguida a los españoles que trabajaban en la costa cercana, en la desembocadura del Marga-Marga (no en Concón como alguien creyó, sin prueba alguna), construyendo una embarcación para navegar hasta el Perú: quemaron el astillero y mataron hasta a los yanaconas de servicio, y según cuentan unos cronistas empachados de santurronería, echaron a hervir a los negros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, por supuesto, el 11 de septiembre de 1541, por primera vez, Santiago de la Nueva Extremadura, un pobre ranchería, más pobre que los rancheríos de los indios vecinos, fue atacado, de madrugada, e incendiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solamente a fuerza de porfía los cristianos pudieron sobrevivir, comiendo sabandijas, absteniéndose de oír misa, andando en andrajos como los naturales de la tierra, y deseando ser socorridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los socorros llegaron, cientos de pikunches pagaron con su vida su audacia. Se les fueron quitando sistemáticamente sus tierras, y fueron reemplazados, con el tiempo, por ganado, mejor riqueza para el español. Las mujeres pikunches parieron los bastardos y los hijos legítimos de los hidalgos caballeros de Castilla, en tanto que los hombres pikunches fueron sometidos a la esclavitud más ominosa hasta que, finalmente, a fuerza de porfiar en vano, desaparecieron de la faz de la tierra, y fueron absorbidos, finalmente, por la mezcla resultante del español pobre y venido a menos que vivía en los suburbios o en los campos con algunos elementos mestizos de español e india. El mestizaje mismo se diluyó mucho, finalmente, en una pesada y gruesa capa de sangre española que no provenía de ninguna alcurnia, sino de muy baja cama. Ni que hablar de los elementos mulatos: los pocos que hubieron desaparecieron bien pronto entre las mezcolanzas que se iban produciendo entre mestizos degradados de indio y español y los elementos peninsulares del bajo pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodrigo de Araya, en tanto, el héroe fundador de Quilpué, parece que nunca puso un pie en la zona como dueño de nada. Es cierto que se pueden señalar documentos. Innegable. Pero parece que la realidad fue otra. En su testamento jamás menciona tierras en Quilpué. No existe ningún documento que diga que alguna vez vendió tierras en Quilpué. Ningún documento conocido se refiere a tierras pertenecientes a Rodrigo de Araya en Quilpué que se hayan traspasado, enajenado, heredado, puesto a censo, etc., etc., etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí se sabe por documentos y por hechos positivos de propiedad, que Pedro de Valdivia se adjudicó las tierras de Acuyo (valle de Casablanca hasta la Cuesta de Ibacache), y de Quillota, las que iban desde la Cuesta de El Melón hasta el mismísimo Puerto de Valparaíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después de Valdivia, el clérigo González de Marmolejo es quien se hace con la propiedad de la extensa estancia de Quillota, la que cambia por las tierras de Andalién, donde hay más oro que en Marga-Marga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego se asiste a varios litigios, división de la propiedad, reconcentración de la propiedad, actos de diversas clases, y hasta órdenes perentorias de las autoridades santiaguinas, como, por ejemplo, el establecimiento de un Alcalde de Minas con jurisdicción y asiento en Marga-Marga, seguramente en el lugar mismo donde existió antaño San José de Marga-Marga, y donde existiría antes alguna clase de construcción inkaica, pukará o algo similar. Y reglamentos tales como la prohibición de trabajar en domingo, o de aceptar que un indio adscrito al trabajo de las minas pague con oro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo anteriormente expuesto no tiene otra finalidad que tratar de delinear algunas directrices o líneas de acción sobre las cuales se pudiera eventualmente dirigir una investigación seria y profunda, absolutamente divorciada de los mitos, pero pendiente de asistir a los hechos, de aceptarlos y de determinar su realidad y su importancia e influencia en el devenir de la historia local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que suele entenderse que la historia local no es determinante, y que no influye en los eventos locales, lo que, obviamente, no es cierto. La historia como tal, está conformada por una serie de elementos que sí tienen influencia, y muy poderosa en los eventos posteriores, y que en ciertos casos determinan muy fuertemente las direcciones que se adoptan y la marcha de los sucesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia local es sumamente interesante y plantea, por otra parte, muchos y grandes desafíos, ya que se debe revisar muchísimos volúmenes de documentos que datan desde los inicios de la Conquista y de la Colonia. Es cierto que la mayor parte de la documentación está disponible para el investigador en el Archivo Nacional, pero eso también quiere decir muchas horas de esfuerzo leyendo y releyendo documentos escritos en letra muchas veces ininteligible, otras veces en documentos bastante estropeados por el uso y el tiempo transcurrido. Son muchas las dificultades que tienen que zanjarse al momento de decidir iniciar una investigación documental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre todo es difícil cuando se trata de la cartografía. Existen documentos cartográficos del período, pero se hallará que la mayoría de las veces son imágenes ideales o idealizadas de lo que la realidad dice que es otra cosa. Y, por otra parte, la imperfección del levantamiento de los planos y mapas también contribuye a las dificultades en este campo al momento de querer determinar sobre el terreno, por ejemplo, la extensión de la merced de tierras que se otorgó a tal o cual español. Lo mismo cabe decir de las demarcaciones de las haciendas o estancias que se constituyeron. A veces algunos autores entienden que los documentos apoyan, por ejemplo, dejar las cabeceras del estero de Puangue dentro de la jurisdicción de la estancia de Quillota de Pedro de Valdivia. Pero de la misma manera, y con los mismos documentos, otros han determinado que nunca formó parte de aquélla. Y, en la práctica, uno sabe que las delimitaciones territoriales usadas en la Conquista y en la Colonia usaban como hitos los cursos de los ríos o cursos de aguas más importantes. Así, por ejemplo, el estero de Viña del Mar actual sería de límite a las haciendas de Las Siete Hermanas (al sur del estero) y de la Viña de la Mar (al norte del estero). Esta última hacienda se extendía por el norte hasta el estero de Reñaca. En tanto, Las Sietes Hermanas se extendía hasta el estero de las Delicias o del Almendral (actualmente abovedado y que corre bajo la Avenida Argentina, para desembocar en El Barón), donde hacía límite con El Almendral y el Puerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017317920166898914" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 431px; CURSOR: hand; HEIGHT: 359px; TEXT-ALIGN: center" height="359" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEYEMS_7OI/AAAAAAAAABM/TxmNOJ3-HuM/s320/image011.jpg" width="404" border="0" /&gt;La cuenca del Marga-Marga, sobre un mapa de principios del siglo XIX de la Oficina de Mensura de Tierras. A principios del siglo XIX, administrativamente, el entero valle estaba dividido entre los Departamentos de Valparaíso (poniente), Limache (norte) y Casablanca (sur). Y si bien al principio la importancia gravitante estaba centrada en el valle de Marga-Marga, con el establecimiento del ferrocarril el centro de gravedad se trasladó a la oscura aldea de Quilpué, estratégicamente situada en el valle, y donde convergió toda la actividad económica del valle.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El curso medio del estero de Quilpué (llamado a veces estero de Paso Hondo), hacía límite entre la hacienda de la Viña de la Mar (al oeste) y Quilpué (al oriente del curso del mismo). &lt;p&gt;&lt;br /&gt;Entonces, debe entenderse que la empresa de estudiar e investigar la historia de Quilpué, tanto como comuna como ciudad, no es nada fácil. Algunas de las dificultades con que tropezará el investigador exhaustivo será el de ubicar con exactitud el sitio que debió tener San José de Marga-Marga. Es cierto que no han pasado muchos decenios desde que todavía existía, pero se trata de un pueblo diseminado a lo largo de un camino y que ha soportado no solamente el paso del tiempo, sino el trabajo del hombre, porque donde estuvo antaño luego se sucedieron los potreros, en los que el arado roturó y dio vuelta la tierra infinidad de veces. El surco abierto condujo agua. La siembra fue cosechada. El terreno volvió a ser removido. Se volvió a arar muchas veces. Los cultivos cambiaron. También el camino original. Y, en medio de eso, hay que buscar los documentos del período en que existió la Municipalidad de Marga-Marga, tuvo autoridades propias, se expidieron decretos alcaldicios, hubo actas de sesiones de la corporación, hubo actos propios de un gobierno municipal que se realizaron y que pueden y deben ser sacados de donde están guardados, en el Archivo de la Municipalidad de Quilpué, para que sean estudiados y dados a conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017318220814609650" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="293" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEYVsS_7PI/AAAAAAAAABU/e5DfFWEz3go/s320/image008.jpg" width="366" border="0" /&gt;Espinos y piedras, propios de un paisaje semi estepario, que es el que predomina en el valle de Quilpué, escasamente regado por las lluvias estacionales y que en nada se beneficiaba de las escasas y pobres corrientes de agua existentes dentro del valle.