17 enero 2013

El Molle es otro mundo...

El Molle es otro mundo, hay que visitarlo para entenderlo, conocerlo y apreciarlo... cuánta historia habrá rodado por sus a veces suaves y otras veces ásperos lomajes y por sus llanadas y por sus quebradas de verdor exuberante... Tres veces he subido a la cima del cerro El Molle. Y en cada una de esas oportunidades he quedado maravillado de sus paisajes, de sus vistas, de sus caminos.