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo cabe señalar con respecto a Colliguay, distrito rural que ha tenido una interesante historia desde los mismos comienzos de la Conquista y que durante la Colonia y los albores de la Independencia nacional desempeñó un no menos interesante papel en el devenir de los sucesos. No debe olvidarse que fue en este verdadero nido de águilas que se refugiaron los últimos restos de los ejércitos realistas que huyeron derrotados del campo de batalla de Maipú. Y desde estas inexpugnables sierras desarrollaron durante algún tiempo una verdadera guerra de guerrilas, lanzando ataques sorpresivos y violentos sobre los desprevenidos valles circundantes de Casablanca, Marga-Marga, Lliu-Lliu, por ejemplo. Después fueron batidos, huyeron más al norte y los últimos realistas fueron liquidados en Catapilco. Pero quedaron las leyendas y los mitos de verdaderas fortunas enterradas en la huida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y enseguida están las sagas que tienen que ver con los Valencia, los Araya y los Covarrubias. Interesantes y sabrosas anécdotas e historietas se cuentan acerca de estas familias y de miembros individuales de las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿quién sabe a ciencia cierta la procedencia de doña Mercedes Canelo, por ejemplo, la ya histórica adalid de las bizcochueleras de Quilpué, que llevó a influir en sus compañeras la fabricación de un gran arco de bizcochuelo para celebrar el paso del Presidente Pérez, en su viaje triunfal de Santiago a Valparaíso, en que inauguró el ferrocarril que comunicaba ambos puntos del país? ¿Dónde, en qué punto exacto, se construyó el arco? Y, ¿cuál fue el destino de tamaña construcción de bizcochuelo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, hay una serie de cosas menos prosaicas y más importantes que pueden ocupar la atención del historiógrafo y del estudioso de las antigüedades quilpueínas, como, por ejemplo, ¿desde cuándo puede datarse la existencia de la aldea de Quilpué? ¿Dónde, exactamente, estuvo el rancherío de Chircana? O bien, ¿cuál es el origen del pueblo de Paso Hondo? Y, ¿cómo se formó la aldea de Peñablanca? ¿Cuál es el origen y cuál fue el destino del antiguo pukará inkaico de Marga-Marga?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos informes párrafos que he plasmado aquí, son una antesala que quiere provocar a que se efectúen investigaciones y estudios serios y exhaustivos, y que se abandonen el mito, o al menos que se relegue al sitial que le corresponde dentro de las expresiones culturales y folclóricas locales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tanto, persisten estas ideas y estas frases como un desafío que es de esperarse prontamente puedan empezar a tener eco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brus Leguás Contreras&lt;br /&gt;Septiembre de 2005&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-6394711644812237474?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/6394711644812237474/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=6394711644812237474' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/6394711644812237474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/6394711644812237474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2007/01/apuntes-histricos-para-una-historia-de.html' title='Apuntes Históricos para una Historia de Quilpué'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEXE8S_7MI/AAAAAAAAAA8/4_TNqF1rZm8/s72-c/image004.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-1985742902632058343</id><published>2007-01-07T12:41:00.000-03:00</published><updated>2007-01-07T12:46:07.019-03:00</updated><title type='text'>LOS TIEMPOS PREHISTÓRICOS</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En términos generales, Prehistoria es un término que se refiere o alude a los tiempos en que no se cuenta con documentos de carácter histórico para reconstruir los hechos del pasado. En las Américas, en general, y en estas tierras, en particu1ar, el nivel cultural de las poblaciones humanas se encontraba, al momento de llegar los españoles en los estadios prehistórico y protohistórico. Esto visto desde el punto de vista más objetivo. Los aztecas, los mayas, los chibchas o muiscas y los quechuas son los principales exponentes de las altas culturas desarrolladas en las Américas al tiempo del Descubrimiento. Puede decirse que tenían rudimentos de escritura, pero, lamentablemente, ello no ha ayudado mucho para el conocimiento de su historia debido a que los sacerdotes católicos se esforzaron por destruir todo vestigio cultural autóctono en el convencimiento de que se trataba solamente de hechicería, demonolatría y cosas por el estilo. Apenas unos cuantos escritos de carácter general lograron ser salvados del patrimonio cultural de Indoamérica prehispana. En cuanto a los quechuas, quienes más nos interesan por su influencia, aunque breve en cuanto a tiempo, en la formación cultural de los aborígenes de Chile al norte del río Maule, usaban ciertas anudaciones sobre cuerdas para transmitir mensajes, pero tales quipos, como se les llama, no tuvieron una gran influencia sobre la conservación de testimonios históricos. Si bien para la reconstrucción, parcial y hasta cierto punto idealizada, del pasado, ya que es altamente improbable el lograr reconstruir fielmente la historia a partir de solamente los pocos vestigios arqueológicos subsistentes a la fecha, es indudable que la información arqueológica revela muchos detalles que pudieran pasar inadvertidos para el cronista o para la tradición oral que ha conservado, ello no basta para el trabajo que debe emprender quien intente reconstruir la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017314900804889762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEVUcS_7KI/AAAAAAAAAAk/O0GY1JNIOe8/s320/image002.jpg" border="0" /&gt;Uno de los ejemplares de Piedras de Tacitas actualmente como lucidos como meros adornos en la Plaza Municipal de Quilpué.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sin intentar envolverse en la vieja controversia sobre el evolucionismo cultural, religioso, racial e histórico en general, creo que lo que verdaderamente puede hacerse, más que seguir con la antigua forma de Intentar un relato idealizado sobre los tiempos previos a la llegada del Conquistador al continente, es profundizar los estudios sobre la arqueología y en base a ella intentar dar una explicación lógica al fenómeno histórico apreciable bajo una luz más objetiva y libre de prejuicios y tradiciones que en nada sirven para un conocimiento serio y responsable de los sucesos acaecidos en las épocas pretéritas. Claro que el ya intentarlo es difícil empresa cuando no se cuenta con los medios suficientes para efectuarlo. El no intentarlo es enclaustrarse en los viejos moldes y cánones del simple relato monótono e idealizado, plagado de mitos nacionalistas que ya ha sido superado en la historia nacional por eximios autores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prehistoria de Quilpué y las tierras altas vecinas, entendida la prehistoria como el período de tiempo anterior a la conquista quechua, es decir, antes del año 1485, la fecha generalmente aceptada para la invasión quechua de las tierras al sur de Coquimbo, es un período naturalmente de suma oscuridad en que solamente, a ciencia cierta, puede hablarse de los vestigios arqueológicos más que de otra cosa. Incluso los rudimentos de conocimiento que se poseen sobre religión y vida cultural dependen de la interpretación que se pueda dar a los restos arqueológicos, generalmente de cementerios que se ha podido ubicar y excavar en distintos puntos. De ahí que el conocimiento actual sea fragmentario e impreciso, y depende mucho de la fe del investigador y del historiador en los cánones que se han establecido para la interpretación de los restos que se han podido encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un modo general, puede decirse con certeza que el valle en que actualmente se asientan las ciudades de Quilpué y Villa Alemana, por sus suaves lomajes, sus bosques plenos de vida animal, su excelente clima y sus recursos hídricos, fue habitado desde muy antiguo por el hombre paleoamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este “Lugar [Paraje] de Tórtolas”, como lo habrían llamado los aborígenes, al menos en parte, según parece, conservaba hasta fines del siglo pasado algunos imponentes vestigios dejados por sus antiguos habitantes, consistentes en verdaderos monumentos megalíticos, formados por grupos de enormes rocas que se ha supuesto hayan servido como lugares de culto. Lamentablemente para el patrimonio arqueológico de la zona y del país, fueron criminalmente destruidos, pese a las advertencias que hiciera el afamado doctor Francisco Fonck, gran estudioso del pasado de Quilpué, persona a la que se deben numerosos trabajos en toda la zona relacionados con la arqueología local. Debido a esa destrucción, actualmente la ciudad carece de mayores testimonios del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fines del siglo XIX, el Dr. Fonck comenzó a estudiar los monumentos paleolíticos de Quilpué y sus alrededores. Para facilitar su ubicación y estudio los fue denominando como Grupo I, Grupo II, Grupo III, y así llegó a individualizar hasta siete de estos monumentos pétreos en las vecindades de la ciudad de Quilpué. Los más importantes de estos monumentos se encontraron cerca de las riberas del estero de Quilpué y otros un tanto internados hacia el entonces fundo El Retiro. El Dr. Fonck reconoció y estudió en 1891, en un punto vecino al tendido ferroviario, el primero de estos grupos de monumentos. En el sitio que él reconoció, al pié de dos inmensos bloques de piedra en que se habían labrado cuatro "tacitas" en forma de mortero, encontró una enorme cantidad de piedras que él reconoció como felsita granítica y que mostraban claramente haber sido trabajadas por el hombre para confeccionar armas y herramientas. Junto a estas piedras, que él calculó en más de 10.000, encontró también gran cantidad de ejemplares de manos de mortero, piedras horadadas, y otros útiles del mismo material, llegando a concluir que estaba ante un grupo arqueológico de primera importancia que incluía un monumento talvez de carácter religioso junto al cual debió haber existido un gran taller paleolítico destinado a la ejecución de útiles de piedra tallada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí conviene hacer mención especial de una característica sumamente enraizada con el patrimonio cultural aborigen local. Se trata de las llamadas piedras de tacitas y las piedras horadadas que se encuentran en gran abundancia en toda la zona, como en todo Chile Central. Algunos autores han intentado, desde hace muchísimo tiempo, explicar el origen, significado y propósito de tales piedras emparentándolas con diversas manifestaciones culturales que se pueden observar a través de la investigación arqueológica y de la tradición local. Antes de poder decir nada al respecto, sin embargo, es necesario tener en cuenta que tales piedras han sido reutilizadas después por otros grupos humanos que han habitado en estas tierras, ya sea para moler, para hacer girar las puertas de los corrales y de los campos sembrados, incluso como palmatorias para las velas o para la molienda de granos o de minerales. Autores diversos han llegado a la conclusión de que tales manifestaciones líticas corresponden a una cultura que existió en el Chile Central en los tiempos prehistóricos más antiguos, en el paleolítico (es decir, preagroalfarero) americano, y que se evidencia especialmente en la localidad de Montenegro, en la provincia de Chacabuco, Región Metropolitana de Santiago, la que a su vez habría sido influenciada por cierta cultura lítica sumamente parecida a otra de California (Norteamérica), que se ha evidenciado en la localidad de Huentelauquén en la provincia de Choapa, Región de Coquimbo. A su vez, la cultura de los talleres líticos de Montenegro habría influido poderosamente en ciertas capas de los conchales de toda la Zona Central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, parece más probable atribuir esta cultura lítica a un pueblo nómada, recolector y cazador con ciertos rudimentos de agricultura y de alfarería que se estableció, en último término, cuando ya la costa estaba poblada por gentes dedicadas a las faenas marítimas. Estas gentes solamente habrían pasado por Norteamérica y solamente en reducido número habrían ido quedando a lo largo de la ruta en su penetración al interior del continente, hacia las tierras más hospitalarias del Sur; finalmente habría llegado a Chile a través de la costa, superponiéndose en algunos casos a los antiguos habitantes en varios lugares. Testimonios de su paso, a veces veloz -por así decirlo- y otras lento, serían los hallazgos de piedras horadadas y piedras de tacitas escasísimas en Norteamérica, Centroamérica y en Colombia y Ecuador, pero un tanto abundantes en Perú y de nuevo escasos en el Norte de Chile. Es en la Zona Central de Chile donde estas piedras características son especialmente abundantes y en diversos tamaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017315188567698610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEVlMS_7LI/AAAAAAAAAAs/oV4Xz26vr2g/s320/image010.jpg" border="0" /&gt;Otro ejemplar de Piedra de Tacitas que se encuentra semi oculto en medio de los jardines de la Plaza Municipal de Quilpué, como si el pasado aborigen ofendiera a los más egregios espíritus progresistas de la administración local actual.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Por toda la zona habitada al tiempo del Descubrimiento de Chile por poblaciones de habla chilidugu (pikunches, mapuches, huilliches) pueden hallarse ejemplares de piedras horadadas de toda forma y tamaño, para las cuales todavía no ha podido darse una explicación lógica y convincente que pueda ser aplicada a todas ellas. Las piedras horadadas se fabricaron de los más diversos materiales líticos, como granito, basalto, pórfido y escoria volcánica, por ejemplo. Su tamaño también es variable. Las hay tan pequeñas como de menos de 5 cmts. de ancho y muchas superan los 50 cmts. Su forma varía también y se las puede hallar circulares, ovaladas, cónicas o bien irregulares, sin forma determinada alguna. La perforación que lucen y les ha dado nombre esta generalmente situada en su centro y puede ser bicónica, o sea angosta en el centro y ancha hacia los extremos exteriores, como dos embudos unidos por la parte angosta, o bien puede ser cilíndrica y derecha, manteniendo el mismo tamaño de su anchura a través de toda la perforación que se ha practicado. Algunas de éstas últimas perforaciones son extremadamente angostas a través de toda su extensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al carecerse de las herramientas adecuadas para este tipo de manufacturación, el trabajo debió ser sumamente largo y agotador, ya que solamente se podía contar con otras piedras para efectuar la horadación de los ejemplares elegidos. Un tipo especialmente interesante es el de las piedras horadadas con decoración, la que consiste en dibujos incisos o pintados a color en forma de círculos o líneas rectas. Las piedras horadadas generalmente se han desenterrado de los campos de cultivo actualmente utilizados mediante el arado mismo, en forma totalmente fortuita y accidental. Algunas se han hallado en los cementerios y otras han estado muy en uso por décadas como elementos para hacer girar las puertas de los corrales y de los potreros o bien, en casos, como palmatorias para las velas de uso común en el alumbrado de las casas de los campesinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha llegado a proponer que tales piedras horadadas hayan servido como armas, es decir, como cabezas de macana, por medio de insertar en su perforación un mango de madera. Otros han propuesto que sirvieran como pesos para las redes de pesca, o bien como pesos para los palos aguzados con que se efectuaba la labranza de los campos de cultivo También se las ha explicado como torteras para los husos de hilar o como percutores o martillos, ya sea mediante un mango o simplemente introduciendo los dedos a través del orificio central que poseen. Indudablemente que algunas, de acuerdo a su tamaño y forma, hayan tenido tales usos, pero aparte del material de que están todas ellas fabricadas, el único factor común que poseen es la perforación que se ha practicado en su centro y todavía permanece inexplicable el objetivo de las mayores de estas piedras horadadas y quizás el mismo carácter que se haya atribuido a ellas sea errado si es que se logra probar que hayan tenido, por ejemplo, un carácter mágico-religioso solamente y ningún uso práctico en los rubros que se les atribuyen, sin descontar con que después los mapuches y picunches de tiempos recientes los hayan usado solamente con los fines que se les suele atribuir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a las piedras de tacitas, de las que hay dos hermosos ejemplares expuestos en la Plaza Manuel Irarrázabal de Quilpué anteriormente muy bien exhibidos hacia el ángulo noroccidental, que da hacia la Estación de Ferrocarriles, pero hoy puestos en el lugar menos dañoso para los jardines que adornan el frontis del edificio en que funciona la Municipalidad de Quilpué -talvez porque el pasado aborigen sea un execrable resabio que se desea evitar- y que proceden de un grupo arqueológico descubierto en un rincón de El Retiro por el doctor Luis Santelices Lantaño, el eminente continuador de la obra del Dr. Francisco Fonck. Las piedras de tacitas se encuentran en gran abundancia a través de las Regiones de Valparaíso, Metropolitana de Santiago, y del Libertador General Bernardo O'Higgins y del Maule, si bien se las puede hallar hasta en la zona de los diaguitas y hasta tan al sur como en las Regiones de La Araucanía y Los Lagos. Las "tacitas", como se acostumbra llamarlas, son perforaciones superficiales que suelen ser aplicadas en grandes piedras sueltas y también en la roca viva, donde ésta aflora a la superficie. La dispersión areal de este tipo de piedras labradas presenta caracteres muy similares a la de las piedras horadadas, lo que hace suponer que pertenecen al mismo pueblo o cultura, revelándose, por su número, que en el Chile Central estuvo el hábitat del pueblo que las produjo, ya que hacia el norte y hacia el sur su número escasea y se hacen raras hacia los extremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en el caso de las piedras horadadas, no existe uniformidad de pareceres para explicar la finalidad que tenían las piedras de tacitas, dándose sobre este respecto muchas diversas opiniones, estimando algunos autores que han servido para efectuar ceremonias religiosas en que no faltaron los sacrificios humanos, o bien para efectuar comidas sagradas o ceremoniales. Se les ha supuesto un carácter distinto a veces, como, por ejemplo, para juegos de diversión, piedras de moler granos o minerales. Otros simplemente han supuesto un fin puramente práctico: utensilios en los cuales comían los miembros de una familia aborigen. Con ciertas reservas, en cuanto a que las explicaciones propuestas no satisfacen plenamente la existencia de tales piedras de tacitas en todos los lugares en que se han encontrado y a su diversidad en cuanto a número, tamaño y forma de las "tacitas", podría decirse que quizás las más pequeñas hayan servido para la molienda de granos y otras para la molienda de minerales. Las de gran tamaño pudieran estar relacionadas con algún culto agrario o solar, en las cuales pudo verterse las ofrendas que se presentaban a las divinidades o manifestaciones sobrenaturales localmente adoradas. No carece del todo de propósito el advertir que, domo en el caso de las piedras horadadas (así como parece también ser el caso en cuanto a los llamados litos de Huentelauquén, en la desembocadura del río Choapa, ya aludidos anteriormente) las gentes que vivieron en estas tierras al tiempo de la llegada de los hispanos han reutilizado estas piedras. Tal es el caso de los campesinos de tiempos recientes que las han utilizado casi invariablemente como morteros para la molienda de sus granos. En otros casos, anteriormente, ciertas comunidades picunches las utilizaron en ciertas danzas ceremoniales que delatan a las claras su tinte quechuásico; no por ello debe perderse de vista que ciertas manifestaciones religiosas de los naturales de estas tierras fueron reencaminadas por los quechuas que conquistaron estas tierras hacia los rituales incaicos, hacia la adoración solar en especial. Sea como fuere, la incógnita sobre el real y verdadero alcance de la utilización original permanece en oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, el Dr. Fonck y otros investigadores reconocieron un gran conjunto, impresionante, que fue designado como el Grupo II, y que estaba formado por varios enormes bloques de granito colocados verticalmente, en la misma forma de los menhires bretones, frente a los cuales descansaban en el suelo cinco rocas relativamente planas con una veintena de tacitas horadadas en cada una de ellas, dando la impresión de ser aquello un conjunto religioso de gran importancia, junto al cual se encontró gran cantidad de instrumentos de piedra y todas las señas de haber existido también un taller lítico allí. Tal era la importancia de este hallazgo que, en su libro "El Culto de la Piedra en Chile", Cañas Pinochet lo califica como el Olimpo de Chile concediéndole un extraordinario valor para la arqueología chilena. Y, en verdad, tal descubrimiento fue sumamente importante para una mejor comprensión del fenómeno histórico y arqueológico local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1893, Fonck y Kunz publicaron un libro sobre los monumentos megalíticos de Chile en el cual hicieron un extensísimo estudio sobre otro grupo arqueológico descubierto en Quilpué, al que se conoce como el Grupo III, que contenía una enorme piedra de granito en la cual se habían practicado veintinueve perforaciones en forma de las ya conocidas tacitas a modo de mortero y otra que fue calificada, dudando, como Piedra del Sacrificio y que el mismo Dr. Fonck, posteriormente, dice que fue destruida en 1895, tal como ocurrió con la piedra de tacitas adjunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los yacimientos arqueológicos de Las Cenizas, en la parte meridional de este valle, y los de El Retiro, en la parte septentrional, han sido asignados al Segundo Período Preagroalfarero, que corresponde al Mesolítico del Viejo Mundo. En el fundo Las Cenizas se ha descubierto un cementerio con numerosos esqueletos, enterrados en posición flectada. Corno ajuar se les puso piedras horadadas, puntas de flechas pedunculadas, grandes hojas foliáceas deliberadamente salpicadas o cubiertas con pigmento de color rojo. En la superficie se encontraron piedras de tacitas, manos para moler y restos de una burda alfarería. Según la Sociedad Arqueológica Dr. Francisco Fonck, de Viña del Mar, se trataría de un pueblo neolítico precerámico al que se ha dado en llamar pueblo de las tacitas. Los esqueletos y las piedras de tacitas pertenecerían al mismo pueblo; pero la cerámica allí encontrada sería perteneciente a otra cultura, lo cual ha sido rebatido por otros autores en diversas oportunidades, señalándose que a la gente que elaboró el material lítico aquí encontrado resultaría más propio llamarla pueblo de las piedras horadadas, por ser éstas mas características y abundantes que las tacitas en la región. Se ha dicho que el tal pueblo conoció la alfarería y que no hay razones para desconocer que la alfarería hallada en la superficie no les pertenezca; además que el estadio cultural de estos labradores de la piedra era neolítico y no precerámico o paleolítico, corno se ha establecido en otros estudios; por lo demás, la posición genuflexa de los esqueletos correspondería a un pueblo conocedor del arte de la cerámica, ya que culturas como la de los conchales enterraban a sus muertos en posición tendida. Por lo demás, lo real es que en conexión con las piedras de tacitas y piedras horadadas se ha encontrado también cerámica. Y es de estas gentes de las piedras de tacitas y de las piedras horadadas que provendrían los picunches que se conocen de la época protohistórica y de los tiempos de la conquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del Dr. Fonck, continuador de su obra fue el Dr. Luis Santelices Lantaño, quien pudo ubicar un grupo arqueológico y salvar de la destrucción dos interesantes bloques de piedra con tacitas que donó a la Ilustre Municipalidad de Quilpué y que actualmente se encuentran adornando la plaza José Manuel Irarrázabal corno mudos exponentes del pasado y como recuerdo y homenaje póstumo de la ciudad al sabio pionero de los estudios arqueológicos en Quilpué, el Dr. Francisco Fonck.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta breve descripción a grandes rasgos nos puede dar una idea del grado de importancia que alcanzó en Cullpo-hué la cultura precolombina autóctona, y de la base sobre la cual continuó después el desarrollo cultural de las gentes que aquí habitaron. Probablemente, en el futuro cercano, se pueda estudiar a mayor grado de profundidad la prehistoria quilpueína cuando se cuenten con medios suficientes para el esfuerzo que exige tal empresa. Hasta entonces, es necesario no cejar en el afán de adelantar lo máximo posible en el estudio y valoración de lo que representan los vestigios arqueológicos encontrados hasta la fecha y tratar de elaborar una descripción coherente y bien desarrollada tanto en lo local como en lo regional y nacional de lo que ha sido el desarrollo humano a través de siglos de oscuridad inescrutable a simple vista, para formar un panorama ágil y al día de cómo los antiguos pobladores de estas tierras vivieron y se condujeron, ya sea en el arte, la religión, la familia, el comercio, la política, etc. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-1985742902632058343?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/1985742902632058343/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=1985742902632058343' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/1985742902632058343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/1985742902632058343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2007/01/los-tiempos-prehistricos.html' title='LOS TIEMPOS PREHISTÓRICOS'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaEVUcS_7KI/AAAAAAAAAAk/O0GY1JNIOe8/s72-c/image002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-3457297942691015286</id><published>2007-01-07T11:15:00.000-03:00</published><updated>2007-01-07T11:21:04.444-03:00</updated><title type='text'>La Expansión Inkaica en el Valle de Aconcagua Según los Cronistas</title><content type='html'>Conquistado ya el Norte Chico hasta el valle de Kukimbu [Coquimbo (hacia 1460?)] por Topa Inka Yupanqui, los kichwas movilizaron mitimaes diaguitas, atacameños y aimaraes que avanzaron hacia el sur hasta el Valle de Chile o de Aconcagua, esto es, Quillota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el valle de Quillota fueron bien recibidos por los naturales, mientras éstos reunían las fuerzas necesarias para resistirles. Apenas lo consiguieron, los enfrentaron y expulsaron a los invasores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enterado el Inka de esta primera derrota ocurrida en Quillota, envió 100.000 guerreros dirigidos por un primo suyo a someter el Valle de Chile [esto es, de Quillota (Rosales I: 338)]. Este jefe militar fue Apokámak Inka, según Guamán Poma (:518) y Martín de Murúa (Libro 2º Cap. IV). Habría sido hijo de Pachakuti Inka Yupanki, y le habrían acompañado varios miembros del linaje imperial reinante: Winchachire Inka, Manko Inka, Topa Amaro e Inka Maytak.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este ejército poderoso conquistó el valle e hizo un cruel castigo con el cacique principal, que era uno solamente y con muchos de sus vasallos (Rosales). Sin embargo, los nativos prosiguieron la rebelión aunque finalmente fueron aplastados (Rosales id.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conquista de Quillota (su extensión como la entendían los conquistadores hispanos, abarcaba desde la serranía que separa al valle de Aconcagua del valle de Ligua, con Llay Llay por el oriente y la serranía de la Dormida y Colliguay hasta el valle de Casablanca por el sur) aseguró al Tawantinsuyu la posesión del Norte Chico y del valle de Aconcagua, el último transversal, con acceso a ricos minerales de cobre y oro, además de abundante mano de obra indígena. El Inca Garcilaso de la Vega afirma que la expansión hasta Aconcagua fue un proceso largo lleno de sacrificios para los Incas, que duró 6 años. El Inca debió socorrer a los suyos con guerreros de refuerzo, bastimentos, armas, vestuario y todo lo necesario para sostener la campaña , llegando a tener en el Valle de Chile más de 50.000 guerreros, seguramente con sus familias (Garcilaso :447).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oliva expresa que, para asegurar la conquista de Quillota y el Valle de Chile, Topa Inca Yupanqui debió preparar los caminos, hacer tambos, puentes, pozos, depósitos de alimentos, a fin de mantener un gran ejército en campaña. Habría preparado el traslado a Chile de un contingente inmenso de mitimaes, cercano al medio millón de personas, que poblarían el territorio, mientras la población nativa rebelde sería trasladada a otras regiones distantes del Imperio. Sin embargo, la muerte le impidió concluir tales proyectos de deportación en masa (¿Hacia 1493?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sucesor, Wayna Qápaq, continuó tales preparativos y se dirigió a Chile Central en persona con ese poderoso ejército, logrando el sometimiento definitivo de los valles desde Aconcagua hasta el Cachapoal (Oliva 1598).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atribuibles a este monarca sería la serie de Pukará existentes en Aconcagua, Mapocho y Maipo; en especial Chena, Angostura y Merchacas. En cambio las construcciones de Catemu y Cerro Mauco, podrían pertenecer al último tramo del reinado de Topa Inga Yupanqui, cuando el río Aconcagua constituía la frontera austral del imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expansión hacia el sur fue continuada por Waina Kápak, que recorrió todo el territorio anexado, especialmente Quillota, Aconcagua y Mapocho. En el Valle de Chile invistió como Kuraka (su representante) a los jefes locales Michimalonko y Tanjalonko, dejando en un segundo plano al gobernador cuzqueño Kilikanta (Sarmiento: 124). Probablemente este Inka organizó definitivamente la extracción del tributo en oro de Marga-Marga, que debían enviar anualmente al Qosqo los kuraka de Aconcagua, y la división del señorío político del valle en dos mitades: valle superior e inferior, quedando este último —en la práctica— subordinado al primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cieza de León (280), afirmaba que la visita de Waina Kápak a Chile duró un año, consolidando la autoridad imperial. Dejó mitimaes (colonos leales al Inca) bien instalados y trasladó mucha gente de Chile a otros territorios. Ordenó que en muchos lugares se difundieran relatos orales o "memorias", seguramente con ayuda del "khipu" (memorizador de cuerdas de lana), recordando sus conquistas. J.V. Murra (1975: 114) ha encontrado en documentos de 1567, testimonios de señores lupaka sobre el traslado de mitimaes de este grupo étnico del Kollasuyu (altiplano boliviano) hacia Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ya citado Oliva recuerda que durante la administración de Waina Kápak, "no estaba del todo conquistado en el Reino de Chile y así para sujetarle hizo numeroso ejército que entregó para este efecto a Anamanya orejón...", es decir del linaje del Inka.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los objetivos de la expedición de Anamanya eran pacificar el territorio y deportar a los nativos, reemplazándolos con los mitimaes que traía su ejército. Pareciera que no encontró dificultades en pacificar lo que ya se había incorporado al Imperio y pudo incorporar nuevos territorios en el área de los Purumaukae —a los que se llama también, por deformación del original, promaucaces, promaucaes y promaucas, etc.—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos últimos lugares los habitantes se sometieron a condición de no ser desterrados. Anamanya habría regresado a Qosqo a informar al Inka de esta nueva situación que difería de las órdenes que traía. Dejó de guarnición un numeroso contingente al mando de un jefe llamado Chaqu —Chaco—. Pero Wayna Kápak entretanto falleció en Kitu —Quito— (1527), mientras proyectaba un nuevo viaje a Chile, "que le quitaba el sueño pensar que no era tan obedecido en aquel reino como quería..." (Oliva: 58)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La formación de alianzas militares entre los valles chilenos, fue la estrategia nativa para detener y/o derrotar el avance incaico hacia el sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la defensa de Quillota participaron habitantes de otros valles cercanos y lejanos, y según Rosales, la derrota de los guerreros de Quillota y sus aliados fue seguida por la rendición completa de los valles de Aconcagua y Mapocho (Rosales I: 238).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerte resistencia indígena nativa obligó a los kichwas a establecer un sistema de relaciones especiales con los sometidos de Chile, que permitiera su integración al Imperio y a las tareas expansionistas trazadas por el Inca para más al sur, en territorio Promaucae y Mapuche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el etnohistoriador Osvaldo Silva, esas relaciones políticas entre los naturales y los kichwas se expresaron en la forma de "intercambio recíproco de favores o servicios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como expresión eufemística de este sistema especial de dominación o protectorado, surgieron "alianzas" entre el Inka y los jefes locales. Principal favorecido con el sistema instaurado por Waina Kápak fue el jefe Michimalonko, llevado un tiempo cuando muy joven al Qosqo, tal vez como rehén al principio, y colocado luego como kuraka —gobernante— del valle de Aconcagua. La situación de privilegio alcanzada por aquel, debido a la riqueza aurífera que aportaba Marga Marga y Aconcagua, le permitiría ser invitado al Qosqo por el emperador y comer en su mesa, "cosa que con ningún otro había jamas hecho " ( Mariño de Lobera: 275).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chillellox —Quillota— se había convertido hasta 1536 en el centro administrativo de la provincia incaica o "Huanami" comprendida entre los ríos Choapa y Maipo, incluido el valle del Mapocho (Zapater 1981:253). Lo que siguió después, es ya bastante conocido. El estallido de la guerra civil entre Wáskar y Atawalpa hacia 1527 obligó el retiro de la principal fuerza militar incaica hacia el Qosqo, permitiendo la sublevación general entre Aconcagua y Maule. Una expedición punitiva dirigida por el primo de Wáskar es enviada, pero la frontera imperial retrocede definitivamente hacia el río Maipo (Angostura).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Aconcagua y Mapocho se mantienen Kilikanta y Vitakura como gobernadores inkásicos respaldados por mitimaes y jefes locales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la muerte de Atawalpa y Wáskar, llega el español Calvo de Barrientos que es bien acogido por Michimalonko, un hombre empecinado en expulsar a los kichwas del territorio, y quien lo convierte en su jefe militar contra los kichwas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llega Almagro y su hueste, Kilikanta lo recibe en Aconcagua, pero apenas el hispano se retira al Perú, Michimalonko y Tanjalonko se sublevan contra Kilikanta, que debe huir a Kolina y Mapocho. Quilicanta establece entonces una alianza con el kuraka del valle de La Ligua para mantener la guerra contra Michimalonko en Aconcagua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando irrumpe la expedición de Valdivia en 1541, Quilicanta y sus seguidores lo reciben como amigos y aliados en el valle del Mapocho, esperando que su presencia les ayude a derrotar definitivamente a Michimalonko, quien a la fecha se ha erigido en el liberador de los pikunches de los valles de Aconcagua y Mapocho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia diría otra cosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-3457297942691015286?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/3457297942691015286/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=3457297942691015286' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/3457297942691015286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/3457297942691015286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2007/01/la-expansin-inkaica-en-el-valle-de.html' title='La Expansión Inkaica en el Valle de Aconcagua Según los Cronistas'/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-116817697762339328</id><published>2007-01-07T10:31:00.000-03:00</published><updated>2007-01-07T11:13:49.027-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;La Propiedad de la Tierra en la Cuenca del Marga-Marga&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En estas notas, se entenderá por “cuenca del Marga-Marga” al entero valle que se extiende entre la llamada Cordillera de la Costa, por el este; el cordón de Los Lunes, por el poniente; el cordón de Las Palmas, por el sur, y los cerros y colinas que forman el cordón de Torquemada, amplia cuenca hidrográfica actualmente dividida entre las comunas de Quilpué y Villa Alemana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Corona española reglamentaba muy detalladamente las condiciones y requerimientos de un lugar antes de autorizar la fundación de una ciudad o población, buscando una cierta armonía entre las localidades existentes y asegurar un mínimo de bienestar para los vecinos de la nueva población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas llegado a Chile (nombre que originalmente sólo aplicaba al valle del Aconcagua, pero aparentemente restringido en particular al área donde en la actualidad se levanta la ciudad de Quillota y sus alrededores, esta designación que se fue haciendo extensiva a medida que se iba extendiendo el reconocimiento del país y adelantando tanto el descubrimiento como la conquista), don Pedro de Valdivia comenzó a reconocer el territorio en busca del lugar más adecuado para fundar la primera población. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5017291398743846034" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 379px; CURSOR: hand; HEIGHT: 442px; TEXT-ALIGN: center" height="361" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaD_8cS_7JI/AAAAAAAAAAU/S4RZzFYYnVo/s320/image004.jpg" width="280" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaD_zsS_7II/AAAAAAAAAAM/YEbw5int6s0/s1600-h/image004.jpg"&gt;&lt;/a&gt;El mapa señala el área aproximada de cultivos del valle de Chile, y los terrenos ocupados por los mitikona (mitimaes) en el sector, el que se extendía aproximadamente desde el centro de Quillota actual hasta La Cruz, junto a la Calle Larga. En el punto donde después se alzó Quillota, convergían el Camino del Inka que venía desde el Norte a través de la serranía desde Chilicauquén y el que iba de la costa al interior a través del valle. La residencia del gobernador inkaico, así como el Templo del Sol, debieron haberse emplazado en algún lugar de la Calle Larga de Quillota, aunque se desconoce el lugar real y efectivo, así como también el emplazamiento de la pukará del sector que contenía la guarnición militar quechua.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconocido primeramente el valle de Quillota, esto es, el valle de Chile, en 1540, que en ese entonces exhibía una alta concentración humana, se dirigió al valle del Mapocho, donde, finalmente, tanto maravillado por la extensión del valle ante su vista como por los recursos que podía obtener para la población que proyectaba, fundó la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo, el 12 de febrero de 1541.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas fundada la ciudad (que en realidad resultó apenas una pobrísima concentración de rancheríos muy parecidos a los de los pikunches comarcanos, aunque el germen de una metrópoli destinada a detentar la capitalidad de los dominios españoles en esta parte del mundo) y asentada la hueste que le acompañaba, don Pedro de Valdivia procedió a repartir las tierras en nombre del Rey de España. Grandes extensiones de tierras fueron adjudicadas en los alrededores de la flamante ciudad de Santiago a modo de recompensa por la participación en la expedición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las formas más habituales de repartición de tierras eran la merced de tierras y la llamada encomienda. La merced de tierras era una concesión en que a cada vecino se le aseguraba un solar “en el cual debían construir su casa. Además del solar urbano, se le adjudicaba a la vez, en las afueras de la ciudad, parcelas menores para cultivos de huerta y chacra y mantener algún ganado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El que deseaba explotar una finca ganadera podía obtener, para ello, una propiedad rural más extensa, lejos de la ciudad. Estos predios de pasturas se llamaban hacienda, estancias o hatas.” (América Latina, R. Konetzke, página 40.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus orígenes, la encomienda consistió en la asignación de un grupo de indígenas a un miembro de la hueste. Este último disponía de los indios encomendados a su cargo, pero era responsable —aunque demasiadas veces apenas en el mero papel— de su educación y protección. La verdad es que, como lo muestra la historia, que generalmente los encomenderos consideraban a los indios encomendados como una mera propiedad, y los trataban como a esclavos, castigándolos y hasta dándoles muerte si lo creían necesario, y usando de las mujeres indígenas para su satisfacción sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considerados por la Corona como inhabilitados para actuar por sí solos, los indígenas debían ser entregados como encomienda a alguien que se hiciera responsable de ellos y se encargara de la recepción de sus tributos. En Chile, este proceso fue muy lento y arbitrario, especialmente al inicio de su puesta en práctica, ya que se entregaban muchas veces en encomienda indígenas que no existían o mercedes de tierras en las afueras o cerca de la ciudad que todavía no se conocían y que distaban mucho de haber sido sometidas al dominio hispano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, pues, resulta bastante interesante el hecho de que en los primeros meses del año 1542, don Pedro de Valdivia repartiera el territorio situado entre Copiapó y el Maule entre sesenta vecinos de Santiago. (Historia de Chile, Francisco A. Encina, Editorial Ercilla, Santiago de Chile, 1983-1984, tomo I, página 167.). Los límites de dichas donaciones, pues, no pudieron quedar muy claros si uno se atiene al conocimiento que en ese entonces se tenía del territorio que se estaba repartiendo, y, obviamente, debieron producirse no pocos roces internos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1544 el encomendero del valle de Chile (Quillota) era don Pedro de Valdivia. Esta encomienda abarcaba un extenso territorio que incluía no solamente la totalidad del valle del Aconcagua, sino también el entero valle de Limache, todo el valle de la cuenca del Marga-Marga y el entero valle de Acuyo (Casablanca actual), hasta la cuesta de Zapata y la de Ibacache.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, en reunión efectuada el 26 de abril de 1547, el Cabildo de Santiago, que tenía ingerencia sobre estas tierras también, procedió a hacer entrega de tierras para estancias y sementeras en la zona de la cuenca del Marga-Marga a tres vecinos de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero en recibir tierras fue Ortum Jerez. A este se le hizo entrega de “un pedazo de tierra para nuestra estancia y sementeras en el río arriba de Malga Malga, arriba de donde sacan oro, por cama de los tombillos que dicen del Inca, sobre la mano izquierda pasado el río, en una quebrada que entra en el mismo río de las minas, toda la quebrada en largo, que es desde donde entre el río de las mimas hasta arriba al nacimiento de la quebrada, y de ancho lo que tiene la dicha quebrada, lo cual es en el término y jurisdicción de esta dicha ciudad de Santiago.” (Colección de Historiadores de Chile y Documentos de la Historia Nacional, José Toribio Medina, Imprenta del Ferrocarril, Santiago de Chile, 1861, tomo i, página 122.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la misma sesión del Cabildo se hace “merced y dona a Rodrigo de Araya, vecino de esta dicha ciudad, de un pedazo de tierra para su estancia y sementeras, pasto y labor, en el río de las minas el río arriba donde nace el dicho río, que hace dos brazos y de allí se juntan en las dichas tierras y se hace uno, de allí para arriba, que son en el término y jurisdicción de esta dicha ciudad.” (Colección de Historiadores de Chile y Documentos de la Historia Nacional, José Toribio Medina, Imprenta del Ferrocarril, Santiago de Chile, 1861, tomo i, página 122.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igualmente se entregaron otras tierras en la zona. Una de éstas le correspondió a don García Hernández, y consistió de “un pedazo de tierra para vuestra estancia y sementeras pasto y labor en el río de las minas, junto a los tambos, por cama de ellos, el río arriba.” (Colección de Historiadores de Chile y Documentos de la Historia Nacional, José Toribio Medina, Imprenta del Ferrocarril, Santiago de Chile, 1861, tomo i, página 122.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma forma en el caso de don Francisco de Riberos, a quien el Cabildo otorgó “un pedazo de tierra para vuestra estancia y sementeras, pasto y labor, en el río de las minas el río arriba, hacia donde nace el dicho río al cabo de las tierras y estancia que tiene Rodrigo de Araya.” (Colección de Historiadores de Chile y Documentos de la Historia Nacional, José Toribio Medina, Imprenta del Ferrocarril, Santiago de Chile, 1861, tomo i, página 122.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general, entre estos vecinos queda conformada la repartición de las tierras de Queupue, que pertenecía al valle de Quillota, esto es, el valle de Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia tradicional de Quilpué, la que es oficialmente aceptada y difundida por las instancias municipales, supone que todo comenzó cuando, en plena conquista, el Cabildo de Santiago otorga las tierras de Quilpué (lo que, asimismo, se entiende como desde Peñablanca hasta Paso Hondo y desde Colliguay y el límite actual con Casablanca hasta el actual límite con Limache), situadas en el “Río de las Minas de Quillota”, a don Rodrigo de Araya, compañero de Valdivia, “en el año del Señor” de 1547. Sin embargo, como producto de investigaciones serias efectuadas en viejos documentos manuscritos procedentes de la Colonia que se encuentran en el Archivo Nacional, debe objetarse la presencia de don Rodrigo de Araya y su posesión del valle, incluso de las pocas y exiguas tierras que parece concederle el Cabildo, de acuerdo a lo antes citado, a lo menos hasta comienzos del siglo XVII. Incluso más, debería asumirse que nunca asumió la propiedad que le acordara el Cabildo si se toma en cuenta los siguientes hechos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Auto Adjudicación de la Estancia de Quillota por parte de don Pedro de Valdivia (10 de febrero de 1546)&lt;br /&gt;Traspaso de la Estancia de Quillota por parte de don Pedro de Valdivia al obispo de Santiago don Rodrigo González de Marmolejo (1553)&lt;br /&gt;Testamento de don Rodrigo de Araya (1561)&lt;br /&gt;Venta de Tierras en Quilpué por el cacique quillotano Joan Cadquitipay al presbítero don Julián de Landa (1587)&lt;br /&gt;Merced de Tierras en Marga-Marga y Quilpué por parte del gobernador don Martín García Oñez de Loyola al capitán don Juan de Mendoza (1598)&lt;br /&gt;Testamento de don Rodrigo de Araya (1604)&lt;br /&gt;Mensura de las tierras del presbítero don Julián de Landa en Quilpué por el capitán Ginés de Lillo (1604)&lt;br /&gt;Interrogatorio a caciques e indios de la Encomienda de don Diego González en Quilpué.&lt;br /&gt;Juicio entre el presbítero don Julián de Landa y don Diego Godoy, sobre mejor derecho a tierras de Queupué, situadas en la jurisdicción de Quillota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La transcripción de los documentos antes señalados deja en claro que en 1546 don Pedro de Valdivia tomó posesión de la Estancia de Quillota, que abarcaba los valles de Limache, Quilpué, Viña del Mar y Concón hasta la ribera del estero Marga-Marga, señalando que esa extensión había pertenecido “a los Incas pasados y estaba despoblada”. Con esta adjudicación de tierras en su propio beneficio, Valdivia se aseguraba el control y la pertenencia de las ricas minas de Marga-Marga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al año siguiente, don Rodrigo de Araya, mayordomo de Valdivia, pide y obtiene del Cabildo santiaguino tierras para estancias en el “Río de las Minas”. Sin embargo, las tierras solicitadas quedaban dentro de los límites de la estancia de Quillota, propiedad del gobernador don Pedro de Valdivia, por lo cual la posesión efectiva de sus tierras nunca las pudo haber realizado don Rodrigo de Araya, al menos mientras Valdivia estuvo en Santiago y a menos que Valdivia se lo hubiera permitido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propiedad sobre Quilpué la mantuvo Valdivia hasta 1553. existe constancia en cuanto a que en dichas tierras puso una manada de más de cinco mil cerdos, cuidada por indios, los que, de acuerdo a las fuentes, vivían y sembraban en un manantial o aguada que originaba un arroyo en medio del valle. Todas las demás tierras de Quilpué eran muy secas y estériles para ser cultivadas, al menos al decir de sus habitantes originarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, en julio de 1553, Valdivia, antes de ir al sur, cedió legalmente las tierras de Quilpué, incluidas en la estancia de Quillota, al obispo don Rodrigo González Marmolejo, quien mantuvo la manada de cerdos, las faenas del lavado de oro y trajo indios desde Melipilla para dedicarlos al pastoreo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo este tiempo, los documentos no mencionan actuación alguna en Quilpué de don Rodrigo de Araya o de sus representantes. Es más, en 1561, cuando don Rodrigo de Araya redacta su testamento, en ninguna parte menciona alguna propiedad suya en Quilpué. Este solo hecho debería ser suficiente prueba para entender que don Rodrigo de Araya en la práctica nunca ejerció derechos de propiedad sobre las tierras de Quilpué, ni nunca aparece vendiendo, cediendo o testando tierras algunas en este valle, lo que, obviamente, sería inimaginable si de verdad tuvo en sus manos estas tierras o parte de ellas. Por lo tanto, debe considerarse como parte de la leyenda popular, del mito, del folclor incluso, la sola idea de que alguna vez, de la mano de la primavera, hubiera don Rodrigo de Araya agasajado siquiera a alguien con un sarao en tierras de su propiedad por estas latitudes. Menos pudo haber construido alguna casa o rancho siquiera. Por lo demás, era bastante peligroso habitar por estos lados hasta bien tarde en los inicios de la Colonia. Si hasta los mineros que laboran las minas de Marga-Marga, y son muchos, piden al Cabildo de Santiago protección contra los indios, obviamente en su mayoría indios que incursionaban desde otros lugares aprovechando la fragosidad de las quebradas, cerros y colinas que dominan el paisaje quilpueíno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1587, don Joan Cadquitipay, a quien se atribuye la calidad de un cacique principal de Quillota, vendió cuatro cuadras de tierra en Queipuoa o Queupoué (lugar conocido también como Pauco, Quepubue, Queupo, y Queipoa en los textos) a don Julián de Landa, presbítero de Quillota, a cambio de cuatro varas de paño de color azul para hacerse vestimentas, ante el asombro de muchos, quienes decían que las tierras “no valían tanto paño”. El cacique Cadquitipay manifiesta, en los documentos, haber heredado las tierras de su padre, cacique principal de Quillota fallecido en ese tiempo, don Pedro Lebiaronco, que antes de la Conquista poseía todos los valles hasta Valparaíso. Queda claro, además, de los documentos pertinentes, que los pikunches quillotanos no ocupaban estas tierras para la agricultura debido a que eran pocas “yermas y de mucha maleza de carrizales.” Queupué era, pues, tierra estéril, seca, no apta para sementeras, y nunca se las había querido cultivar en tiempos prehispanos, “cuando había mucha gente en este Reyno” (en palabras de don Diego Pinpo, un pikunche quillotano de más de ochenta años de edad, citado en los documentos como testigo ocular). En las tierras de Quilpué los pikunches vivían, salvo algunas escasas excepciones, solo en forma estacional, cuando había pastos verdes y llegaban guanacos, porque era el único provecho que se le podía sacar. No obstante, desde al menos los tiempos de la dominación incásica, el estero Marga-Marga, en el extremo meridional del valle, era un rico centro de extracción de oro, metal que era enviado a la capital del Tawantinsuyu, Qosqo, esto es, El Cuzco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en este sector aparentemente no había grandes siembras y bien parece que el hecho de que se trajeran brazos desde fuera sea testimonio real y efectivo de la carencia de una cantidad más o menos importante de pikunches en esta área. Aparentemente no solamente se traía trabajadores a los lavaderos desde fuera, sino que también todo lo necesario para alimentar a los extractores de oro venía desde fuera, especialmente del valle de Limache y del de Aconcagua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Michimalonko mismo dice, al ser derrotado, y cuando regala los lavaderos a Pedro de Valdivia, que le hará llegar también los brazos necesarios en la forma de hombres y mujeres jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, cuando se establecen las obras de lavado de oro en el sector por parte de los españoles, de nuevo es necesario traer indios de fuera del valle para encarar los trabajos, y los españoles que guardan la extracción del oro desde las arenas del estero entienden que es desde fuera de este sector que vienen los indios que les atacan y matan casi a todos los españoles, negros y yanakonas, en vísperas del ataque y destrucción de Santiago de la Nueva Extremadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente, cuando se construyen edificaciones apropiadas para la estadía y defensa de los trabajadores inmediatamente junto a los lavaderos, los españoles saben que tienen que vigilar los caminos de acceso al sector para evitar ser atacados con éxito por los aborígenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentemente, pues, los únicos sectores capaces de sustentar población estable se encontraban a orillas del estero de Quilpué y sus afluentes, especialmente donde las quebradas que recibe por el norte han formado terrenos aptos, como en El Retiro, el Belloto o en Paso Hondo. Y aún así la población debió ser absolutamente escasa. Y probablemente escaseó mucho más a raíz de la conquista española, la que produjo una incalculable cantidad de muertos entre la población autóctona, ya fuera por las acciones defensivas o por las ofensivas que llevaban a cabo las fuerzas españolas, o bien por las acciones de batalla en que participaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es obvio que también produjo una gran merma en la población pikunche la sublevación final protagonizada en contra de la administración inkaica, luego del repliegue de los ejércitos inkaicos a consecuencias de la guerra civil entre Huáscar y Atahualpa, y luego tras la captura y ejecución de este último y la disolución definitiva del Tawantinsuyu. Tras el repliegue de almagro y sus fuerzas al Cuzco, es evidente que se produjo la acción bélica final entre los restos de la guarnición inkásica que permanecía en el país y las fuerzas combinadas de los lonkos rebeldes, acción que terminó con la destrucción del pukará y del poblado principal del valle de Aconcagua (Quillota), y el traslado de los restos del ejército quechua y del gobernador Kilikanta a Colina, en el valle del Mapocho, donde debió replegarse para continuar la lucha contra los rebeldes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al valle del Marga-Marga, los únicos establecimientos sedentarios más o menos estables debieron estar en el sector de Los Perales, Los Quillayes y La Retuca y en Las Palmas, donde podía practicarse algún regadío estacional, y donde después, con la dominación inkaica, la existencia de explotaciones auríferas en el estero y en las quebradas aledañas obligó a la existencia de alguna población con fines de abastecimiento para los trabajadores de los lavaderos y los requerimientos administrativos y de protección de dichas labores. En esta misma área surgió después, evidentemente sobre las ruinas de las viejas construcciones pikunches e inkaicas la población de San José de Marga-Marga, en el principal asiento del valle y con el rango de capital administrativa, donde debió residir una Doctrina, esto es, Parroquia de Indios, desde temprano, y obviamente sujeta a la de Quillota, cuando ésta surgió, pero al principio dependiente directamente de la Parroquia del Sagrario, en Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma realidad obligó a los españoles a establecer una guarnición en la llamada Casa Fuerte de Chile (es decir, de Quillota), que parece no haber estado en el sitio de la actual Quillota sino en el valle de Limache. Pero también hubo establecimientos relacionados con la explotación aurífera de Marga-Marga, los cuales fueron establecidos originalmente donde antaño los conquistadores inkásicos los habían tenido: los llamados tambillos. Dichas también preexistentes edificaciones fueron establecidas durante el período de la dominación inkaica como una forma de apoyar la administración de los dilatados territorios que formaban parte del Tawantinsuyu, el Imperio inka. Los tambillos existentes en el valle de Marga-Marga debieron ser edificaciones de dos clases y naturalezas diferentes. Unos eran los paraderos o posadas que existían a lo largo del camino para refugio de los chaskis o correos y también lugares donde los viajeros podían pernoctar, y que estaban equipados con provisiones y elementos básicos para la estadía; los otros eran instalaciones especialmente diseñadas y equipadas para servir como centros administrativos de las labores de extracción del oro en el estero Marga-Marga y sus afluentes. Los tambillos, tombillos o tambos a que se refieren los documentos coloniales corresponden mayormente a las instalaciones de un centro administrativo inkaico, que fue usado posteriormente por los españoles por cama, es decir, como lugar de descanso, junto a los lugares de las faenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la venta efectuada por don Joan Cadquitipay al presbítero don Julián de Landa, ésta se formalizó ante el corregidor de Quillota, quien solamente autorizó la transacción luego de reunir información de testigos sobre la efectiva propiedad y valor de las tierras, a objeto de evitar algún posible fraude. Buscó la confirmación testimonial de dos indios viejos y conocedores de la comarca, don Rodrigo, un cacique principal de Quillota que tenía ya sesenta años de edad y el ya nombrado don Diego Pinpo, de más de ochenta años de edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las tierras que adquirió, don Julián de Landa plantó viñedos y colocó ganado. Su hermano, el capitán don Juan de Mendoza, vecino de La Serena, estando en La Imperial, pidió al gobernador Oñez de Loyola, el 11 de diciembre de 1598, la merced de “unas tierras baldías, lomas rasas y quebradas que están en el valle de Quepoa y en contorno de las minas de Quillota [...] hasta las tierras de la viña del capitán Alonso de Riberos que tiene en el mar.” El gobernador accedió y le otorgó la merced solicitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta merced incluía las mismas tierras compradas anteriormente por don Julián de Landa, y confirmaron su propiedad, después que su hermano Juan de Mendoza renunció a ellas y le traspasó, mediante donación, los derechos de la merced que otorgara a su hermano el gobernador Oñez de Loyola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La posesión fue confirmada luego de la visita y mesura practicadas por el Juez de Tierras, capitán don Ginés de Lillo, en el año 1604. en dicha mensura y recorrido de los límites, quedó demarcado el territorio situado entre los esteros de Quilpué y Marga-Marga, desde lo que ahora es Paso Hondo hasta Villa Alemana, “excepto 100 cuadras (en Malga Malga) [...] medidas amojonadas a los herederos de Antonio Núñez, difunto [...]”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de eso, entre 1613 y 1619 se tuvo que dirimir un juicio entre el presbítero don Julián de Landa y don Diego Godoy. Éste último era heredero del obispo Rodrigo González en la posesión de la Estancia de Limache. Godoy reclamaba la propiedad sobre las tierras de Quilpué en atención a que anteriormente había sido propiedad del difunto obispo, que había recibido esas tierras como parte de la Estancia de Quillota, que Valdivia le cediera. Aparentemente, Godoy ganó ese juicio ante el Tribunal de la Real Audiencia de Santiago, ya que en su testamento, escrito en 1623, el presbítero Julián de Landa no menciona de manera alguna entre sus otras tierras las que había adquirido previamente en Quilpué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este hecho se puede colegir que hasta ese momento al menos las tierras de Quilpué se consideraban parte integrante de la vasta Estancia de Limache.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy probable que en algún momento se haya separado de las tierras de la Estancia de Limache los terrenos que quedaban más o menos inmediatos al estero Marga-Marga, o que los beneficiarios de los lavaderos de oro del estero pagaran a la Estancia de Limache las servidumbres y derechos correspondientes por el hecho de usufructuar de esos terrenos y por los talajes y la leña y el carbón que se procuraban de los montes inmediatos, como ocurrió en el vecino valle de Colliguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas maneras, la costumbre española de dividir los territorios y las propiedades por medio de cursos de agua, puede apoyar la conclusión de que la Estancia de Limache poseía los terrenos del valle de Quilpué hasta el estero Marga-Marga, y que este estero formaba la división real y efectiva con la también extensa Estancia de Acuyo o de Casablanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta división es histórica, y se mantendrá hasta la consolidación de la Comuna de Quilpué, cuando los territorios pertenecientes al municipio de Marga-Marga, y que constituían los antiguos territorios casablanquinos que formaban la parte meridional del valle, con San José de Marga-Marga como capital y centro administrativo, fueron segregados del Departamento de Casablanca y sumados al territorio de aquélla Comuna, lo mismo que los territorios del distrito de Colliguay un poco después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los siglos XVII y XVIII, las tierras de Quilpué, despobladas y convertidas en estancia ganadera, pasaron a manos de una familia de acaudalados comerciantes santiaguinos, los Toro Mazote, como se ve de un juicio de Andrés de Toro Mazote contra José Díaz Meneses, para que le restituya la estancia, en 1695.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, las tierras de Quilpué pasan a manos del Convento de la Merced, de Santiago, como lo prueba el juicio que se llevó a cabo en contra de don Pedro Arias por cobro de arrendamiento, en 1792.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el siglo XIX, las tierras de Quilpué pasan a manos de las familias quillotanas de los Valencia y de los Araya. Entre 1810 y 1820 se ventila el famoso juicio de don Gregorio de la Cerda en contra de don José Araya, albaceas de doña María Valencia, sobre nulidad de venta de la estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí en adelante se irá produciendo una seguidilla de alteraciones derivadas de la aparición de nuevos propietarios y de la subdivisión de la propiedad por sucesión testamentaria y ventas a particulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha de entenderse que estas notas no son definitivas, sino que obedecen al objetivo de incentivar una profunda y exhaustiva, a la vez que desapasionada, investigación que pueda arrojar mayor luz sobre este y otros aspectos de la historia local.&lt;br /&gt;Véase, también, Los Verdaderos Orígenes de Quilpué, de la Leyenda a la Realidad, Revista Encuentro 94, Quilpué, 1994.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-116817697762339328?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/116817697762339328/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=116817697762339328' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/116817697762339328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/116817697762339328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2007/01/la-propiedad-de-la-tierra-en-la-cuenca.html' title=''/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/RaD_8cS_7JI/AAAAAAAAAAU/S4RZzFYYnVo/s72-c/image004.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18735825.post-113139316393554218</id><published>2005-11-07T16:13:00.000-03:00</published><updated>2005-12-06T21:59:16.286-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quilpué, "Paraje donde abundan las Tórtolas"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/1600/articles-66823_recurso_1.gif"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/320/articles-66823_recurso_1.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;strong&gt;Generalidades&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Quilpué es una Comuna de la Provincia de Valparaíso, en la Región de Valparaíso, Chile, inmediata a Viña del Mar.&lt;br /&gt;Integra junto con las comunas de Villa Alemana, Limache y Olmué el Distrito Electoral N° 12 y pertenece a la 5ª Circunscripción Senatorial (Valparaíso Interior).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/1600/quilpue0000.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/1600/quilpue0000.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 494px; CURSOR: hand; HEIGHT: 327px; TEXT-ALIGN: center" height="283" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/320/quilpue0000.1.jpg" width="417" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La conurbación Quilpué-Villa Alemana. En la parte sur se puede apreciar el trazado del Troncal Sur.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;strong&gt;Etimología&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Existen diversas teorías sobre el origen de la palabra. Según algunos Quilpué significa "Lugar donde hay tórtolas", esto es, donde abundan especialmente las tórtolas, si el nombre deriva del mapudungu "cullpo" (tórtola) y "hué" (lugar, paraje, comarca). Pero para otros autores significa " Lugar de la Piedra Lanceta", porque, según se dice, los pikunches, los aborígenes que vivían en este sector, eran expertos en la confección de esos artículos que se usaban para practicar sangrías, una muy socorrida arte medicinal que fue usada incluso por la población chilena hasta bien entrada la Colonia. De hecho, la piedra que se usaba para esas lancetas es todavía muy&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/1600/tacitas001.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/320/tacitas001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; abundante en toda la extensión del valle en que se asienta la comuna de Quilpué. Quilpué es también famosa por las Piedras de Tacitas, las que tenían un uso todavía no totalmente establecido. Aún a fines del siglo XIX podían encontrarse yacimientos arqueológicos donde primaban las piedras tacitas utilizadas por los aborígenes de la zona, algunos de cuyos ejemplos —aunque actualmente relegados a rincones alejados de la vista del público, como si de pudor avergonzante se tratara— se encuentran colocados en la Plaza Irarrázabal. Ya en el siglo XIX se sabe que la mayoría de los monumentos megalíticos de la zona fueron destruido, a dinamitazos, por personas ignorantes que creían que en su interior había ingentes cantidades de oro escondidas por los indios. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Historia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El valle en que asientan las actuales comunas de Quilpué y Villa Alemana fue poblado por los pikunches, a quienes los kechwas (quechuas) del Tawantinsuyu sometieron. Los pikunches, bajo sus dominadores kechwas, enviaban al Inka del Qosqo (Cuzco) un tributo consistente en oro que se extraía de las arenas auríferas del estero Marga-Marga. Tras la conquista española, los lavaderos de oro de Marga-Marga rindieron tal cantidad que financiaron el inicio de la Conquista de Chile. La leyenda atribuye a Rodrigo de Araya, compañero del conquistador Pedro de Valdivia, la propiedad de las tierras de Quilpué, lo que no fue efectivo en realidad, porque todas las tierras pertenecieron a Pedro de Valdivia, en virtud de una cesión que él mismo se hizo de la extensa Hacienda de Quillota, la que abarcaba desde Aconcagua hasta Casablanca. Con el tiempo, los españoles establecidos en los lavaderos de Marga-Marga, obviamente sobre anteriores establecimientos aborígenes, dieron forma a un caserío diseminado a lo largo del Camino Real de Quillota a Casablanca, el que fue conocido como San José de Marga-Marga, y que fue el verdadero y único centro poblado y administrativo del entero valle. Con el tiempo, se fue produciendo una división de la propiedad de la tierra y fueron creándose nuevas haciendas, como la de Las Palmas, por ejemplo. A mediados del siglo XIX y definitivamente tras la construcción de la vía férrea, adquirió importancia el pequeño caserío rústico de Quilpué, &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/1600/estacionquilpue1880.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/320/estacionquilpue1880.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;formado a lo largo del Camino Real de Valparaíso a Limache. Alguien ha señalado por ahí, muy suelto de cuerpo, que el 25 de diciembre de 1898, se fundó definitivamente la aldea de Quilpué, pero con el nombre de Villa Carrera, haciéndole honor a don José Miguel Carrera, prócer de la Independencia. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;La verdad es que Quilpué nunca ha sido fundada. Y los egregios quilpueínos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX atribuyeron la calidad de &lt;em&gt;fundador&lt;/em&gt; a otros egregios habitantes del pueblo de Quilpué que les parecieron como tales en virtud del impulso que dieron a la villa, a la que el gobierno otorgó el título de ciudad el 25 de abril de 1898. Sin embargo, esta villa ya era capital y cabecera de un municipio desde hacía varios años a la fecha.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Con el tiempo, Quilpué adquirió tal importancia que se convirtió en el centro población y administrativo de primer orden del entero valle, absorbiendo a pueblos como Paso Hondo, por ejemplo, y enviando al olvido a Chircana. En la actualidad, es una pujante ciudad, capital de la Comuna del mismo nombre, que absorbió a las municipalidades de San josé de Marga-Marga (cuyo centro hasta se ha perdido de ubicación) y de Colliguay, y aspira a convertirse en la capital de la nueva Provincia de Marga-Marga, la que, una vez creada, ha de aglutinar a las cuatro comunas que conforman el Distrito electoral Nº 12. (Fuentes: "Quilpué: Cinco Siglos de Historia", Brus Leguás Contreras; www.quilpue.tk, "La Página No Oficial de Quilpué, la Ciudad del Sol de Chile".).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Datos de interés&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a class="image" title="" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:QuilpuÃ©.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/1600/escudo.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/320/escudo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Comuna : 14 de Octubre de 1893&lt;br /&gt;Población : 128.578 habitantes&lt;br /&gt;Superficie : 537 kilómetros cuadrados&lt;br /&gt;Densidad : 239,4 Habitantes por kilómetro cuadrado&lt;br /&gt;Provincia : Valparaíso&lt;br /&gt;Región : Valparaíso&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Distrito : 12&lt;br /&gt;Circunscripción: Valparaíso Interior (V Cordillera)&lt;br /&gt;Gentilicio : Quilpueíno&lt;br /&gt;Alcalde : Mauricio Viñambres Adasme(2004-2008) &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6778/1840/320/comunal.0.png" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;En rojo, en el mapa, se señala la ubicación del territorio de la Comuna de Quilpué en la Región de Valparaíso.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18735825-113139316393554218?l=kilpue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kilpue.blogspot.com/feeds/113139316393554218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18735825&amp;postID=113139316393554218' title='85 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/113139316393554218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18735825/posts/default/113139316393554218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kilpue.blogspot.com/2005/11/quilpu-paraje-donde-abundan-las.html' title=''/><author><name>Brus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00831949354383295143</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_H00OOhSJvWQ/SJR_eHMK7NI/AAAAAAAAAU0/NyasVKpESpA/S220/bruleco.jpg'/></author><thr:total>85</thr:total></entry></feed>
